Tres días antes del doble infanticidio de Godella, la abuela alertó de la situación de los padres

El lunes la abuela materna discutió con su hija, la madre de Rachel de 5 meses y de Amiel, de tres años y medio y avisó a la policía. Dos patrullas de Godella y de Rocafort, acudieron a la casa que ocupaba la pareja y sus hijos y, según comunicado del Ayuntamiento de Godella, constataron que se trataba de una disputa generacional y que "tanto progenitories como menores se encontraban en buenas condiciones". El miércoles, el mismo día en que  se pudo cometer el doble crimen, la abuela volvió a alertar al Teléfono del Menor, que avisó a Servicios sociales, que a su vez contactaron con el centro de salud y el colegio de Rocafort, la localidad donde estaba escolarizado Amiel, pero al que no acudía desde finales de febrero. Era la segunda vez que se activaba el seguimiento a la familia. En 2016 se cerró el expediente abierto por problemas de convivencia., Entonces los presuntos parricidas ya tenían a Amiel.