Puigdemont carga todas las culpas a Esquerra del cisma en el independentismo

Carles Puigdemont. /AFP
Carles Puigdemont. / AFP

CRISTIAN REINOBarcelona

Tras la tempestad, llegó algo de calma a la guerra que libran Esquerra y JxCat por la hegemonía del soberanismo. Calma a medias, ya que Carles Puigdemont, que se había mantenido bastante al margen en toda la crisis, aunque avaló el pacto de los postconvergentes con el PSC en la Diputación de Barcelona, volvió este viernes a la carga contra los republicanos. «Algunos tienen lo que querían y buscaban desde hace tiempo. Sus estrategas y aliados mediáticos son persistentes en la confrontación no con el Estado represor, sino entre nosotros. Se equivocan», afirmó. Puigdemont llamó a hacer una «reflexión profunda y tomar decisiones».

La referencia, nada velada, iba contra ERC, a la que el expresidente reprocha que se haya negado por activa y por pasiva aceptar todas las ofertas de listas unitarias que le ha lanzado el nacionalismo. JxCat actúa como si no fuera responsable de lo que ha ocurrido. Podía pactar con Esquerra en la Diputación de Barcelona, pero prefirió hacerlo con el PSC. Por interés político y como venganza a otros pactos de los republicanos y los socialistas, como por ejemplo el de Sant Cugat del Vallès, feudo convergente desde hace tres décadas.

Este viernes, JxCat insistió en buscar las cosquillas a sus socios en el Gobierno catalán y apostó por aliarse con los socialistas en el Consejo Comarcal del Tarragonès y dejar fuera a Esquerra. «Ha sido un proceso doloroso para muchísimas personas», afirmaron no obstante desde JxCat sobre el pacto en la Diputación.

Un acuerdo que escuece y mucho en Esquerra, que cree que marca un antes y un después. El PSC «quiere reconquistar Cataluña», afirmaron los republicanos que lamentaron que JxCat haya «caído en la tentación» de pactar con los socialistas y fortaleciendo «esta opción de Estado que tiene por encargo liderar la reconquista».