Sánchez acepta que Alemania devuelva a los refugiados que entraron desde España

Pedro Sánchez, en rueda de prensa en Bruselas. / Aris Oikonomou (Afp) I Atlas

La cifra podría rondar el centenar y se enmarca en la nueva cooperación migratoria dentro de la UE

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas

Pedro Sánchez siempre ha tenido muy claro a quién debe arrimarse en esta Europa renqueante y dubitativa. Cuando se habla de economía y europeísmo, Emmanuel Macron es la estela a seguir. En lo político, sin embargo, la mejor sombra la da una tal Angela Merkel. La eterna canciller alemana y gran líder del club. La jefa. Y Merkel, que atraviesa quizá su peor momento desde que llegó a la Cancillería federal en 2005, está encantada con Sánchez, que ha sabido leer a la perfección el momento geopolítico liderando la 'operación salvar a Merkel', que lleva semanas contra las cuerdas porque sus socios bávaros de la CSU le exigen mano dura con la inmigración.

El presidente español ha anunciado hoy desde Bruselas que ha alcanzado un acuerdo con la canciller para que España acoja a refugiados que llegan a Alemania y que supuestamente habían entrado a Europa por la Península Ibérica. Las primeras estimaciones hablan de en torno a un centenar de migrantes, «un número equilibrado y admisible». Las facturas se girarán a Berlín, que está dispuesta a pagar lo que haga falta para solventar su grave crisis política. «Es un mensaje muy importante a la sociedad alemana del compromiso europeo por parte del Gobierno de España», recalcó Sánchez. «Puedo garantizar que la canciller Merkel está agradecida por este gesto de solidaridad», apostilló. Objetivo cumplido.

Berlín sigue teniendo a un fiel aliado en Madrid, como ya ocurrió en la era de Mariano Rajoy. Poco ha importado el cambio de siglas. Son 'enemigos' políticos, pero aliados en Bruselas. En la UE, en realidad, ser de uno u otro partido no es tan relevante. A los líderes se les mide por sus acciones, por su compromiso con el club. Y aquí, parece que Sánchez ha estado bien asesorado. No obstante, como el mismo aseguró ayer de forma coloquial refiriéndose también a otro tema de la crisis migratoria, «tampoco hay que descubrir América».

A la espera de que los equipos ténicos de ambos gobiernos comiencen a trabajar en las próximas semanas para concretar todos los detalles de este programa de realojamiento, el presidente explicó que el Ejecutivo alemán cubrirá todos los costes de la entrega y prestará apoyo financiero y material a España para hacer frente a la creciente presión migratoria. «Estamos hablando de una frontera específica, que es Bavaria y Austria, que está en nuestra ruta (...) Es un acuerdo justo, que entra perfectamente en el marco del reglamento de Dublín (regula el asilo) y con el que estamos satisfechos», recalcó.

España no será el único país que ha decidido sumarse al rescate de Merkel. También lo hará Grecia, cuyo primer ministro, Alexis Tsipras, mantuvo hoy por la mañana una reunión trilateral con Merkel y el líder español para hablar, precisamente, de estos acuerdos. Atenas dio el sí quiero. También se ha hablado estas últimas horas de Finlandia o Luxemburgo, y se espera que elas próximas semanas vayan sumándose más nombres. Merkel ha fiado su continuidad a este tipo de pactos al estar convencida que es la mejor forma de hacer recapacitar a sus socios bávaros.

Si Sánchez se mostró más o menos conciliador después de lo vivido en el tenso Consejo Europeo de la pasada madrugada, Tsipras no se anduvo con rodeos. «Lo que entendíamos como valores fundadores de la UE, como la solidaridad, el humanismo, el respeto a los derechos humanos y al derecho internacional, no son compartidos por todos los Estados miembros», censuró.

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