La figura de Juan de Oñate, eje de una encendida polémica en Estados Unidos

La presiones de los indios han llevado a las autoridades a alterar la inauguración de una estatua del conquistador, oriundo de Narriondo

MARIAN GONZALEZ
Estatua del conquistador Juan de Oñate, cuya figura ha suscitado una importante polémica./
Estatua del conquistador Juan de Oñate, cuya figura ha suscitado una importante polémica.

OÑATI. DV. La figura de Juan de Oñate, afamado conquistador oriundo de Oñati se ha convertido en el eje de una encendida polémica en la ciudad fronteriza de El Paso (EE.UU). La próxima inauguración, el día 21, de una colosal estatua del conquistador llega precidida de un escándalo que ha traspasado fronteras.

Tras diez años de trabajo a cargo del escultor John Sherrill Houser en México, 2 millones de dólares en donaciones privadas y un faraónico ensamblaje por piezas junto al aeropuerto de El Paso, lo que originalmente era un monumento al fundador del suroeste hispano ha quedado transformado nominalmente en El jinete. Un inocuo título fruto de las negociaciones para tranquilizar la indignación de grupos de indígenas que consideran a Oñate como un despiadado genocida nada merecedor de una estatua de once metros de altura.

En 1997, la ciudad de El Paso no tuvo problemas a la hora de seleccionar a Juan de Oñate para un grupo escultórico de doce figuras destinadas a conmemorar la historia de una región de Estados Unidos íntimamente vinculada a España. Pero en los últimos años el proyecto ha sido cuestionado por algunos representantes de los indios Pueblo, que en Nuevo México han llegado a mutilar otra estatua similar, pero mucho más pequeña, como protesta y recordatorio de las ferocidades atribuidas al hijo del oñatiarra Cristobal de Oñate.

El gobierno municipal de El Paso llegó a aprobar una resolución censurando el nombre de Oñate de su propio monumento e imponiendo la alternativa genérica de El jinete. Esta decisión ha provocado, a su vez, críticas de quienes perciben la medida como un intento muy poco afortunado de reescribir la historia y ocultar el decisivo periodo en que los territorios en torno al Río Grande formaban parte de la Corona española.

Del caserío Narriondo

Juan de Oñate nació en México en 1550 pero su padre, el también conquistador Cristobal de Oñate, lo hizo en el caserío oñatiarra Narriondo. De su padre, que había sido uno de los fundadores de Zacatecas, Gobernador de Nueva Galicia y dueño de las ricas minas de Zacatecas, heredó su gran fortuna. Su prestigio aumentó al contraer matrimonio con una nieta de Hernán Cortés y biznieta de Montezuma. En 1589 el virrey de nueva España, Luis Velasco, buscaba un hombre que fuese capaz de llevar a cabo «el descubrimiento, pacificación y colonización de Nuevo México».

Juan de Oñate presentó un proyecto que sería definitivamente aceptado en 1595. Tres años más tarde emprendió el viaje con una expedición compuesta por 129 soldados, algunos con mujer e hijos, y cinco sacerdotes además de un lego. La mayoría de ellos eran nativos de España, aunque también había criollos y mestizos, como el propio Oñate y su hijo. También viajaban con sus 400 familias 400 indios aliados tlaxaltecas que se asentaron en estos territorios.

La expedición portaba además según los historiadores de la época mil cabras, mil carneros, tres mil ovejas, mil cabezas de ganado vacuno, 150 potros, 150 yeguas, los caballos necesarios para los soldados con sus recambios, alimentos, medicinas, papel, tinta... Por su parte, el Rey concedía a Juan de Oñate los títulos de Capitán General, Adelantado y Gobernador de Nuevo México.

El 30 de abril de 1598 los expedicionarios cruzaron el Río grande por El Paso y, en presencia de todo el ejército, Juan de Oñate tomó posesión de la tierra de Nuevo México, celebrando una misa solemne. Así nace el Primer Día de Acción de Gracias, 23 años antes que el de los peregrinos de Plymounth.

En 1999, al cumplirse el cuarto centenario de la expedición de Juan de Oñate a Nuevo México, así como de la fundación de la ciudad fronteriza del El Paso y de la tradición del Día de Acción de Gracias, el servicio filatélico de Correos, emitió dos sellos que recuerdan la gesta que ilustra esta información.

El día 21 de abril, la polémica está servida al otro lado del Atlántico en el acto inaugural de la colosal estatua del conquistador, así que la Embajada Española en EE UU no tiene todavía muy claro la conveniencia de enviar representación diplomática o consular a la inauguración de El jinete.

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