Belicistas derrotados

MIKEL AGIRREGABIRIA AGIRRE(Getxo)

Ahora que Donald Rumsfeld ha presentado su dimisión, ahora que Bush está «abierto a cualquier sugerencia» sobre Irak, ahora que Blair está en su recta final y ahora que Aznar es historia es tiempo de acordarse de la cumbre de Las Azores. Allí se inició, con falsas justificaciones, con falsos argumentos y con falsas expectativas, la última de las grandes guerras a beneficio de unos pocos desalmados y en perjuicio de muchos millones de seres humanos. Ahora es tiempo de recordar a todos los dirigentes que hacer la guerra no es una forma de hacer política, y que ninguna guerra (como ningún cataclismo) puede ganarse. Que en la vieja Europa, escenario de tantas contiendas a lo largo de la Historia, ya nadie se plantea sojuzgar al vecino para imponer un régimen ajeno. Basta de guerras hechas para conseguir la paz, y de las paces hechas para preparar la siguiente guerra.