Urkullu incrementa el gasto en 371 millones para lograr apoyos a los Presupuestos vascos

El consejero Pedro Azpiazu explica el proyecto de Presupuestos ante Josu Erkoreka.. / M. Arrazola

Los 11.784 millones previstos convierten las Cuentas en las más altas de la historia, aunque su aprobación se mantiene en el aire

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

El Gobierno Vasco ha aprobado este martes el proyecto de Presupuestos más elevado de su historia, con un incremento del gasto de 371 millones con respecto a las cuentas de este año, con el que espera convencer a la oposición de la idoneidad de su aprobación por parte del Parlamento Vasco. La buena coyuntura económica, con crecimientos por encima del 2% en los últimos años, ha permitido al Ejecutivo de coalición de PNV y PSE elaborar un proyecto de Presupuestos récord, ya que el montante global, de 11.784,1 millones, representa un incremento absoluto del 2,6% respecto a las cuentas de este año, que ya fueron las más altas de la historia. A pesar de todo, el gabinete de Iñigo Urkullu no tiene asegurada la aprobación de los Presupuestos y ayer mantuvo «las puertas abiertas» a los tres grupos de la oposición (EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PP) para alcanzar un acuerdo a partir de la próxima semana.

El consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, ha sido el encargado de presentar este martes las líneas maestras del proyecto de Presupuestos tras su aprobación en el Consejo de Gobierno. Ha destacado que son unas Cuentas «sociales» que contemplan un aumento del 7,4% en la inversión pública y del 6,5% en innovación. Azpiazu subrayó que el gasto social supone el 77,9% del proyecto, con lo que quiso contrarrestar las demandas de EH Bildu y Elkarrekin Podemos, que exigen un «giro social» de los Presupuestos para apoyarlos en el Parlamento. El Gobierno de PNV y PSE, a un escaño de la mayoría absoluta, necesita que al menos un grupo de la oposición facilite la aprobación de las Cuentas con, como mínimo, dos abstenciones.

El incremento absoluto de los Presupuestos es de 297,7 millones, un 2,6% más que en 2018, pero Azpiazu ha puesto el énfasis en que el incremento real del gasto se eleva hasta los 371 millones (un 3,6% más), si se excluye del impacto en las Cuenta la amortización de la deuda y el efecto del TAV y la variante sur ferroviaria. Ese incremento de 371 millones en el gasto será el principal argumento que utilizará el Ejecutivo para tratar de convencer a los grupos de la oposición de la conveniencia de evitar una prórroga presupuestaria. Porque aunque ésta no sería un «drama» en un contexto de crecimiento económico, sí podría impedir el desarrollo del capítulo de inversión pública o la mejora de algunas políticas sociales. «Habrá que decidir si cogemos el tren de las mejoras o nos quedamos en la estación actual», apuntan desde el departamento de Azpiazu.

En cualquier caso, fuentes de Hacienda aclaran que esos 371 millones de incremento del gasto ya tienen partidas consignadas en el proyecto de Presupuestos -es decir, no son un montante extra para negociar con la oposición-. Y una buena parte de ellos, en torno a los 200 millones, se destinan a compromisos como el aumento del sueldo de un 2,25% para los 90.000 empleados públicos, el incremento de la RGI en otro 2,25% o en acuerdos para la mejora de las condiciones laborales de los profesores públicos o la carrera profesional de Osakidetza. El resto, cerca de 170 millones, se ha repartido en otras partidas que podrían ser negociables, pero que tampoco dejan tanto margen al Ejecutivo de Urkullu para negociar.

Con el PP prácticamente autodescartado de la negociación presupuestaria por su distanciamiento respecto al PNV, el Gobierno Vasco tiene el difícil reto de acercar posturas con dos coaliciones (EH Bildu y Elkarrekin Podemos) cuyas propuestas iniciales superan el marco presupuestario fijado por el Ejecutivo, según apuntó ayer Azpiazu. Sin ánimo de entrar en cifras concretas que pudieran enturbiar las negociaciones que afrontará a partir de la próxima semana, el consejero de Economía cuestionó la «viabilidad» de algunas de las propuestas planteadas por Elkarrekin Podemos y aseguró que tan solo su demanda de mejoras salariales supondría un desembolso de 700 millones de euros. En relación a la propuesta de EH Bildu, el consejero ha advertido de que su petición para mejorar las pensiones más bajas a través de un complemento «excede» el ámbito de competencias del Gobierno Vasco.

Déficit cero y ligero superávit

El Gobierno de coalición de PNV y PSE vuelve a apostar en este proyecto por lograr un «déficit cero» que evite recurrir al endeudamiento en un momento de bonanza económica como el actual, en el que la recaudación de las haciendas forales está en cotas históricas. Aunque el límite de la regla de gasto acordado para Euskadi es el 0,1%, Azpiazu destacó que la previsión es alcanzar un déficit cero que permita un «cierre equilibrado». En el proyecto de Cuentas se refleja incluso un pequeño superávit global de 5 millones.

El Gobierno Vasco no tiene intención de moverse del déficit cero en la negociación con los grupos de la oposición, por lo que las partidas que se pudieran mover deberían encuadrarse en el marco presupuestario fijado. Azpiazu recordó que el cumplimiento de la regla de gasto ha permitido al Gobierno Vasco incrementar sus inversiones para 2018 en 54,7 millones -en una medida que se concretó la semana pasada- por lo que aseguró que esa vía es «más sensata e incluso da mejores resultados» que recurrir al endeudamiento.

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