26 reclusos de la banda estaban en segundo grado antes de que Rajoy dejara el Gobierno

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

El PP ha convertido la política penitenciaria en una herramienta para hacer oposición al Gobierno de Pedro Sánchez, lo que ha llevado al gabinete socialista a defenderse de las críticas recordando que el Ejecutivo liderado por Mariano Rajoy también llevó a cabo progresiones de grado de presos de ETA, tal y como establece la ley penitenciaria. Según los datos enviados por el Gobierno central al Senado hace dos semanas -con motivo de una respuesta escrita al senador de EH Bildu Jon Iñarritu sobre la situación penitenciaria de los presos de ETA- a finales de mayo (cuando aún no había triunfado la moción de censura contra Rajoy) existían 26 reclusos en segundo grado. De donde se infiere que la mayoría de ellos progresaron de grado (del primero al segundo) en los seis años en los que el PP estuvo al frente del Gobierno.

La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, incidió ayer en esta vía al apuntar que uno de los dos presos que han sido acercados recientemente por el Gobierno de Sánchez desde Asturias a la cárcel de Basauri accedió al tercer grado el pasado febrero, cuando aún gobernaba el PP. Y la ministra recordó que, «cuando se adquiere el tercer grado, el acercamiento es automático», por lo que aseguró que se ha cumplido escrupulosamente la ley.

En la respuesta parlamentaria ofrecida por el Gobierno central a EH Bildu sobre la situación de los presos se indica que, a fecha del pasado 28 de mayo, el total de reclusos relacionados con ETA en cárceles españolas asciende a 243. Una cifra que contrasta con la que aporta la asociación de familiares de presos Etxerat, que habla de un total de 223 personas privadas de libertad en España. La diferencia puede radicar en que no todos los condenados por relación con ETA pertenecen hoy en día al colectivo oficial EPPK, lo que provoca esa diferencia de 20 personas.

 

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