Euskaltel se conecta al sur

Si los éxitos en la carretera dependiesen del trabajo que se hace en la pretemporada, la formación vasca tendría aseguradas ya unas cuantas victorias en 2007

BENITO URRABURUENVIADO ESPECIAL

ALFAZ DEL PI. DV. Euskaltel-Euskadi no ha venido de vacaciones hasta Alfaz del Pi, una localidad alicantina que está a cinco kilómetros de Benidorm, en la que permanecerán hasta el próximo domingo buscando un trabajo de calidad. Cada corredor puede salir de la costa levantina con cerca de mil kilómetros en las piernas, aunque no todos llevan el mismo plan de entrenamiento. Hay diferentes grupos de trabajo, que hacen los recorridos a distinto ritmo, en función de los objetivos que les han marcado para la temporada.

Ayer, mientras algunos corredores se quedan en el hotel para realizar las pruebas de esfuerzo, como Jon Bru, el resto se dividía en tres grupos. El primero, el de los hombres que tienen que llegar en forma a la Vuelta al País Vasco y las clásicas, en el que están, entre otros, Samuel Sánchez y Mikel Astarloza, quien se tiró cinco horas encima de la bicicleta, con 150 kilómetros recorridos y el coll de Rates de por medio.

Un test de campo

El segundo grupo, en el que iba Haimar Zubeldia, llevó un ritmo menor, mientras los hombres que van a ir al Tour, salvo el usurbildarra, tuvieron una marcheta distinta. Igor González de Galdeano quiere que Haimar haga un buen comienzo de temporada. «Tiene tiempo de preparar bien el inicio de temporada y luego centrarse en el Tour. Para él será también importante cambiar un poco su mentalidad en ese sentido», nos decía el secretario técnico de Euskaltel-Euskadi, que estuvo las cinco horas metido en el coche, siguiendo a los ciclistas, junto a Jon Odriozola y Gorka Gerrikagoitia.

«Quiero ver cómo está la gente, su posición en la bicicleta, cómo se mueven en ella. Ya tenemos una idea bastante real de cómo está todo el mundo y siguiendo los entrenamientos se ven muchas cosas».

El único día en el que bajará un poco la intensidad del trabajo será el jueves, en el que está previsto que cubran sólo dos horas de bicicleta para recuperarse de los esfuerzos. Dos días antes, el martes, está previsto un test de campo para evaluar si el trabajo que se está realizando es el apropiado o hay que corregir cosas en el entrenamiento de algún corredor.

En ese test de campo se harán distintas series de cuatro minutos a tope para medir los lactatos de los ciclistas, es decir, cómo responde su cuerpo cuando se le somete a un esfuerzo máximo, la recuperación que tienen, la respuesta de sus músculos.

Esas pruebas también se harán en subida. Serán nuevos datos que añadir a los que arrojen las pruebas de esfuerzo. El trabajo es conjunto, puesto que los tres médicos del equipo están muy encima de la programación.

Eduardo González Salvador, Guillermo Cuesta y Sergio Quilez tienen distribuidos a los ciclistas, de forma que cada galeno se ocupa de un determinado grupo de ellos con el fin de hacer más llevadero su seguimiento.

Gente de confianza

Igor González de Galdeano ha querido rodearse de gente de confianza. «Es un apartado fundamental y les conozco bien. Eduardo estuvo el año pasado en el equipo, a Guillermo le conozco de cuando corría en Vitalicio y a Sergio también. Quería gente con experiencia y ellos la tienen. También están centralizados en Derio, que es la base del equipo en todos los sentidos. Con un grupo en el que es posible tener un lugar de trabajo en común, lo que estamos haciendo es tener todo centralizado».

A Igor le gusta manejar los datos de los hombres que componen su plantilla, saber todo lo posible de ellos, con un único fin: «buscar el mayor rendimiento que pueda dar cada uno, lo mejor de sí mismos, saber en cada momento cómo se encuentran. Es lo que estamos haciendo. En el caso de los jóvenes iremos viendo la evolución que van teniendo, su progresión, o su estancamiento».

Lleva siempre bajo el brazo todas las planificaciones y en su ordenador almacena números, fechas, carreras, todo. «Lo único que no sé es dónde vamos a ganar, pero del resto, de lo que depende de nosotros, estamos intentando que no se nos escape nada».

Euskaltel se ha conectado al sur buscando aumentar la unión entre todos los miembros de la formación -hay 52 personas en Alfaz del Pi-, que en muchos casos, cuando comience la temporada en Mallorca, no se van a ver durante muchos meses puesto que sus calendarios serán diferentes. Por eso, las bases de la pretemporada resultan fundamentales.