«¡Por supuesto que aparecerán más inscripciones en Iruña-Veleia!»

El lingüista, que habla hoy en Donostia, cree que no hay razones para el escepticismo

FELIX IBARGUTXI
Henrike Knörr, señalando en el mapa el lugar de Iruña-Veleia. [JOSU TXABARRI]/
Henrike Knörr, señalando en el mapa el lugar de Iruña-Veleia. [JOSU TXABARRI]

El catedrático de Filología Vasca de la UPV y académico de Euskaltzaindia Henrike Knörr es una de las personas a las que han encomendado el estudio de las palabras que aparecen en los fragmentos de cerámica hallados hace unos meses en la ciudad romana de Iruña-Veleia, a pocos kilómetros de Vitoria-Gasteiz. Como se sabe, en esas inscripciones aparecían, entre otras, estas palabras y grupos de palabras: «Geure Ata Zutan (Padre nuestro con nosotros); «Iesus Iose Ata ta Mirian Ama» (Jesús, el Padre José y la madre María); «Gori « (probablemenete, rojo); y «Urdin» (en el euskera antiguo, más bien grisáceo, no azul). Knörr estará mañana en la Semana de Etnografía Vasca, organizada por Aranzadi, para hablar sobre esas palabras, que supondrán, si se confirma su autenticidad, un vuelco en los estudios de lingüística vasca. Lo hará a las 19.30 horas en el salón de la Kutxa de la calle Arrasate de San Sebastián.

- Han pasado ya unos meses desde que se hizo público el descubrimiento de las inscripciones en euskera de Iruña-Veleia. ¿Cómo van los trabajos de lingüística en torno a esas palabras?

- Han pasado, efectivamente, varios meses desde el anuncio del descubrimiento de estos testimonios. Recuerdo muy bien la llamada telefónica que me hizo el 7 de mayo Eliseo Gil Zubiaga, el director del yacimiento de Iruña-Veleia. Es comprensible que en los días siguientes yo me sintiera muy inquieto, casi febril. Después, el 15 de junio, presentamos oficialmente algunos de estos testimonios. Y desde entonces han continuado las excavaciones. Tengo que ser muy discreto, pero en menos de un mes habrá otra rueda de Prensa, con novedades.

- ¿Quiénes están llevando a cabo los estudios?

- Los estudios exclusivamente lingüísticos, por lo que toca al euskara, se nos han encomendado a Joaquín Gorrochategui, catedrático de Indoeuropeo, y a mí. Pero hay más gente implicada en la lectura de los textos, como Juan Santos Yanguas, catedrático de Historia Antigua, también de mi Facultad. Naturalmente, a Gorrochategui y a mí nos interesa todo los que nos digan los especialistas, pues las inscripciones vienen en unos contextos históricos y culturales que pueden aportar información preciosa.

- ¿Para cuándo se espera un dictamen más o menos definitivo? ¿Y cuáles podrían ser algunos de los rasgos de ese dictamen?

- Nosotros dos pensamos trabajar en un estudio que puede estar concluído hacia julio de 2007. Adelantar características del estudio sería precipitarse tontamente.

- Suponemos que no tiene dudas sobre la autenticidad del hallazgo. ¿Cree que las personas que en un principio dudaron ahora 'creen' más?

- Cuando profesionales y especialistas, junto con laboratorios, por ejemplo los de Groningen (Holanda) y el Centre National de la Recherche Scientifique de Burdeos, avalan la autenticidad de los descubrimientos, sobra cualquier duda. Le diré una cosa: creo que los escépticos se mueven por una de estas razones: 1) Les parece que todo estoy es muy bonito para ser verdad; 2) Piensan que Vasconia no es un país serio, que siempre ha sido un pueblo de abarcas y salvajes, sin contacto con la civilización. Pues no. En Iruña-Veleia había una población de unos 15.000 habitantes, donde se encontraban vascos o vascones, hispanos, romanos y quizá de otras tierras más lejanas. Y lo mismo en cuanto a los objetos que manejaban. Hoy mismo (lunes 6 de noviembre) he visto cómo salían de la tierra trozos de cerámica de Itálica (cerca de Sevilla capital). Y los dibujos de simbología religiosa denotan influencias poderosas de la otra punta del Mediterráneo.

- Usted espera que aparezcan más palabras.

- ¿Naturalmente! Hay que tener en cuenta, además, que estamos hablando de sondeos, es decir, de excavaciones hechas en un trozo de unos pocos metros cuadrados.

- ¿Qué preguntas nos hacen esas palabras aparecidas en Iruña-Veleia?

- Yo diría que son preguntas muy diversas. Por ejemplo: ¿Quiere decir eso que el euskara se escribía? Hay que recordar que en la misma Europa ha habido cantidad de lenguas de las que se desconoce testimonio escrito hasta la Edad Media e incluso Moderna. Y si respondemos afirmativamente, ¿podemos esperar un cúmulo mayor de inscripciones y textos en euskara? Otra pregunta: ¿Hubo algún grado de interpenetración, o dicho más sencillamete, de bilingüismo? Y un sueño: ¿Encontraremos inscripciones en otras lenguas, como el ibérico (lengua que no comprendemos) o en celtibérico (idioma que podíamos decir es primo del latín)?

- ¿Y qué respuestas nos dan?

- Ya sabemos que, en efecto, se escribía en nuestra lengua. Y sabemos que algunas de las inscripciones podrían tener un aire «escolar». Pero hay que esperar.

- Sorprende lo cercanas que están a la grafía actual. Inclusive esa Z de la frase «Geure Ata Zutan».

- No siempre pasa eso; hay veces en que a una «z» vasca corresponde en las inscripciones una «s». Y, en cuanto a la lengua en sí, ciertamente es llamativo que lo entendemos casi todo. La velocidad en la variación lingüística trae estas sorpresas. Ahora bien, Gorrochategui y yo estaríamos encantados de encontrar enigmas. Esos retos le gustan a cualquiera, aunque después haya que decir: «No sé qué es esto», y esperar que otros, más diestros, den respuesta.

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