¿Pero quién filtra los audios de Villarejo?

Villarejo, en los juzgados de Estepona en 2017./ Cospedal, el pasado junio en Toledo./EFE
Villarejo, en los juzgados de Estepona en 2017./ Cospedal, el pasado junio en Toledo. / EFE

Todos los que podrían tener un móvil para airear las cintas también cuentan con razones para no hacerlo

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

¿Pero quién está filtrando las grabaciones de Villarejo? La pregunta ya era recurrente en cada esquina del Ministerio del Interior, en los pasillos del Congreso de los Diputados o en los mentideros periodísticos de todo el país. Pero desde que el miércoles por la tarde los famosos audios consiguieran que la mismísima Dolores de Cospedal dejara el acta de diputada la pregunta resuena todavía con más fuerza. La sombra del propio excomisario, primer sospechoso e indiscutible autor para muchos en los primeros momentos, se va disolviendo al tiempo que las dudas crecen.

José Villarejo

El primer sospechoso

Él ya lo avisó desde que su nombre apareció como candidato para comparecer en la comisión de investigación sobre la 'policía patriótica'. Si le citaban, tiraría de la manta. No llegó a pisar el Congreso y cuando Asuntos Internos le llevó a la cárcel hace ahora un año volvió a hacer saber que no era una buena idea mantenerle en prisión con un archivo de miles de horas de grabaciones de políticos, jueces, fiscales, empresarios, periodistas y policías.

El pasado verano, dicen mandos policiales, cumplió su amenaza y aireó, en dos medios que con anterioridad ya habían publicado informaciones que solo él podía conocer, los audios en los que Corinna afirmaba haber sido testaferro de la fortuna de Juan Carlos I en el extranjero.

Pero Villarejo tiene coartada. La dos últimas hornadas de audios -publicadas por el hasta entonces desconocido medio digital 'Moncloa.com'- le perjudican. A diferencia de las grabaciones sobre Corinna, en estos últimos audios (los del almuerzo con Dolores Delgado y Baltasar Garzón y las reuniones con Cospedal y su marido) el excomisario reconoce una larga lista de delitos, como haber montado un prostíbulo para obtener información confidencial, haber tratado de destruir un 'pendrive' clave del 'caso Gürtel' o proponer pinchar ilegalmente el teléfono del hermano de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Fuentes conocedoras del caso, además recuerdan que Villarejo mantiene una estrecha amistad con dos de las personas más perjudicadas por las últimas grabaciones, Garzón y el esposo de Cospedal, Ignacio López del Hierro.

Soraya Sáenz de Santamaría

Contra Rajoy, «jamás»

Fue 'La Otra Crónica' la que puso hace unos días el nombre de la exvicepresidenta en este enrevesado tablero. Según el suplemento de 'El Mundo', el matrimonio López-Cospedal está convencido de que detrás de la difusión de los audios está Saénz de Santamaría, eterna enemiga de la exnúmero 2 del PP, más enfadada si cabe ahora porque en la recta final de las primarias del PP Cospedal cedió sus compromisarios a Pablo Casado, certificando así la derrota de la mano derecha de Mariano Rajoy. Según este medio, Cospedal y su marido arguyen que, como vicepresidenta podía tener acceso a la información del CNI, que dependía orgánicamente de ella.

Sin embargo, fuentes de la seguridad del Estado, niegan rotundamente esta tesis. Afirman que la vicepresidenta «jamás» tuvo acceso, ni reclamó, documentación sensible sobre este caso, del que nunca se interesó ni estuvo al tanto. Y, en cualquier caso, «jamás» se la habría llevado consigo.

Otros responsables policiales y políticos insisten también en un hecho 'exculpatorio' clave: Sáenz de Santamaría «nunca» airearía nada que pudiera perjudica a Rajoy y en las últimas grabaciones López del Hierro asegura que el entonces presidente del PP dio el visto bueno a contratar a Villarejo para espiar (incluso con escuchas ilegales) a Javier Arenas o al hermano de Rubalcaba.

El CNI

El 'archienemigo'

Es el propio entorno de Villarejo el que ha abonado la tesis de que el CNI está detrás de toda esta operación. Desde luego, al director de los servicios secretos, Félix Sanz Roldán, es el archienemigo del excomisario. Villarejo y Sanz Roldán están enzarzados en demandas judiciales cruzadas por difamaciones. El expolicía llegó a acusar en mayo del año pasado a Sanz en una denuncia de infinidad de delitos, desde la puesta en marcha de un prostíbulo en las cercanías del Congreso para «espiar» a «políticos clientes» a «amenazas de muerte a Corinna», pasando por la «sustracción de un pendrive» al fiscal del 'caso Nóos'.

Pero el CNI también tiene coartada. Dicen altos responsables de la seguridad nacional, que es «no conocer» a 'La Casa' afirmar que desde el CNI se puedan airear asuntos que puedan «coadyuvar a la inestabilidad del Estado», como sería hacer públicos audios que atacan a los dos principales partidos políticos del país (PSOE, con Dolores Delgado y PP, con Dolores de Cospedal). Además, estas mismas fuentes niegan de manera tajante haber tenido acceso a los audios incautados a Villarejo en la 'operación Tándem'.

La dimisión de Cospedal ha disparado las quinielas, pero el tablero parece cada día más enrevesado

Asuntos Internos

Bajo estrecho control

Asuntos Internos, la unidad que metió entre rejas a Villarejo, es otro de los sospechosos señalados por el propio excomisario, que siempre ha mantenido que estos agentes trabajan codo con codo con el CNI. José Villarejo mantuvo un enfrentamiento a muerte en su día con el también comisario ( y también ya jubilado) Marcelino Martin-Blas, quien, según Villarejo, intentó involucrarle a él y a su familia sin pruebas en el 'caso Gao-Ping' y en el 'caso Pequeño Nicolás'.

Asuntos Internos, en teoría, es la única unidad que ha tenido acceso a los 20 terabytes de audios e imágenes que fueron incautados en el despacho y la vivienda de Villarejo en noviembre de 2017 tras su detención.

Pero también tiene coartada. Asuntos Internos, sabedora de que podía pasar lo que está ocurriendo, estableció un riguroso protocolo antifiltraciones. Ello sin contar con que las grabaciones sobre Corinna, Delgado o Cospedal todavía no han llegado a su poder. Un organismo en principio independiente, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) es el encargado de custodiar y desencriptar esos archivos. Y todavía sigue en ello.

Gobierno socialista

No contra Delgado

Desde algunos círculos del PP se ha apuntado la posibilidad de que el Gobierno de Sánchez esté detrás de la campaña contra Cospedal. Pero responsables policiales lo descartan por completo. Los audios sobre la exsecretaria del PP tienen «idéntico origen y destino» (Moncloa.com) que los de Delgado, y estos últimos estuvieron cerca de conseguir la dimisión de la ministra, además de provocar un grave problema al Ejecutivo.

El informático de Villarejo

Dos millones

Según diferentes fuentes, en 2017 un supuesto colaborador de Villarejo, que se presentaba como su «informático», ofreció a varios medios de comunicación las grabaciones íntegras del excomisario por dos millones de euros en negro.

Mandos policiales, que confirman que efectivamente tenía algunos audios, creen que se trataba de un estafador. En cualquier caso -explican- ningún medio pagaría esa cifra, ni cercana. Menos, un medio 'modesto' como sería 'Moncloa.com'.

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