«Me rapé el pelo a cambio de una estufa. ¿Hacía tanto frío!»

Ha vuelto a su trabajo de cartera. Pero esta donostiarra de 42 años acaba de pasar la mejor experiencia de su vida «sobreviviendo» en la Patagonia, en el concurso de ETB2

ELISA LÓPEZ
Lurdes Zuriarrain, con el pelo rapado y en su moto de reparto. [USOZ]/
Lurdes Zuriarrain, con el pelo rapado y en su moto de reparto. [USOZ]

- ¿Qué le llevó a un concurso de supervivencia

- Supongo que la trayectoria de mi propia vida.

- ¿Qué buscaba?

- Una experiencia distinta. Algo que se ve que no encontraba aquí. El dinero, la fama... esas cosas no me interesaban. De hecho, en mi trabajo pedí una excedencia sin sueldo, pero si hubiera tenido que pagar un crédito o algo serio, no hubiese ido, porque no hemos cobrado nada. Sólo yo que he sido la ganadora de los 18.000 euros.

- ¿No se sentía un poco mayor?

- ¿Eso mismo me preguntaba yo! No tenía claro si con mi edad me estaba metiendo en un lío.

-Pero al final ganó.

- Sí. Parece que mis 42 años no fueron un hándicap.

- ¿Es la Patagonia tan inhóspita como la pintan?

-Mucho más. En unos kilómetros tienes un clima muy variable. En 24 horas pasamos frío y calor, llueve y sale el sol, luego nieva... Es increíble.

- ¿Fue dura la convivencia?

- Al principio, sí. Muy dura. No conoces a nadie, hay diferencia de edades, de intereses... Luego vas congeniando. Y de verdad, lo mejor de El conquistador del fin del mundo ha sido descubrir a cuatro o cinco personas que serán amigas para siempre.

- ¿Cómo es Korta de cerca?

- ¿Qué cómo es José Luis? Pues como un niño grande pero sin el como. Tiene un corazón enorme y se le quiere, pero hay que aprender a aguantarle.

- ¿Y Juanito Oiarzabal?

- No traté casi con él. No lo sé.

- Usted tenía fama de fría.

- Es que yo soy así. Me cuesta expresar lo que siento.

- ¿Es una virtud para concursar?

- Supongo que sí. En una supervivencia las emociones son muy grandes y todo se magnifica. Y es bueno mantener la calma y la cabeza fría porque si no te hundes.

- ¿Por qué se rapó la cabeza?

- A cambio de calor. De una estufa.

- ¿Tanto frío pasó?

- Muchísimo. La organización nos ofreció calefacción a cambio de la barba de un compañero. Pero se negó en rotundo, era parte de su personalidad. Sin embargo, yo acepté. Estábamos a bajo cero, no paraba de nevar... y el pelo ya crecerá.

- ¿Y hambre?

- Pasamos hambre, sí. Pero el cuerpo se va acostumbrando.

- En situaciones extremas, ¿cómo actuamos?

- Nos hacemos más fuertes de lo que creemos ser capaces y nos unimos. Hubo alguna excepción, pero, en general, la actitud positiva fue increíble.

- ¿Cómo ha sido la vuelta a la realidad?

- Cuesta mucho aterrizar. Todo te parece superfluo, hasta tonto. ¿Has vivido tan intensamente que nada te llena! Ahora ya he vuelto a mi trabajo. A mis paseos repartiendo el correo.

- ¿Se mandan ahora menos cartas

- Manuscritas, muy pocas. De bancos, empresas o instituciones cada vez más. O sea que hay mucho trabajo. Los carteros ya no paseamos... ahora vamos corriendo.

- ¿Los jóvenes se cartean?

- En absoluto. Ni cartas, ni casi tampoco internet. Se comunican por el móvil, por los SMS.

- ¿Le reconocen en sus recorridos repartiendo el correo?

- Sí, aunque choca mi corte de pelo. Creo que tuve a todo mi barrio de reparto enganchado a ETB viendo El conquistador del fin del mundo.

- ¿Y le gusta la fama?

- Es lo que menos me apetecía de todo esto. Pero tengo que reconocer que la gente es muy amable y tranquila: me sonríen, me paran y mucha gente mayor hasta me abraza. Y eso sí me gusta.

- ¿Qué fue lo mejor de su experiencia?

- Sin duda, los amigos que encontré.

- ¿Y lo peor?

- Prefiero quedarme con lo bueno.

- ¿Volvería a otro concurso?

- Creo que sí. Aunque todo el mundo me dice que estoy loca.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos