Valverde cuesta 10 millones de euros

Fuentes del T-Mobile dan por cierto el fichaje, que no está cerrado El Caisse le mejoraría su contrato de 2007 y le daría tres años más

BENITO URRABURU
Alejandro Valverde./
Alejandro Valverde.

SAN SEBASTIÁN. DV. El equipo T-Mobile ha empezado a tomar posesión del hotel que ocuparán durante su estancia en Mallorca, en el que el sábado efectuará su presentación oficial de cara a esta temporada.

Fuentes cercanas al equipo alemán dicen que Alejandro Valverde estará en esa presentación, pero el corredor no dice nada y el equipo, tampoco. Ayer, Eusebio Unzue, director del Caisse dEpargne, negociaba con Valverde y su manager, tratando de acercarse a las cifras que le ofrece el equipo alemán.

A últimas horas de la noche no había todavía ningún acuerdo, aunque sí un cierto acercamiento entre lo que le ofrecen a Valverde en el T-Mobile y lo que podría pagarle el Caisse dEpargne haciendo un esfuerzo.

Las cifras a las que ha podido tener acceso DV y que ayer citabámos son claras: el equipo alemán le ofrece un contrato por tres años, incluido 2007, por un montante de diez millones en total, cláusula incluida, que tendrían que pagar los alemanes y que asciende a algo más de dos millones de euros.

Además podría llevarse con él a su fisioterapeuta personal, junto a corredores como Luis León Sánchez, Joaquín Rojas y Fran Pérez, aunque se supone que los tres tienen contrato con el Caisse dEpargne.

Valverde firmó un contrato con el Illes Balears, que así se llamaba el equipo cuando el se comprometió, por 1,3,1,4 y 1,5 millones de euros, por lo que el incremento que tendría en el T-Mobile es llamativo, aunque su actual contrato no deja de ser soberbio.

La historia de la negociación arranca cuando al nuevo manager del T-Mobile, Bob Stapelton, alguien le dice que la guinda para el equipo que están montando sería Alejandro Valverde, algo en lo que no había recabado el manager americano.

Visita a Murcia

Los primeros contactos, y esto es rigurosamente cierto, se hicieron a finales del mes de agosto. Desde entonces, las conversaciones con Valverde han sido muchas, exhaustivas incluso, hasta que a primeros de diciembre se presentaron en Murcia Bob Stapleton y Rolf Aldag, manager y director principal del equipo.

En esa reunión quedaron sentadas las bases de lo que el T-Mobile quería y ofrecía a Valverde. El corredor informó a Eusebio Unzue de lo que había e incluso se reunieron en Madrid.

La semana pasada hubo una nueva ofensiva del T-Mobile en todos los apartados y Valverde estaba más decidido que nunca a cambiar de aires.

No le queda mucho tiempo para decidirse. Tendrá que tomar una decisión en cuestión de horas, a lo sumo días. El tiempo juega en su contra. Caisse dEpargne quiere retenerle, pero no puede llegar a las cifras que le ofrece el T-Mobile, que son mareantes.

Las reacciones en los dos equipos son totalmente distintas. Eusebio Unzue, al que no le ha sentado muy bien todo este asunto, lógicamente, está disgustado. El equipo ha dicho que piensa denunciar al T-Mobile por negociar con Valverde cuando le queda un año de contrato por delante.

T-Mobile y Valverde saben que la única opción del corredor es que pague su cláusula, algo que ya hicieron antes Santi Blanco, para irse al Seguros Vitalicio, y el US Postal, para fichar a Roberto Heras que tenía contrato con Kelme. Les costó cerca de dos millones de euros. Posteriormente, Liberty pagó la libertad de Heras al Discovery, 1,2 millones de euros. En el caso de Valverde superaría todo lo que se ha realizado hasta ahora en el apartado económico.

Lo más importante de toda esta historia es que tanto Alejandro Valverde como su entorno más cercano saben que están ante la oportunidad de su vida, a todos los niveles.

No es una cuestión de que esté a disgusto en en el Caisse dEpargne, que no lo está, sino de la oferta que tiene encima de la mesa y del interés que han mostrado por él.

T-Mobile no incumpliría ningún tipo de código de no agresión entre los equipos puesto que lo que hará, si se decide a dar el paso, es compar su libertad. Para eso tiene puesta una cláusula en su contrato que el corredor y su representante conocen mejor que nadie.

Una situación en la que todas sus partes han dejado claras sus posturas, económicas y deportivas, distantes las primeras, y mucho más igualadas las segundas. La decisión está en manos de AlejandroValverde. Él tiene la única responsabilidad de decidir su futuro.