Sólo 36 de los 333 colegios guipuzcoanos mantienen el modelo A, íntegro en castellano

La mayoría de los centros, 274, optan por la línea D, en euskera. Educación presentará mañana su propuesta de reforma lingüística.

A. ALDAZM. FDEZ. VALLEJO aldaz@diariovasco.com
Alumnos de un colegio de Errenteria atienden en una clase. [ARIZMENDI]/
Alumnos de un colegio de Errenteria atienden en una clase. [ARIZMENDI]

SAN SEBASTIÁN. DV. El sistema educativo vasco se enfrenta a la reforma más importante de las últimas décadas: la puesta en marcha de un nuevo modelo lingüístico que sustituya a los actuales que funcionan desde 1992. Las líneas A, íntegra en castellano; B, bilingüe, y D, en euskera, darán paso a un nuevo programa que los técnicos del Departamento de Educación preparan desde hace meses. El consejero, Tontxu Campos, comparecerá mañana en el Parlamento Vasco para presentar la opción elegido por su equipo entre las cuatro que barajan: un sistema trilingüe -50% en euskera y el resto en castellano-; dar autonomía a los centros para diseñar su proyecto lingüístico; extender la enseñanza íntegra en lengua vasca; o mantener el actual introduciendo en el modelo A asignaturas en euskera.

A la espera de que se despeje la incógnita, una lectura de la oferta académica en Gipuzkoa ofrece ya las primeras conclusiones. La radiografía escolar del territorio muestra un claro predominio del modelo D y una paulatina desaparición del A.

De los 333 centros escolares adscritos al régimen general educativo, 215 ofertan exclusivamente clases en euskera, a los que hay que sumar otros 59 que lo combinan con la línea B. La opción bilingüe se imparte además en otros veintitrés colegios. Los datos del Departamento de Educación comprenden las clases de Educación Infantil, Primaria y Educación Secundaria Obligatoria, hasta los 16 años. No están por lo tanto incluidos los centros de Bachillerato y de Formación Profesional.

El modelo A emerge de los datos como una especie en extinción. Sólo 36 de los 333 colegios guipuzcoanos lo mantienen en su tarjeta de presentación. O lo que es lo mismo, sólo uno de cada diez centros mantienen estas clases. Los padres que quieren matricular a sus hijos en un centro castellanoparlante lo tienen especialmente complicado en la etapa infantil, hasta los seis años. En la enseñanza básica ganan por goleada los colegios bilingües y euskaldunes: sólo siete centros, todos privados, incluyen las clases en castellano, aunque a medida que avanzan los ciclos la oferta aumenta y se llega a equilibrar, al 50%, en Bachillerato.

Comunicarse en euskera

El progresivo incremento de los modelos euskaldunes ha sido imparable en los veinticinco años de funcionamiento de este sistema educativo. En la actualidad, de los 336.000 alumnos vascos de la enseñanza obligatoria 170.529 estudian en D, 91.856 en A y 72.567, en B. En la etapa de Infantil, sólo 5.000 de los 84.000 alumnos están matriculados en clases íntegras en castellano. El constante retroceso de la enseñanza en castellano sitúa el número de matriculas en este ciclo entre el 6 y el 8%, frente a más del 65% del D.

Por modelos, el 54,2% de todos los alumnos entre 3 y 18 años está matriculado en el modelo D, el 23,3% en el B y el 22,4% en el A. El modelo íntegro en euskera, que creció en 2006 un 1,55% respecto al curso anterior, ha multiplicado por cinco el número de alumnos en los últimos diez años, aunque los resultados prácticos no parecen avanzar a la misma velocidad.

Para muestra, la última prueba realizada en la primavera de 2005 por el Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa a estudiantes de 16 años que mostró que sólo el 33% de los chicos y chicas de la línea bilingüe y un 66% de los del D son capaces de comunicarse con corrección y fluidez en euskera. La prueba no se realizó en las aulas del A porque los alumnos no alcanzaban los conocimientos mínimos exigidos para el examen.

Cambiar este panorama es lo que persigue precisamente el Departamento de Educación con la reforma de los actuales modelos, ya que se considera que con el modelo A los alumnos no adquieren el nivel suficiente de euskera al terminar la enseñanza obligatoria. Tontxu Campos ya lo advirtió al principio de la legislatura y marcó las bases del sistema: «Un sistema que cumpla el objetivo que se plantea en la ley de normalización lingüística y en la de Escuela Pública vasca de que a final del período de enseñanza obligatoria los alumnos sean capaces de comunicarse en las dos lenguas oficiales», dijo cuando accedió a su cargo.

Para elaborar su propuesta lingüística, Educación creó cuatro comisiones integradas por cuarenta expertos para que valoraran las opciones diseñadas por los técnicos. En ellas han participado asociaciones de padres de alumnos, directores de centros, miembros de la red de ikastolas y de colegios concertados, juristas, lingüistas y especialistas extranjeros -un asesor de la Comunidad Europea en lenguas y técnicos de Suiza y Montreal-.

«Respeto»

Desde entonces la comunidad educativa, partidos políticos y sindicatos han hecho públicas sus apuestas para esta reforma. La mayoría coincide en que la escuela del futuro deberá impartir materias en los dos idiomas oficiales, euskera y castellano, y en inglés, con lo que desaparecería el actual modelo A. El PP ha sido el grupo que más discordante se ha mostrado ante la propuesta. Hace unas semanas los parlamentarios populares anunciaron que «exigirán» que se «respete» el derecho de los padres a que sus hijos cursen sus estudios en su lengua materna.

La clave del cambio no se desvelará hasta mañana en el Parlamento: la proporción del horario escolar que se deberá dedicar a cada una de las tres lenguas.

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