Varios condenados por el 11-M participaban en la célula carcelaria desactivada por la Guardia Civil

Lejos de la reinserción, hasta 25 yihadistas continuaban su travesía terrorista entre rejas. El proceso no era muy diferente a lo que hacían en libertad: captaban dentro de las cárceles a otros presos y les adoctrinaban en un islamismo violento y radical. Pero no solo se trataba de presos con antecedentes yihadistas, también existen casos de conversos o en proceso de conversión. Y entre los miembros de esta célula carcelaria estaba Jamal Zougam, condenado a más de cuarenta mil años de cárcel como autor de los atentados del 11 de marzo en Madrid. Cumple condena en Alicante donde ha coincido con otro condenado por el 11-M y miembro de esta incipiente célula yihadista, Hassan el Haski. Y todos liderados por  Mohamed Achraf condenado por planear hacer saltar por los aires la Audiencia Nacional entre otros edificios. Son presos con seguimiento especial y es por eso que, para eludir los mecanismos de control, utilizaban a otros reclusos para sus comunicaciones cara a cara o a través de carta.