Vitoria y Ermua acogen hoy y mañana tres de los 39 actos convocados por Miguel Ángel Blanco

Un manifiesto, que se leerá en algunos de los homenajes, recuerda que hay que explicar a los jóvenes «quién fue el edil y qué significó su asesinato hace 22 años»

A. González Egaña
A. GONZÁLEZ EGAÑASAN SEBASTIÁN.

Un total de 39 actos, tres de ellos en Euskadi, recordarán en España entre hoy y mañana a Miguel Ángel Blanco, el edil del Partido Popular de Ermua secuestrado y asesinado por ETA hace 22 años. La Fundación que lleva el nombre del concejal ermuarra promueve, coordina y gestiona la convocatoria de decenas de actos en recuerdo su recuerdo y en el de todas las víctimas del terrorismo en el marco de la campaña 'Miguel Ángel Blanco, La voz de las manos blancas'.

Entre los actos de Euskadi, el programado en Vitoria y organizado por el PP vasco será hoy a las 11.30 de la mañana, ante el monolito a las víctimas del terrorismo ubicado y consistirá en una concentración y ofrenda floral. El homenaje se repetirá mañana en Ermua, a las 12.00 horas, ante el monumento a del parque San Pelayo también organizado por los populares vascos.

El propio Ayuntamiento de Ermua también ha organizado para hoy un acto en memoria de Blanco. Será a las 12.00 horas en el parque San Pelayo y consistirá en una pequeña ofrenda floral por parte de la corporación local. En este homenaje estarán presentes también el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, y la directora de Gogora, Aintzane Ezenarro.

Durante algunos de estos actos, se dará lectura al manifiesto 'Miguel Ángel Blanco, la voz de las manos blancas', en el que se destaca que tras el asesinado del edil del PP de Ermua «nació una nueva conciencia ciudadana de lucha contra el terrorismo: el 'espíritu de Ermua'», y se asentaron las bases «de una mejor y más eficaz política antiterrorista, la que defendía que debía haber vencedores -las víctimas, la sociedad democrática y el Estado de derecho- y vencidos -los terroristas y sus cómplices-». Según rememora el manifiesto, han pasado 22 años y «necesitamos explicar a los más jóvenes quien fue Miguel Ángel Blanco y qué significó su secuestro y asesinato, y cómo nos comportamos ejemplarmente: con coraje cívico, con determinación ante los terroristas y sus cómplices, con claridad en la exigencia de la aplicación del Estado de derecho».

Condena

El texto expone que hoy «los herederos de ETA siguen sin condenar el secuestro y asesinato de Miguel Ángel ni ningún otro crimen de la banda». Recuerda que ETA se ha disuelto, pero que quedan «muchos temas pendientes para su definitiva derrota». Cita así los cientos de crímenes sin resolver y que se responda al derecho a la Justicia de las víctimas, y a deslegitimar a ETA, lo que, a su juicio, «pasa por deslegitimar tanto sus medios como su proyecto político excluyente que cree justos los crímenes cometidos en nombre de su ideología totalitaria».

El documento señala la necesidad de «prohibir el culto al terrorismo que en el País Vasco y en Navarra se lleva a cabo prácticamente todas las semanas, en los actos de recibimiento a exterroristas, fiestas y actos del mundo de apoyo a ETA ante la pasividad general» y asentar un relato «compartido» basado en la verdad, la dignidad, la memoria y la justicia de las víctimas del terrorismo «que neutralice el relato manipulado que justifica la actividad criminal de ETA o lo intenta blanquear».

También cree preciso «seguir guiándonos por el significado ético y político de las víctimas del terrorismo» y hacer llegar su testimonio y su valor democrático a los más jóvenes, «para hacerles entender que la utilización de la violencia para obtener fines políticos dinamita la convivencia y la democracia constitucional y jamás está justificada».