Urkullu descarta que EH Bildu vaya a ser un socio preferente aunque haya acuerdo presupuestario

Maddalen Iriarte, Jasone Agirre, Miren Larrion y Arnaldo Otegi, en una reunión en Sabin Etxea con Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar al inicio de la legislatura vasca, en septiembre de 2016./EFE
Maddalen Iriarte, Jasone Agirre, Miren Larrion y Arnaldo Otegi, en una reunión en Sabin Etxea con Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar al inicio de la legislatura vasca, en septiembre de 2016. / EFE

Las dos abstenciones que ofrece la coalición muestran su idea de seguir liderando la oposición. Las distancias entre el Gobierno Vasco y el grupo soberanista no se han reducido en los últimas horas, lo que genera dudas sobre el acuerdo para las Cuentas

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

El Gobierno Vasco y EH Bildu apuran la negociación para un posible acuerdo sobre la ley que marca gran parte de la acción de un ejecutivo, los Presupuestos, pero un hipotético pacto no se interpreta por ninguna de las dos partes como un entendimiento cerrado para lo que queda de legislatura. El lehendakari, Iñigo Urkullu, descarta que un supuesto acuerdo presupuestario vaya a convertir a la coalición soberanista en una especie de socio preferente de su gabinete, entre otras cosas porque no considera que EH Bildu vaya a renunciar a su papel de principal partido de la oposición. Menos aún a seis meses de unas elecciones forales y municipales en las que la coalición liderada por Arnaldo Otegi aspira a arrebatar al PNV una buena parte del poder institucional que logró hace cuatro años. Tampoco EH Bildu tiene ninguna intención de renunciar a su papel opositor, como demuestra el hecho de que su oferta se limita a prestar dos abstenciones en el Parlamento para que los Presupuestos puedan ver la luz, pero dejando claro que ni es su proyecto ni comparte muchas de las líneas estratégicas del gabinete de coalición de PNV y PSE.

Quedan apenas dos días para que EH Bildu despeje la duda sobre si permite la tramitación de las Cuentas o tumba el proyecto, ya que el Parlamento celebrará este martes el pleno de totalidad de los Presupuestos. Aunque el PNV y la coalición soberanista han alcanzado en los últimos meses acuerdos de calado, singularmente el de las bases para un nuevo estatus jurídico-político para Euskadi, históricamente la izquierda abertzale se ha resistido a entrar en pactos presupuestarios con los Ejecutivos liderados por los jeltzales, excepto en alguna ocasión excepcional como el entendimiento que siguió al Pacto de Lizarra. De ahí que Urkullu emplazara esta semana a EH Bildu a superar el «vértigo» a pactar con el PNV. Algunos dirigentes del Gobierno Vasco y del partido jeltzale siguen temiéndose que, en esta ocasión, la coalición de la izquierda abertzale rompa las expectativas de acuerdo en el último momento.

El Gobierno Vasco y EH Bildu han llevado sus contactos de forma discreta en la última semana, aunque los mensajes que han trascendido en las últimas horas, sobre todo por parte de la coalición abertzale, apuntan a que las distancias siguen siendo importantes. A su juicio, el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, sigue sin hacer una propuesta contundente que satisfaga las exigencias de EH Bildu para el complemento de las pensiones más bajas. Si no cambian mucho las cosas, parece que la negociación podría extenderse hasta mañana, que es la víspera del pleno de totalidad. Ahora mismo nadie está en condiciones de asegurar que el pacto presupuestario se vaya a cerrar.

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Comisión de investigación

Fuentes de Lehendakaritza aseguran que el posible entendimiento con EH Bildu de cara a los Presupuestos difícilmente tendría un reflejo en la aprobación del resto del programa de gobierno de PNV y PSE. «Tenemos claro que no van a renunciar a hacer oposición. No nos van a facilitar una legislatura tranquila. Ya sabemos, por ejemplo, que van a liderar la comisión de investigación sobre Osakidetza y la reprobación del consejero de Salud, Jon Darpón, por lo que en ningún caso se convertirán en un socio preferente del Gobierno». Apuntan también que la cercanía de las elecciones forales y municipales de mayo, en las que PNV y EH Bildu competirán de tú a tú en muchas instituciones, complican aún más esa posibilidad. Hasta el punto de que, para algunos, puede ser el factor que finalmente disuada a la coalición de aprobar las Cuentas de Urkullu.

Esta semana, el Ejecutivo vasco y EH Bildu han cerrado un acuerdo para la aprobación de la Ley de Sostenibilidad Energética, la primera norma que saldrá adelante esta legislatura con el apoyo de la coalición, porque las tres anteriores fueron aprobadas por el PP. Pero tanto el Gobierno Vasco como EH Bildu desligan el pacto de esta semana de la negociación de los Presupuestos y niegan que se trate del inicio de un entendimiento más estrecho en el plano legislativo. Aunque la lógica dice que si el acuerdo sobre las Cuentas termina por concretarse, el Gobierno Vasco y EH Bildu estarían destinados a encontrarse en reformas importantes como la de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI).

El complemento de las pensiones más bajas a través de la RGI sigue siendo, de hecho, el principal obstáculo para que el Ejecutivo y EH Bildu cierren un acuerdo presupuestario. La última propuesta que trasladó el consejero Azpiazu «no sació» las pretensiones de la coalición, cifradas en una pensión mínima de 858 euros al mes. Fuentes del grupo soberanista critican que, en los últimos días, el Gobierno Vasco no se ha esforzado para acercarse a sus reivindicaciones, por lo que dejan en el aire la posibilidad de un acuerdo.

Sin cambio de alianzas

Fuentes cercanas a Urkullu aseguran que un hipotético acuerdo presupuestario con EH Bildu tampoco afectaría al Gobierno de coalición que comparten PNV y PSE, ya que ambos partidos están de acuerdo con la negociación abierta y los socialistas no han mostrado reparos a un posible pacto con EH Bildu. «El acuerdo de coalición con los socialistas no está en cuestión ni en el Gobierno ni en el PNV», aseguran fuentes de Lehendakaritza, que tampoco quieren avanzar lo que ocurrirá después de las elecciones forales y municipales de mayo. «En principio no está previsto un cambio de alianzas, aunque hasta que se conozcan los resultados de las elecciones tampoco se puede adelantar nada», señalan.

EH Bildu es desde hace dos semanas el único socio presupuestario posible para el Gobierno Vasco, después de que el PP y Elkarrekin Podemos se desmarcaran de la negociación, por lo que está en su mano aprobar o tumbar las Cuentas.

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