Torra reconoció al juez que desobedeció al no retirar los lazos amarillos

Quim Torra recibe este jueves en el palau de la Generalitat a los representantes de Junts per Catalunya./EFE
Quim Torra recibe este jueves en el palau de la Generalitat a los representantes de Junts per Catalunya. / EFE

El presidente de la Generalitat afirmó que si desoyó a la Junta Electoral es porque se debe a un mandato superior de la ciudadanía

CRISTIAN REINOBarcelona

«Sí, desobedecí». El presidente de la Generalitat, Quim Torra, no pudo ser más explícito en su declaración ante un juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) el día que compareció como investigado en la causa abierta por su negativa a retirar la pancarta con el lazo amarillo de la fachada del Palau de la Generalitat antes de las elecciones generales.

Torra, que está a un paso de sentarse en el banquillo acusado por un delito de desobediencia, declaró ante el TSJC el pasado 15 de mayo. De ser condenado, podría ser inhabilitado de su cargo de jefe del Ejecutivo catalán, lo que abriría un nuevo frente político en Cataluña pues no está claro quién debería ocupar su cargo, si el vicepresidente Pere Aragonès (ERC) o si habría obligación de convocar elecciones.

El líder nacionalista esgrimió ante el juez el mismo argumento empleado por otros dirigentes secesionistas en sus pleitos judiciales. El propio Torra lo ha expresado en otras ocasiones, cuando ha asegurado que la «democracia está por encima de cualquier ley». Bajo está premisa, Artur Mas puso las urnas en la consulta del 9 de noviembre de 2014 y bajo este mismo mantra Carles Puigdemont y Oriol Junqueras celebraron, en contra de las advertencias del Tribunal Constitucional y del TSJC, el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.

Exculpa al resto del Govern y asegura que la decisión de mantener las pancartas fue solo suya

«Sí, desobedecí porque yo me debo a un mandato superior de la ciudadanía de defensa de los derechos humanos», afirmó el jefe del Ejecutivo catalán. Desde el inicio del 'procés', los responsables políticos del independentismo se han escudado en supuestos mandatos democráticos (ya sea un resultado electoral o la votación en las consultas) para justificar sus decisiones al margen de la legalidad.

El presidente de la Generalitat, en su declaración ante el juez, se arrogó incluso competencias que un dirigente político no tiene. «Consideré que la orden (de la Junta Electoral) era manifiestamente ilegal, dictada por un órgano que no era competente. No era una autoridad superior a mí», señaló ante el juez, en un audio que hizo este jueves público TV3.

El pasado 27 de junio, el juez instructor del 'caso Torra', dio a las partes 10 días para que presenten petición de apertura de juicio oral a través de escrito de acusación o, en su caso, sobreseimiento. En la grabación, queda claro que el presidente de la Generalitat asume toda la responsabilidad en las decisiones sobre si debía o no quitar las pancartas con los lazos amarillos, que la Junta Electoral ordenó retirar al entender que todos los organismos públicos deben guardar neutralidad y evitar simbología partidista en periodo electoral. «La última responsabilidad fue mía. La decisión de mantener las pancartas en defensa de la libertad de expresión y de los derechos humanos fue mía. Y también la decisión de cambiar la pancarta para seguir poniendo lo mismo a través de un pequeño cambio (cambió un lazo amarillo por uno blanco). Yo fui responsable de todas las actuaciones que tomé entonces», admitió.

Alega libertad de expresión

Torra se negó a obedecer ya que a su juicio colgar un lazo amarillo y pedir la libertad de los presos eran actos amparados por la libertad de expresión y por tanto su obligación era defender un derecho fundamental. Desobedeció en un primer momento, pero al final acabó acatando, cuando la Junta Electoral requirió a los Mossos d'Esquadra que procedieran a descolgar las pancartas, lazos y 'estelades' de todas las consejerías de la Generalitat.

El Govern evitó la imagen de la Policía autonómica actuando en contra de su criterio. Por ello, poco antes de que entrara en vigor la instrucción a los Mossos, Torra dio la orden de retirada. Llegaba tarde y no le salvó de la querella de la Fiscalía, que todo apunta a que le sentará en el banquillo.

Según expuso ante el juez, todo se trata de una campaña orquestada por los poderes del Estado, un victimismo que también enarbolaron sus antecesores, como Mas, que acabó condenado e inhabilitado, o Puigdemont, procesado por rebelión y huido en Bruselas. «Por eso miembros afines al PP y Ciudadanos instigaron esta denuncia, por eso estoy aquí», lamentó.

Sus declaraciones llegan en una semana muy complicada para el independentismo, que ha recibido duros varapalos de la Justicia Europea y del Parlamento Europeo, que impidieron a Puigdemont y Toni Comín tomar posesión como eurodiputados. Además, Puigdemont ha decepcionado a una parte del secesionismo que acudió a su llamada para que se manifestara en Estrasburgo y que esperaba al expresidente en la ciudad francesa. El dirigente soberanista canceló el viaje por temor a ser detenido.

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