Valverde recibe una gran oferta del T-Mobile

Los alemanes están dispuestos a pagar su cláusula de dos millones de euros y ficharle por cuatro años. Deberá de decidir esta semana si sigue en el Caisse d´Epargne.

BENITO URRABURU

SAN SEBASTIÁN. DV. La noticia del año en el mundo del ciclismo, e incluso del deporte, podría llamarse Alejandro Valverde. El ganador del ProTour tiene una oferta única por parte del T-Mobile alemán para convertirse en nuevo corredor de esa formación durante los próximos cuatro años.

Valverde, al que le queda esta temporada con el Caisse dEpargne, tiene una cláusula de algo más de dos millones de euros que el T-Mobile está dispuesto a pagar.

El manager del corredor confirmó ayer en todos sus puntos esta noticia adelantada por el diario holandés De Telegraaf y que también conocen José Miguel Echavarri y Eusebio Unzue, que se encontrarían con un serio problema si Valverde deja el equipo.

T-Mobile no sólo le ofrece a Valverde un contrato a nivel ecómico único, alrededor de tres millones de euros, sino también la posibilidad de incorporar a corredores de su confianza la próxima temporada, así como auxiliares.

En cuestión de días deberá decidir el murciano si la acepta, puesto que la intención del T-Mobile es presentarle el domingo en Mallorca.

Por otra parte, la temporada ciclista ya ha comenzado en Australia, donde Robbie McEwen ha logrado su primera victoria del año, y queda poco para que en Mallorca arranquen casi todas las formaciones en un ciclismo cada vez más cambiante.

No se sabe qué va a pasar con las pruebas del ProTour y la amenaza de las tres grandes, Tour, Vuelta y Giro. Tampoco se conoce qué medidas van a tomar, si es que las toman, los grupos deportivos con el fichaje de Iván Basso por el Discovery Channel. Por no saber, no sabemos ni lo que van a hacer las tres grandes con Basso (Giro y Tour) y Mancebo (Vuelta a España), entre otros ciclistas.

No intuimos si las pruebas del calendario español van a contar con las cámaras de televisión en directo. Demasiadas incógnitas las que se ciernen sobre un deporte en el que brillan por su ausencia mentes bien amuebladas y las pocas que hay se dedican a llenar sus bolsillos.

Lo que si conocemos es que el ciclismo español, después de la ignominia de la Operación Puerto, sale renqueante, tocado y se supone que relimpio, es un decir, con bastantes cadáveres y unos cuantos moribundos. Pero la vida sigue. Los números que nunca engañan, nos dicen que han desaparecido cuatro formaciones con respecto a 2006 en este ciclismo de nuestros pecados.

Los nombres de las firmas que faltan son Liberty-Würth, Kaiku, Comunidad Valenciana y 3 Molinos Resort.

Mismos protagonistas

El puesto de Liberty-Würth no lo ha ocupado nadie en el UCI proTour. Siguen Euskaltel-Euskadi, Saunier Duval y Caisse d'Epargne, una firma francesa, con muchas raíces deportivas españolas, que tendrá que plegarse a lo que digan los grupos franceses.

Hay otro grupo amplio de corredores en formaciones ProTour, entre ellos Oscar Freire y Juan Manuel Garate, que el año pasado obtuvieron buenos resultados.

En la categoría Continental-Profesional hay tres equipos. El Karpin-Galicia, de nueva formación, junto al Relax y Andalucía. Estamos pendientes de que al Fuerteventura-Canarias le inscriban en la UCI. Si ese equipo no saliese, la debacle resultaría llamativa. Y decir que la figura de Vicente Belda es la que ha imposibilitado esa inscripción no se ajusta a la verdad.

Si se lee lo que ha dicho el presidente de la UCI, Pat McQuaid, de las federaciones española, italiana y francesa, de las que ha afirmado que son una mafia, se puede entender mejor que el problema es que la UCI no se lleva nada bien con los dirigentes del ciclismo español, que se mantiene desde hace varios años metiéndose en charcos importantes.

Finalmente, en categoría Continental hay cuatro equipos. Estamos peor que hace un año, a todos los niveles. Los nombres de Alejandro Valverde, Óscar Pereiro, Óscar Freire, si soluciona sus problemas de salud, Iban Mayo o Samuel Sánchez seguirán en un primer plano.

Hay corredores que deben de dar un salto de calidad y otros, como Valverde y Pereiro, que no lo van a tener fácil para volver a realizar un año tan brillante.

Basta con mirar dónde estábamos hace un año por estas fechas y dónde nos encontramos ahora, sin olvidarnos de todo lo que ha pasado. En teoría los mismos nombres que brillaron en 2006 siguen estando operativos. Si les añadimos los de Iván Basso el panorama no debe de variar mucho.

El ciclismo profesional vasco tiene cuatro corredores empantanados gracias a la Operación Puerto. Joseba Beloki, los hermanos Aitor y Unai Osa y David Etxebarria llevan camino de ser los únicos integrantes de la formación de Manuel Saiz que no encuentren acomodo para correr.

Corredores que estaban con fichas de 500.000 euros se van a tener que conformar con cobrar 36.000 y otros que percibían 1,2 millones de euros pasarán a cobrar 500.000, y gracias. Es lo que hay, ni más, ni menos.