Educación contempla que en doce años el sistema educativo vasco sea trilingüe

23 centros imparten de forma experimental materias en inglés o francés. Los alumnos que son trilingües obtienen mejores resultados académicos.

BELÉN ELGUEA
Un profesor imparte una clase de inglés en una academia. [ARIZMENDI]/
Un profesor imparte una clase de inglés en una academia. [ARIZMENDI]

VITORIA. DV. Para que el trilingüismo sea una realidad y se generalice en el sistema educativo vasco habrá que esperar más de un década, en concreto, doce años, según aseguró ayer el consejero de Educación, Tontxu Campos, en la presentación de una evaluación del alumnado trilingüe realizada por el Instituto de Evaluación de Investigación Educativa (ESEI-IVEI) en seis centros públicos.

En la actualidad, 23 centros escolares de la CAV llevan a cabo una experiencia de enseñanza plurilingüe en donde, además de impartir asignaturas en las dos lenguas oficiales -euskera y castellano-, utilizan el inglés (18 centros) o el francés (5 centros) como lenguas vehiculares para el aprendizaje de diferentes disciplinas ya sean matemáticas, historia, música, religión o geografía.

El objetivo que persigue el nuevo sistema de modelos, ahora en discusión, es que los alumnos obtengan al finalizar la Secundaria el título B1, que acredite que pueden manejarse en situaciones sencillas en la lengua extranjera elegida, ya sea inglés, francés o alemán, y que cuando terminen el Bachillerato puedan superar un nivel B2 que permite salvar situaciones más complejas.

La acreditación para las lenguas extranjeras es inferior al nivel que se pretende exigir para las lenguas oficiales de la CAV ya que, según el borrador de Educación, la intención es que los alumnos acrediten, tanto en euskera como en castellano un B1 al finalizar la enseñanza Primaria y un B2 al concluir la Secundaria.

Mejores resultados

El estudio del IVEI sometió a evaluación la competencia en inglés de los estudiantes que participan en este proyecto piloto en los diferentes niveles educativos al comienzo del año 2004 y al finalizar el año 2006. Asimismo, evaluó también a un grupo de control que siguió el programa ordinario.

Del análisis se desprende que los alumnos que se sometieron a la experiencia trilingüe obtuvieron calificaciones superiores al resto del alumnado a la hora de acreditar el conocimiento de la lengua extranjera sin que, por otro lado, se haya resentido el aprendizaje de las asignaturas impartidas en inglés o francés. «El resultado académico de las materias impartidas en lengua extranjera es equivalente a los alumnos que no utilizan el inglés como lengua instrumental», afirmó Campos que, de esta manera, quiso destacar que la enseñanza plurilingüe no supone «ningún obstáculo» para el aprendizaje de los contenidos que se imparten en inglés como lengua vehicular ni tampoco se evidencia una pérdida de la competencia del alumnado en otras lenguas.

A la hora de justificar los mejores resultados de los estudiantes que participan en la experiencia piloto, el consejero de Educación reconoció que han podido influir otras variables, como el hecho de que hubiera una selección previa del alumnado, el inicio temprano en el estudio del inglés o la realización de actividades extraescolares para su mejora.

Más docentes y material

El estudio revela que para la generalización de la experiencia sería necesario un marco estructural y normativo en el que se especifique el número de centros, la distribución y tipología, lenguas de instrucción, así como los objetivos lingüísticos que se persiguen y asignaturas impartidas. En la actualidad, los centros que participan en la iniciativa imparten al menos siete horas semanales de inglés en la ESO y un 25% de las materias en Bachillerato.

Del estudio se desprende que la implantación del sistema trilingüe en todo el sistema educativo vasco precisa de un profesorado con alta capacitación tanto lingüística como metodológica que se vea respaldado por una red de asesoramiento. De hecho, las direcciones de los centros implicados en la experiencia piloto hacen hincapié en la importancia de la estabilidad del profesorado que imparte clases en los grupos plurilingües, en la formación específica para dichos docentes, así como en la conveniencia de incrementar la dotación económica. La falta de material en inglés o francés que facilite la labor al profesorado es otra de las demandas.

Sobre los docentes preparados para impartir asignaturas en otro idioma extranjero, Campos aseguró que en el curso 2006-2007 ha habido un 30% más de liberaciones que en el pasado curso, ya sea aprendiendo el idioma en Inglaterra o Francia o mediante cursos específicos de 70 horas.