Urkullu inaugura en Arkaute una exposición de recuerdo a los ertzainas víctimas del terrorismo

Urkullu inaugura en Arkaute una exposición de recuerdo a los ertzainas víctimas del terrorismo
Irekia

El jefe del Ejecutivo vasco preside la entrega de condecoraciones anual a los agentes reivindicando a los 15 asesinados por ETA

Axel Guerra
AXEL GUERRA

Un pebetero y quince txapelas presiden el espacio 'Hemen Gaude' de homenaje y recuerdo permanente que fue inaugurado por el lehendakari Iñigo Urkullu este domingo en el Museo de la Ertzaintza en Arkaute. Una por cada agente de la Policía autonómica que murió asesinado por ETA. «Cada persona que visite este museo y escuche vuestro testimonio sentirá una profunda tristeza por la injusticia cometida. Nada tuvo más valor que la vida de vuestros familiares. Su asesinato fue una injusticia radical e injustificable», les dijo Urkullu a los familiares de los agentes fallecidos en acciones de la banda terrorista. En la emotiva ceremonia estuvieron presentes además la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, y representantes de todos los partidos a excepción de EH Bildu. Ante ellos, el lehendakari afirmó que el nombre de cada ertzaina asesinado lleva a «algunos de los momentos más dolorosos e injustos» que ha vivido Euskadi y recuerdan «lo que nunca debe volver a repetirse» así como «lo que nunca debió ocurrir».

El mandatario destacó que el espacio, que se complementa con fotografías de las víctimas y con textos que relatan los atentados de cada una de ellas, permite «recordar a personas que amaban a la vida y a sus familias. Personas entregadas a su vocación de servicio público, que dieron la vida defendiendo a la institución de la Ertzaintza y a nuestro país». Por otra parte, los visitantes que acudan a 'Hemen Gaude' también podrán visualizar un documental en el que se recoge cómo vivieron los atentados los familiares, «una voz frente al sinsentido del terrorismo y una afirmación de rebeldía frente al olvido». Quien quiera, tendrá a su disposición un libro de firmas para dejar sus mensajes y dedicatorias. «Cada persona que visite el nuevo espacio de homenaje experimentará un sincero sentimiento de solidaridad hacia las familias de las víctimas», destacó Urkullu, que insistió en que «aquí, el recuerdo de vuestros familiares representa lo más honorable de nuestra memora. 'Hemen Gaude', será un espacio de memoria y recuerdo para siempre».

Siete víctimas en Gipuzkoa

De los quince agentes que murieron asesinados por la banda terrorista y a los que el lehendakari citó con nombre y apellidos, la primera víctima fue Carlos Díaz Arcocha. El que fuera primer superintendente de la Er-tzaintza falleció cerca de Arkaute el 7 de marzo de 1982 después de que ETA colocara una bomba lapa bajo su coche. La trágica lista la cerraron los agentes Ana Isabel Arostegi y Francisco Javier Mijangos, que fueron acribillados a balazos en un cruce de carretera de Beasain el 23 de noviembre de 2001. El resto de ertzainas asesinados fueron Txema Aguirre, Jorge Díez, Ramón Doral, Genaro García-Andoain, el sargento mayor Joseba Goikoetxea, José Luis González, Luis Hortelano, Iñaki Mendiluze, Alfonso Mentxaka, Juan José Pacheco, Iñaki Totorika y Mikel Uribe. De todos ellos, siete en Gipuzkoa: Doral, en Irun; Uribe, en Leaburu; Totorika, en Hernani y González y Mendiluze, en Itsasondo, por un vecino que luego se integró en ETA.

Además de estas víctimas, la banda armada recabó información de 7.897 ertzainas y el hostigamiento y la amenaza se extendió a las familias, «lo que aumentó la ansiedad de los agentes y el aislamiento», según recoge un estudio que el Gobierno Vasco encargó a la Universidad de Deusto y que se publicó en 2016 bajo el título 'Informe sobre la injusticia padecida por el colectivo de ertzainas y sus familias a consecuencia de la amenaza de ETA (1990-2011)'. También registra más de 1.300 acciones de violencia callejera contra objetivos de este cuerpo policial.

Después de la inauguración del espacio, el acto de homenaje continuó en el frontón de la academia de Arkaute, donde se guardó un minuto de silencio por los 37 agentes fallecidos en acto de servicio, cuyo nombre figura en el monolito que presidía el escenario en el que se bailó un aurresku en su honor.

Finalmente, se entregaron veinte condecoraciones con diferentes distintivos. Se otorgaron dos medallas rojas a dos ertzainas. Una medalla fue por su participación en un operativo en el que se desmanteló un comando terrorista y en el que fue gravemente herido. La segunda, por su actuación en un operativo policial antiterrorista en el que murió su compañero y él resultó gravemente herido. El operativo policial respondía a un aviso de colocación de un artefacto que explosionó provocando la muerte de su compañero y la incapacidad permanente del homenajeado como consecuencia del atentado terrorista.