Las víctimas encaran la nueva realidad penitenciaria

Depositan flores en el monolito de recuerdo a las víctimas del terrorismo y la violencia en Alderdi Eder, en Donostia. / MICHELENA
Depositan flores en el monolito de recuerdo a las víctimas del terrorismo y la violencia en Alderdi Eder, en Donostia. / MICHELENA

Cuatro familiares de asesinados y una víctima directa de ETA exponen visiones plurales sobre la decisión del Gobierno de acercar a los presos

A. González Egaña
A. GONZÁLEZ EGAÑA SAN SEBASTIÁN.

Las víctimas de ETA encaran con reflexiones plurales la nueva realidad penitenciaria puesta ya en práctica por el Gobierno de Pedro Sánchez con dos acercamientos de presos, los de los disidentes de ETA Olga Sanz y Javier Moreno, trasladados de Asturias a Basauri. Estos movimientos han generado numerosas reacciones encontradas, pero ha sublevado menos a las víctimas que a partidos como PP o Ciudadanos. Algunas ven «bien, sin rabia y sin ningún tipo de contradicción», que se estén empezando a producir estos acercamientos. Otras, sin embargo, se agarran a la tesis de que se trata solo de traslados que responden a la progresión de grado y se mantienen vigilantes. Cinco víctimas vascas exponen a continuación sus reflexiones.

Josu Elespe | Hijo de Froilán Elespe, teniente de alcalde de Lasarte-Oria (PSE) «Mientras estén en la cárcel, a mí me da igual»

A Josu Elespe, hijo del teniente de alcalde de Lasarte-Oria asesinado por ETA en 2001, le «parece bien» el acercamiento de presos. Asegura que tras conocer la noticia del traslado de los dos reclusos disidentes de la banda no siente «absolutamente nada». «No me genera ningún tipo de rabia ni contradicción de ningún tipo», afirma. Elespe está de acuerdo con el camino que ha decidido tomar el Gobierno del PSOE, el partido en el que militó su aita, y recuerda que, incluso cuando ETA existía, ya era partidario del acercamiento. «Y ahora que no existe aún con más motivo». Remarca que es una decisión legal y que «si no somos como ellos, hay que demostrarlo de una manera coherente». Lo explica: «Trayendo a los presos a cárceles vascas siguen estando en prisión. Y a mí mientras estén en la cárcel me da igual que estén en Basauri o en Cádiz, incluso prefiero que estén en Euskadi». El hijo del socialista guipuzcoano critica que el PP alegue el malestar de las víctimas para apoyar su tesis de la dispersión. «Yo pensaba que ese discurso había acabado, pero vemos que vuelven a las andadas con lo mismo», reflexiona. En su opinión, Casado ha entrado «fuerte» con este asunto «al creer que le va a resultar rentable». Se teme además que el nuevo presidente popular intente apropiarse «del dolor de las víctimas de manera carroñera como aprendió de Aznar». «Esto me da mucha rabia, no voy a decir que me da igual, pero me cansa», cita.

María Jauregi | Hija del exgobernador civil de Gipuzkoa, Juan Mari Jáuregui «Ya vale. Que el PP nos deje en paz a las víctimas»

María Jauregi tenía 19 años cuando ETA asesinó a su padre, el socialista Juan Mari Jáuregui, entonces gobernador civil de Gipuzkoa. Esta joven legorretarra, hija también de Maixabel Lasa, ve «bien» que se hayan producido ya dos acercamientos de reclusos que además han pedido perdón, un gesto que precisamente tuvieron, en su día, dos de los participantes en el asesinato de su aita, los etarras disidentes Luis Carrasco e Ibon Etxezarreta, ambos acogidos a la vía Nanclares. Jauregi defiende que la familia de un encarcelado de ETA «no tiene por qué responder de lo que ha hecho el preso, no tiene ningún sentido». También se dirige al PP de Pablo Casado para recordarle que lo que tiene que hacer es «hablar en su nombre y en el de su partido y dejar a las víctimas en paz». Le recuerda que son muchas, que además «son plurales» y que «cada una piensa como piensa». Entiende que las declaraciones de los populares responden a una estrategia política y denuncia que «llevan años utilizando a las víctimas con el mismo fin. Y ya vale. No puede ser». Así lo escribió el pasado domingo cuando a través de Twitter le dijo a Javier Maroto: «Deja a las víctimas en paz. Si tienes que hacer algo, pues hazlo, pero en tu nombre o en el del PP, pero no en el nombre de las víctimas. Por suerte, son muchas y plurales. Yo sí estoy a favor del acercamiento de presos». Ayer sus tuit se sumaron al de otras víctimas sobre el mismo tema, con el hashtag #EnMiNombreNoHables.

