Los antiguos vascos y el mar

Se ha publicado el libro póstumo de Miguel Laburu, una obra divulgativa sobre la relación de los vascos con el mar entre los siglos XII y XVI

FELIX IBARGUTXI
Vicente Zaragüeta, Jesús Lizarraga y Joseba Laburu, ayer en San Sebastián. [MICHELENA]/
Vicente Zaragüeta, Jesús Lizarraga y Joseba Laburu, ayer en San Sebastián. [MICHELENA]

SAN SEBASTIÁN. DV. La casa Pamiela ha editado De mare vasconum. La memoria perdida, el libro póstumo de Miguel Laburu, en el que este donostiarra plasmó la historia de la relación de los vascos con el mar. Ofrece datos de la navegación de los vascos desde el siglo XII hasta el XVI, con un apartado sobre la construcción naval, otro sobre los balleneros y varias páginas con explicaciones sobre léxico especializado.

Miguel Laburu falleció en 1999. En la presentación de ayer, su hijo Joseba dijo que Miguel «hizo muchas cosas en pocos años, y este es su octavo libro. Un día, después de jubilarse, me pidió que le acompañara al Aquarium, porque sabía que allí se reunía un grupo de personas aficionadas al modelismo naval. Mi padre también tenía esa afición. Fuimos y me volví solo a casa. Fue una mente desaprovechada. Si hubiera tenido más ayuda en épocas anteriores...».

Miguel Laburu fue un historiador autodidacta. Combatiente en el ejército de Euskadi en la guerra de 1936, tras unos años preso en los campos de concentración de España y Francia en 1946 se trasladó a Guinea. Allí trabajó hasta que en 1955 volvió a San Sebastián. Entonces comenzó a interesarse por la historia vasca y el modelismo naval. Fue autor de, entre otros, estos libros: 75 años de historia de la Sociedad de Oceanografía de Guipúzcoa (1986), Juan Miguel Orcolaga y el observatorio marítimo de Igueldo (1988), La nao ballenera vasca del siglo XVI (1989) y Ballenas, vascos y América (1991).

José Angel Irigaray, de la editorial Pamiela, dijo en la presentación de ayer que «este libro no es un trabajo de investigación, con nuevos datos, sino una recopilación de lo que se conoce hasta la fecha. El autor quería que la obra tuviera por título La memoria perdida, pero es un título muy general, por lo que lo dejamos como subtítulo. Es una expresión con la que coincidimos, porque este pueblo está alzheimerizado, no recuerda su historia».

Después de la muerte de Laburu, fue Jesús Lizarraga quien se hizo cargo de las labores de edición, poniendo orden en los textos que Laburu no había rematado del todo. «Miguel tenía pensado ese título desde hacía mucho tiempo -dijo en la presentación de ayer-. Cuando se editó el diccionario de euskera y lengua fang de Guinea, Miguel se quedó impresionado por la frase de que cuando un viejo muere una biblioteca se quema. Solía decir que si los vascos no escribíamos nuestra historia otros lo harían por nosotros. Y añadía que en el mar está toda la historia de los vascos».

Algunos de los contenidos que ofrece este De mare vasconum. La memoria perdida, fueron ofrecidos por Laburu en un libro curioso, Tragedia de la nao ballenera Vasca (1994), que era mitad novela mitad historia.

Blas de Lezo

Esta nueva publicación tiene carácter divulgativo. Ofrece apartados curiosos, como el dedicado a las poblaciones que tienen una ballena en su escudo: Biarritz, Hendaya, Hondarribia, Zarautz, Getaria, Mutriku, Ondarroa, Lekeitio y Bermeo.

Lizarraga piensa que el libro puede servir también para recuperar la figura de Blas de Lezo, «el hijo de Pasaia que defendió Cartagena de Indias de un asedio de los ingleses que duró cuatro meses, y que no ha sido nunca reconocido, porque fue un hombre que se educó en Francia».

La presentación de ayer se llevó a cabo en el Aquarium donostiarra, y Vicente Zaragüeta, presidente de la Sociedad Oceanográfica, se mostró dispuesto a ayudar en la edición de los materiales del archivo del difunto Laburu.

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