Rechazo a la petición de EH Bildu contra los actos de PP, C's y Vox en campaña

Pagazaurtundua, Rivera y Savater, en el mitin de Errenteria. / UNANUE
Pagazaurtundua, Rivera y Savater, en el mitin de Errenteria. / UNANUE

PNV, PSE, PP y Podemos descalifican la iniciativa, en tanto que la coalición abertzale se reafirmó ayer en su postura y pidió «a ciertos partidos que dejen de montar numeritos»

Fernando Segura
FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

«Delirante», «fascistada», «peligroso»... estos fueron algunos de los calificativos que recibió ayer la iniciativa parlamentaria de EH Bildu en la que pide a la Cámara vasca que exija a PP, Ciudadanos y Vox que «no utilicen» territorio vasco» durante la campaña electoral. La coalición abertzale sustenta su petición en que estos partidos, con el objetivo de obtener votos fuera de Euskadi, acuden a la comunidad autónoma «tensionando» la convivencia.

En el origen de esta iniciativa se encuentran los mítines que llevaron a cabo Ciudadanos y Vox en la pasada campaña electoral, el primero en Errenteria y el segundo en Donostia. Los simpatizantes de ambos partidos tuvieron que ser escoltados por la Ertzaintza para evitar que fueran agredidos, algo que la policía autónoma no consiguió, al menos en Donostia.

La propuesta de EH Bildu caerá en saco roto. Ayer, un día después de anunciarla coincidiendo con el pleno de política general, recibió el rechazo de PNV, PSE, Podemos y del PP. Un rechazo unánime y contundente de los grupos representados en la Cámara vasca.

El PP recogió rápidamente el guante y fue el propio presidente del partido, Pablo Casado, quien calificó de «enfermedad mental» que alguien no pueda visitar una comunidad autónoma «por tener una ideología o por defender la libertad». Ya en casa, la respuesta corrió a cargo de Antón Damborenea. El parlamentario calificó la propuesta de «fascistada» porque los que «organizaron los líos» en los actos de Ciudadanos y de Vox «fueron los de Bildu. ¿Por qué váis a un mitin de Ciudadanos?», interpeló Damborenea a la coalición independentista.

El PNV tampoco se anduvo por las ramas. El parlamentario Luis Javier Telleria consideró la iniciativa de «delirante», aunque coincidió con EH Bildu en Vox y Cs «vinieron conscientemente a crispar para sacar rentas electorales en el Estado», un comportamiento que consideró «populismo rastrero». No obstante, el parlamentario jeltzale añadió que «también es cierto que hay otros de aquí -en referencia a los simpatizantes de la coalición soberanista- que van buscando crispación o protestar por la sola presencia de alguno. A veces, la responsabilidad puede ser compartida».

El portavoz parlamentario del PSE, José Antonio Pastor, consideró «peligroso» que se «insinúe» que determinados partidos no serían «bienvenidos» en Euskadi. «Problemas de 'apartheid' político los hemos tenido en este país y con amenazas de muerte», recordó.

Podemos tampoco se ahorró las críticas. José Ramón Becerra señaló que su grupo está «en las antípodas de Casado, Rivera y Abascal y tenemos claro que queremos que no saquen ningún voto, pero una proposición de este tipo infantiliza al electorado», advirtió.

«Sacarse la foto»

EH Bildu, ante la catarata de críticas, explicó ayer, a través de Iker Casanova, que en la iniciativa «no se menciona a nadie ni se pide que deje de hacer campaña, sino que no que realicen prácticas que han sucedido en el pasado y entendemos responden a estrategias de provocación». Casanova subrayó que se refiere «a estrategias de venir aquí no a hacer campaña con naturalidad sino casos paradójicos como venir a un pueblo gente de fuera a insultar y a decir que son una sociedad enferma, a sacarse la foto y volver a Madrid. Pido a ciertos partidos que dejen de montar numeritos».