Consuelo Ordóñez | Hermana del edil del PP de Donostia Gregorio Ordóñez «Se debe exigir a todos los presos el repudio a ETA»

Consuelo Ordóñez no se niega al acercamiento de los reclusos de ETA cuando se cumplan los requisitos legales como en el caso de Olga Sanz y Javier Moreno, pero pide al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que le asegure que a todos los demás se les va a exigir que «renieguen» de la banda. Es eso, precisamente, lo que ha pedido la hermana del edil del PP de San Sebastián asesinado en su ciudad el 23 de enero de 1995, en sendas cartas que ha enviado al ministro de Justicia, al delegado del Gobierno en Euskadi y al secretario general de Derechos Humanos del Gobierno Vasco. En las misivas, Ordóñez les remite su argumentario sobre la necesidad de exigir a los reclusos el repudio a ETA. Remarca que los responsables de la Administración del PSOE aún no han decidido cuál es el requisito que van a exigir al resto de reclusos que se encuentran en segundo y primer grado, o que al menos todavía no se lo han explicado a las víctimas, por lo que se reserva las críticas «a la espera de lo que ocurra en las próximas semanas y meses». Asegura que su colectivo no ha entrado nunca a criticar esta práctica y tiene claro que no lo harán en el futuro si el Ejecutivo les asegura que les ha exigido el repudio a ETA. Ordóñez recuerda también que el que más presos acercó fue José María Aznar «sin ningún requisito. Luego, el Ejecutivo Rodríguez Zapatero creó la vía Nanclares, exigiendo el arrepentimiento, la petición de perdón y la asunción de responsabilidad», apunta.

Maite Araluce | Hija del presidente de la Diputación de Gipuzkoa José María Araluce, asesinado en 1976 «Lo fundamental es que colaboren con la Justicia»

La nueva presidenta de la AVT, Maite Araluce, hija de José María Araluce, presidente de la Diputación de Gipuzkoa, asesinado por ETA en 1976 junto a su conductor y tres policías de su escolta, considera que lo fundamental es que «colaboren con la Justicia. No tiene que ser expresamente delación, pero sí ayudar a aclarar los más de 300 crímenes sin resolver». Araluce precisa que «no le gusta nada» el tema de los acercamientos «en general» y explica su «pena» por el hecho de que «toda la preocupación» del Gobierno de Pedro Sánchez, desde el inicio de su mandato, haya sido para los presos de ETA y, «sin embargo, en ningún momento se han preocupado de las víctimas».

Gorka Landaburu | Periodista herido por un paquete bomba de ETA «El barrote de Sevilla es el mismo que el de Zaballa»

El periodista Gorka Landaburu, que sufrió en su propio pellejo el terror de la banda terrorista, asegura que lamentablemente la polémica sobre los acercamientos va a ir a más porque el PP y otros «lo van a utilizar como arma electoral». Landaburu avisa de que el terrorismo «ya no da votos y hay que defender las cosas con perspectivas». Precisa que siempre ha defendido el acercamiento «y más ahora que ha desaparecido ETA», entiende que no es ningún beneficio y dice que la dispersión es «un castigo para los familiares». «El barrote de la cárcel de Sevilla es el mismo que el de Zaballa en Vitoria», expone. Remarca que a ETA «le hemos ganado y ahora tenemos que reconstruir el futuro y trabajar por la convivencia. Aunque los presos no han sido humanitarios, nosotros sí tenemos que hacer un gesto en ese sentido y contribuir a quitarle a la izquierda abertzale su principal argumento, el del alejamiento de los presos».

 

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