110 años, la amona de Euskadi

Plazida Insausti celebró ayer su cumpleaños en su caserío Bekoetxe. Todo el día fue una fiesta para ella. Familiares y amigos acudieron a felicitarle

JUANTXO UNANUA
Plazida, con su hija María, su nieta Mª Pilar, el alcalde beasaindarra y el diputado foral. [UNANUA]/
Plazida, con su hija María, su nieta Mª Pilar, el alcalde beasaindarra y el diputado foral. [UNANUA]

Un 5 de octubre de 1896 Plazida Insausti nacía en el caserío Bekoetxe del hoy barrio de Astigarreta. Plazida, convertida en amona de Beasain, del Goierri y de Euskadi y con toda probabilidad de España, ayer cumplió 110 años y el propio barrio de Garín donde se ubica el caserío Bazterretxe, donde reside, fue una fiesta. Desde primeras horas de la mañana recibió numerosas felicitaciones y Bazterretxe fue un ir y venir de vecinos del barrio de Garín y del propio municipio beasaindarra.

Hasta allí se acercaron el alcalde Patxi Plazaola, acompañado del director del Departamento Foral de Asuntos Sociales, José Luis Madrazo y de varios ediles del Consistorio beasaindarra, además del regidor del mencionado barrio.

Plazida se encontraba acompañada de su hija María y de sus nietos Mª Pilar y Juanito, hijos de María. Sentada en su sillón habitual, en un rincón de la cocina próximo a la cocina económica, aguardaba feliz.

El alcalde y el diputado foral le hicieron entrega de sendos ramos de flores y de una placa dedicada que llevaba el escudo de Beasain para conmemorar una fecha tan significativa. Zorionak!, le decían los allí presentes acercándose al oído y Plazida respondía con voz suave, con un agradecido Eskerrikasko.

Por la voz, reconocía y saludaba a varios de sus vecinos que acudieron a felicitarle, a quienes sonreía suavemente y sus azules ojos, bien abiertos aunque con escasa visión, por las cataratas, se alegraron cuando escuchó los compases de música de txistu, tocado por el maestro José Agustín Olano.

Los vecinos del barrio de Garín que siempre tienen muchas atenciones con su ilustre vecina le obsequiaron con regalos, que fueron entregados en representación por Pakita Barandiarán, del caserío Garín-Arrese.

No faltó a la cita anual un vecino de Azpeitia, Hilario Arregi, que cada año llega a la casa de Plazida para felicitarle. El hecho es que viene en bicicleta por el alto de Mandubia para llegar a Garín. La amistad viene de antaño puesto que eran vecinos de caserío tiempo atrás.

La fiesta de cumpleaños empezó ayer pero será el fin de semana cuando se junten las cinco generaciones de familia para celebrar y homenajear a la amona Plazida.

Su vida, la huerta

Plazida no ha salido del municipio, pero tras su juventud en el caserío natal de Bekoetxe conoció a Antonio Etxeberria, Mielantton, y con él se casó y se trasladó al caserío Bazterretxe de Garín, bajo el monte Murumendi. Antonio y Plazida tuvieron dos hijas, María, con la que vive en Garín, y Jesusal, y tres nietos, tres biznietos y una tataranieta, Kimetz, que ahora tiene poco más de un año.

Su vida transcurre tranquila y su salud es muy aceptable. Tiene dificultad de movimientos pero todos los días su hija María -que tiene 83 años- con la ayuda de un nieto y una asistenta la levantan y le llevan hasta su rincón favorito en la cocina. Allí tiene cerca la radio porque le gusta escuchar los informativos, aunque el oído también le falla bastante. En cambio, no tiene problemas con su salud mental.

Lo que sí procura su familia es que se acueste pronto, apenas pasadas las 19.30. Sin embargo, ha sido la dificultad para moverse la que le ha impedido disfrutar de lo que fue su vida, la huerta, aunque su hija reconoce que, hasta hace pocos años, «pasados los cien», seguía atendiéndola en la medida de sus posibilidades, entretenida cada día con las verduras. «Tiene cataratas y, ¿claro!, no es lo mismo que antes y ha tenido que dejar la huerta».

Lo que no ha perdido esta beasaindarra es el buen apetito; no hace ascos al cafeesne, y los fines de semana toma un basoerdi y alguna copa de cava. «Casi todos los días, además, le damos un poco de ardogoxo, porque la verdad es que le revive y le sienta fenomenal».

Cinco centenarias

Como dato anecdótico, Beasain cuenta con cinco mujeres centenarias. Además de Plazida, Manuela Catarain, con 103; Margarita Tellería, de 101 años; Severiana Lasa, que el 4 de diciembre cumplirá 101 años y Julia Otegi que ha cumplido 100 años.

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