Laiseka deja la bicicleta a los 37 años

Logró para Euskaltel sus primeros grandes triunfos en Tour y Vuelta a España

BENITO URRABURU
Miguel Madariaga, junto a un emocionado Roberto Laiseka en el momento de anunciar su adiós. [L. A. GÓMEZ]/
Miguel Madariaga, junto a un emocionado Roberto Laiseka en el momento de anunciar su adiós. [L. A. GÓMEZ]

SAN SEBASTIÁN. DV. Roberto Laiseka, el corredor franquicia de Euskaltel-Euskadi, el hombre que logró los primeros grandes triunfos para el equipo a nivel internacional en Tour de Francia y Vuelta a España y el único superviviente de la formación inicial, en 1994, deja la bicicleta, abandona el ciclismo de competición.

Laiseka se va a los 37 años porque su rodilla derecha le dice que no puede más, que no soporta los entrenamientos que requiere la alta competición, los esfuerzos de hacer miles de kilómetros, con frío, lluvia o calor.

Laiseka abandona después de una dura reeducación física para intentar volver a correr tras el grave accidente que sufrió el 19 de mayo en el Giro de Italia, en el que se fracturó la rótula derecha.

La lesión ha podido con él: «No tengo la seguridad de volver a poder correr al mismo nivel que tenía y para arrastrarme prefiero dejarlo».

Lo ha dejado al lado de Miguel Madariaga, el mánager del equipo Euskaltel-Euskadi, la persona que le rescató de trabajar en la construcción de los túneles de Malmasin, en Vizcaya, y le dio la oportunidad de ser ciclista.

«Si no es por Miguel yo hubiera seguido en la construcción» ha dicho siempre Laiseka, al que Madariaga se llevó al equipo Beyena de aficionados. Aprovechó para anunciar su adiós una recepciónal equipo del diputado General de Vizcaya, José Luis Bilbao, en la que confirmó un millón de euros para Euskaltel-Euskadi en 2007 y otro en 2008.

Fue una despedida dulce. Podrá seguir haciendo una vida normal, pero no la que requiere un ciclista profesional. «He hecho mucho gimnasio, he entrenado en bicicleta, pero la pierna no me respondía».

El corredor nacido en Gernika no ha sido un hombre de muchos triunfos en las doce temporadas que ha estado en el mundo profesional. Sólo cinco victorias jalonan ese palmarés, pero todas tiene su historia y en algunos casos fueron decisivas para el equipo.

La que más impacto tuvo, la que le lanzó a nivel mundial tanto a él como a Euskaltel fue la que logró en el Tour de Francia de 2000, en la etapa reina de los Pirineos, con final en Luz Ardiden.

Aquel triunfo fue el inicio de la 'marea naranja' en el Tour. También tuvieron su importancia las tres etapas que logró en la Vuelta a España.

Las consiguió en cumbres importantes como Abantos, Arcalis y Cerler, en 1999, 2000 y 2005. Sirvieron para darle empaque al equipo vasco, que se fue consolidando, y para lanzar su figura, desgarbada, de una delgadez extrema, con la cara chupada, en un ciclista que en momentos de grandes esfuerzos parecía de otro tiempo.

La victoria que falta para completar ese repóker, la logró en el Santuario de Arrate, en la Euskal Bizikleta de 2004. Todos esos logros fueron en llegadas en alto, donde pudo sacar partido de su facilidad para la escalada.

Laiseka, que va a seguir vinculado al ciclismo, y en palabras de Madariaga a ese equipo Continental-Profesional que proyecta, se queda de todos estos años «con los aficionados que me han seguido siempre».

Reconocía que «he logrado pocos triunfos, pero han sido importantes».

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