Urkullu y Sánchez romperán este mes el hielo de las transferencias con trenes y autopistas

El lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se estrechan la mano antes de la reunión que mantuvieron el pasado 25 de junio en la Moncloa./EFE
El lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se estrechan la mano antes de la reunión que mantuvieron el pasado 25 de junio en la Moncloa. / EFE

Otra infraestructura que podría negociarse en la comisión mixta es la del puerto de Pasaia, aunque es más difícil porque está catalogada por el Estado como de interés general

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIELSAN SEBASTIÁN.

«Venimos de una etapa de seis años en la que el Gobierno mostró una cerrazón total para abrir cualquier carpeta. Ahora la carpeta se ha abierto, por lo que hay que aprovechar la oportunidad». Esta frase de un alto dirigente del Gobierno Vasco muestra a las claras que el gabinete de coalición de PNV y PSE quiere subirse a la ola de los nuevos aires que llegan desde la Moncloa para dar un empujón al cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika. Los últimos traspasos competenciales se cerraron en la última etapa de Rodríguez Zapatero en el Gobierno central mientras que, en las dos legislaturas de Rajoy, el balance de transferencias ha sido cero. El contador se mantiene por tanto en 37 traspasos pendientes, que es la cifra que determinó el Gobierno Vasco en el listado actualizado que elaboró hace un año. La voluntad de ambos ejecutivos es empezar a desbloquear algunos de ellos antes de que acabe julio, y es posible que esta misma semana se produzca una primera reunión del grupo de trabajo encargado de desbrozar el camino para la comisión mixta de transferencias. Para empezar por lo más sencillo, los gabinetes de Iñigo Urkullu y Pedro Sánchez tienen previsto romper el hielo con la titularidad de algunas líneas ferroviarias y de las autopistas que discurren por suelo vasco.

Este capítulo de traspasos relacionado con infraestructuras que debería gestionar al Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras, que lidera Arantxa Tapia, se presenta como el más fácil de encauzar porque en alguno de los casos, como el de las líneas ferroviarias Basurto Hospital-Ariz e Irauregi-Lutxana-Barakaldo, se limita a ejecutar una sentencia del Tribunal Constitucional, que en 2016 dictaminó que son de titularidad vasca. El Ejecutivo vasco confía en que en las dos próximas semanas se pueda acometer este primer trámite, que abriría la puerta a tratar otros traspasos en la comisión mixta de transferencias.

Josu Erkoreka, consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y principal responsable de negociar con el Ejecutivo central las transferencias pendientes, ya ha apalabrado con la ministra de Administraciones Territoriales, Meritxell Batet, que las líneas de ferrocarril serán el primer punto que estará sobre la mesa del equipo de trabajo bilateral que podría reunirse esta semana. Además de las dos líneas ferroviarias que se traspasarán seguro al haber una sentencia del TC, el Gobierno Vasco planteará también otros nueve tramos como susceptibles de ser traspasados a las instituciones vascas. La mayoría son vizcaínos, pero también incluye la línea Irun-Brinkola.

Las claves

Acuerdo inminente
Para empezar por lo más sencillo, el primer pacto será el de las dos líneas ferroviarias que trató el TC LA FRASE
La frase
«Tras seis años de cerrazón para abrir una carpeta, ahora se ha abierto y hay que aprovechar la ocasión»

Traspasos graduales

Erkoreka también ha trasladado al Gobierno central que, inmediatamente después de las líneas de ferrocarril, la voluntad del Ejecutivo de coalición de PNV y PSE es empezar a analizar la transferencia de las dos autopistas que discurren por territorio vasco, la AP1 y la AP68. En este caso, se trataría de culminar el traspaso parcial que se hizo en 1980 para que la concesión de la gestión de los tramos Burgos-Armiñón (AP1) y Bilbao-Zaragoza (AP8) se convierta en titularidad para las instituciones vascas. El propio Erkoreka estuvo a punto de cerrar estos traspasos en 2012 cuando negoció con el Gobierno de Zapatero como portavoz del PNV en el Congreso a cambio de un apoyo presupuestario, aunque no llegaron a materializarse. Ahora tiene el propósito de retomar aquellas negociaciones con el nuevo Gobierno socialista de Sánchez.

Si los traspasos de ferrocarriles y autopistas se encauzan en julio, el Ejecutivo de Urkullu atacará a la vuelta de verano otra infraestructura que, a priori, podría encuadrarse entre las que no plantean grandes dificultades técnicas: el puerto de Pasaia. Aunque desde el Gobierno Vasco reconocen que la negociación en este caso podría complicarse porque el traspaso puede requerir que el Estado descatalogue antes esta infraestructura como de interés general. Una opción aún más difícil es el caso del puerto de Bilbao, que también se recoge en el informe actualizado de transferencias.

En el supuesto de que los traspasos de las líneas ferroviarias, las autopistas y los puertos se encarrilasen en los próximos meses, el capítulo de las infraestructuras se culminaría con la transferencia de los tres aeropuertos vascos, sobre los que pende el escollo legal de que el Gobierno de Rajoy inició el proceso de privatización de Aena.

Fuentes del Departamento de Gobernanza Pública y Autogobierno señalan que la comunicación con el Ejecutivo central está siendo «permanente y fluida» y adelantan que esta semana podría producirse alguna novedad en forma de reunión. Además del contacto directo que Erkoreka mantiene con la ministra Batet, otros cargos de su departamento están intercambiado documentos con el Ministerio de Administraciones Territoriales. La voluntad de ambos ejecutivos es que, cuando el grupo de trabajo bilateral se reúna, «sea para cerrar contenidos y no para hacer una declaración de intenciones».

El Gobierno Vasco está determinado a recoger el guante lanzado por Sánchez, que hace unas semanas se abrió a negociar «una treintena» de las 37 transferencias que recoge el informe del Gobierno Vasco. Erkoreka calificó en una entrevista en este periódico de «inédito» el hecho de que un presidente del Gobierno acceda a tratar al menos 30 transferencias, por lo que llamó a «aprovechar la ocasión».

Prisiones, más adelante

Una de las cuestiones que el Gobierno Vasco quiere aclarar en la próxima reunión del grupo de trabajo es cuáles son las siete transferencias que el Ejecutivo central deja fuera de entrada al hablar de una «treintena» de traspasos. Su informe incluye 37 y, además, dos de ellos tienen un carácter «prioritario» para el gabinete de coalición de PNV y PSE: prisiones y la gestión del régimen económico de la Seguridad Social. Erkoreka no renuncia a acometer ninguna de ellas y, en el caso de prisiones, recuerda que ya está transferida a Cataluña, por lo que no ve dificultades técnicas para llevarla a cabo. En cualquier caso, parece haber un acuerdo tácito para dejar los traspasos más complicados de cara a una segunda fase negociadora.

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