«No tengo término medio; o me salgo o reviento, soy así»

Con 31 años, ha dejado atrás toda su vida profesional, los recuerdos de una carrera que él piensa que no está cerrada, que sigue viva.

BENITO URRABURU
Iban Mayo, con su nuevo director, Matxin, al fondo. [LUIS TEJIDO / EFE]/
Iban Mayo, con su nuevo director, Matxin, al fondo. [LUIS TEJIDO / EFE]

Dice que sólo lleva 300 kilómetros en las piernas, que ha cogido seis kilos de peso, que ha desconectado durante el invierno y que está preparado para hacerse a su nuevo equipo, Saunier Duval. Rodeado de nombres importantes del ciclismo como, Gilberto Simoni, David Millar o Ángel Gómez Marchante, Iban Mayo se ha encontrado un mundo distinto en el campo profesional al que deberá de ir acostumbrándose.

- ¿Suele mirar hacia atrás en su vida?

- Lo pasado, pasado está, aunque sea muy reciente. He terminado una época de mi vida muy importante, he dejado a mis amigos. Tengo grandes recuerdos de mi paso por Euskaltel-Euskadi, de los triunfos que he logrado. He estado con gente de casa, he pasado momentos inolvidables que no van a desaparecer. Estoy bien, he cambiado de equipo, la forma de trabajar es diferente a la de Euskaltel, pero el significado final es el mismo, ganar.

- ¿Se puede decir que lo mejor de Iban Mayo está por llegar?

- No lo sé. Lo único que sé es que 2005 fue un año difícil, que en 2006 me ha costado volver a coger un buen nivel . Lo único que espero es volver a ser regular en muchas carreras, que en 2007 no me cueste coger la forma.

- ¿Cómo es Iban Mayo? ¿La imagen que hay de usted se corresponde con la realidad?

- Tengo una imagen que no se corresponde con lo que yo soy. Se ha hablado de mí sin saber cómo soy, como pienso.

- ¿Sabe lo que se dice de usted?

- Sí. Que soy raro, especial, diferente.

- ¿Y es verdad?

- No. Esa puede ser la primera impresión. Se me ha tachado de cosas que no soy. Igual mi problema es que digo lo que pienso a la cara, para lo bueno y para lo malo. Lo que no es justo lo rebato. Sé que he cometido errores, pero si tengo que pedir disculpas, las pido. Yo solo no cometo errores. Los demás también los cometen. Yo no voy por detrás diciendo cosas de nadie. Lo que tengo que decir lo digo a la cara.

- Dicen que usted ya sabía en agosto que iba a fichar por Saunier Duval, ¿es verdad?

- En agosto no tenía pensado cambiar de equipo, ni en septiembre. Se han dicho muchas cosas que son mentira. No tendría que justificarme, pero es que es mentira. No he mentido en ese tema, he ido de cara. Primero dije que no iba a seguir en Euskaltel-Euskadi y luego hablé con Saunier.

- ¿Usted sabe que eso no se lo cree mucha gente?

- Pero tú sabes que es verdad. Han influido las circunstancias. Yo no pensaba que iba a cambiar de equipo. Había más equipos interesados, pero Saunier Duval fue el que más se interesó por mí y acepté su oferta.

- ¿Tiene alguna cuenta pendiente a nivel deportivo?

- Volver a mi mejor nivel. Es la única. No sé si conseguiré volver al nivel de 2003, pero no quiero padecer lo de estos dos últimos años. No quiero tener que volverme a ir a casa en plena carrera. Quiero volver a esa carrera a hacer algo. El que peor lo pasa es el corredor cuando las cosas no salen bien. No tengo ánimo de revancha.

- Es consciente que alguno de sus abandonos ha sido cuestionado, ¿qué tiene que decir?

- ¿Tú te crees que a mí me gusta retirarme? ¿Alguien puede pensar que he abandonado un Tour a propósito? Cuando me he retirado es por que no podía, no podía. Bajarse de la bicicleta es lo último. Soy un corredor que no tiene término medio. O estoy muy bien y me salgo, o estoy mal y fallo estrepitosamente. ¿Qué quieres? Soy así. Cuando no ando, no ando nada.

- ¿Va a notar Euskaltel su ausencia? ¿Puede echarle en falta?

- El tiempo lo dirá. He logrado grandes triunfos con Euskaltel, he vivido momentos importantes. He dado mucho a Euskaltel y también he recibido mucho. Por circunstancias estoy con otros colores, me ha dado pena irme. Tienen gente joven muy buena, hay relevo. No sé si se va a notar.

- De verdad, ¿le da pena irse?

- ¿Pues claro! He pasado siete años de mi vida allí. ¿Cómo no me va a dar pena irme! Me he hecho ciclista en ese equipo. Euskaltel siempre estará en mi corazón.

- ¿Y la afición de Euskadi? ¿Lo va a entender?

- Creía que la gente no lo iba a entender, pero veo que sí lo entienden. Los aficionados que me he encontrado por la calle me han animado. Algunos me han dicho que me animarán esté donde esté. En Euskadi, la gente anima al ciclista, aunque lógicamente un equipo de casa siempre tira más.

- ¿Ha cobrado puntualmente?

- Siempre. Hasta el 31 de noviembre me han pagado todo, sin problemas. Sólo me quedan algunas cosillas.

- ¿Qué calendario va a cubrir?

- Quiero estar a tope para el Giro. Iré a trabajar para Simoni y si quiero estar cerca de Simoni tendré que estar bien. Comparto habitación con él.

- ¿Cuánto le queda en el ciclismo?

- No me lo planteo. Espero que me queden cuatro años. No sé lo que haré en el futuro. Cuando llegué ese momento lo pensaré.