El Gobierno afianza la tesis de que ETA mantendrá el alto el fuego pese a las dificultades del proceso

El Ejecutivo, que no espera ningún comunicado, confirma su confianza tras el cruce de mensajes que ha mantenido en los últimos días. Los partidos creen que el compás de espera se prolongará hasta febrero.

ALBERTO SURIO
Alfredo Pérez Rubalcaba, sentado en su escaño, durante una sesión del Congreso. [GUILLÉN / EFE]/
Alfredo Pérez Rubalcaba, sentado en su escaño, durante una sesión del Congreso. [GUILLÉN / EFE]

SAN SEBASTIÁN. DV. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero afianza la tesis de que ETA no va a romper el alto el fuego permanente a pesar de los mensajes pesimistas lanzados en las últimas semanas por dirigentes de la izquierda abertzale sobre la «inviabilidad» del proceso de paz y el «riesgo de naufragio» del mismo. La confianza del Gobierno es consecuencia en lo esencial del diagnóstico que mantiene desde hace meses tras sus contactos con el mundo radical y se ha visto corroborada tras el intercambio de mensajes registrado en los últimos días entre emisarios del Ejecutivo y de ETA a través de los canales habituales, tal como adelantó DV el pasado domingo.

El análisis gubernamental no es alarmista y mantiene las mismas variables de los últimos meses: es la izquierda abertzale la que tiene que decantarse por la política y la aceptación de unas reglas de juego. Pero tampoco oculta los problemas de fondo que atraviesan la interlocución entre los representantes del gabinete de Zapatero y ETA. El Gobierno sostiene aún que nos encontramos en «un bache coyuntural» y no en una crisis irreversible, y confía en que los sectores más políticos de Batasuna fortalezcan sus posiciones respecto a los núcleos maximalistas detectados en sus asambleas locales en los debates mantenidos en las últimas semanas.

La izquierda abertzale, sin embargo, sostiene que la confianza «se ha roto» porque los compromisos «se han incumplido», y este factor ha bloqueado la puesta en marcha de un carril exclusivamente destinado a la pacificación. El Gobierno también considera que la vuelta de la violencia callejera rompe una hoja de ruta basada en lo fundamental en una retirada de ETA simultánea a la emergencia de la izquierda abertzale en la política.

Supuesto ultimátum

El Ejecutivo socialista nunca ha contemplado como una hipótesis factible la posibilidad de que hubiera una ruptura a corto plazo y siempre ha rechazado los pronósticos que hablaban de supuestos ultimátums de la organización terrorista a partir del viernes, fecha en la que se cumple el noveno aniversario de la declaración del alto el fuego. El Ejecutivo en ningún momento esperaba un comunicado de ETA esta semana, ni siquiera para anunciar explícitamente una hipotética suspensión temporal.

Otra cuestión, reconocen ámbitos gubernamentales, es que este proceso vaya a ser «muy largo y muy complicado», va a tener momentos especialmente delicados y puede que, incluso, acarree períodos de crisis, como los que en la actualidad se registra en la práctica, con una escalada de violencia callejera que hace inviable el diálogo político entre el PNV, el PSE y Batasuna.

El Gobierno central realiza un minucioso seguimiento de la izquierda abertzale, de sus actos y de sus mensajes, y ha cruzado mensajes con ETA en los últimos días con el objetivo de intentar salvar la situación de la mayor crisis de los últimos años.

Una de las claves para el desbloqueo de la situación puede venir a mediados de enero o febrero, ya que los partidos vascos confían en una mayor maduración de posiciones en los próximos dos meses y en que para entonces podría conocerse qué estrategia va a desarrollar Batasuna para poder presentarse a las elecciones a través de una nueva marca política. También es importante el factor tiempo porque en dos meses pueden producirse nuevos movimientos en la judicatura.

Por su lado, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, señaló ayer que no cree que vaya a haber ningún comunicado de ETA en los próximos días. «Aunque honestamente no lo sé, creo que no va a haber ningún comunicado de ETA», afirmó.

El titular de Interior sí dijo que «sería muy bueno para el proceso de paz que Batasuna se presentara a las elecciones cumpliendo la Ley de Partidos», y añadió que «me gustaría que eso sucediera, porque los demócratas siempre hemos pensado que tenía que haber un partido que encauzara las ideas radicales en el marco de la democracia». Advirtió que «si no cumplen los requisitos legales, no se van a presentar».

Preguntado por la reunión que el viernes mantendrán Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, el ministro -que desvinculó la entrevista de un posible comunicado de ETA- dijo que «para hablar también hay que compartir, y se supone que el primer partido de la oposición y el Gobierno deberían compartir».