La presidenta se ve «con fuerzas» tras finalizar su tratamiento contra el cáncer

Barkos sostiene que el PSN «no puede poner líneas rojas a EH Bildu tras dar su apoyo a los decretos de Sánchez»

M. V. PAMPLONA.

Uxue Barkos finalizó hace diez meses el tratamiento del cáncer que le detectaron hace ocho años, que superó con éxito, y se siente con fuerzas renovadas para pelear una nueva legislatura al frente del Gobierno de Navarra.

-¿Se ve de nuevo como presidenta?

-Me veo con ambición, fuerza y ganas, aunque habrá que ver cómo responde la sociedad navarra en las urnas. Esta es una Comunidad muy plural y a veces unos pocos votos inclinan la balanza hacia un lado u otro en el Parlamento.

-¿Volvería a apostar por el actual cuatripartito?

-No sé si la ciudadanía navarra otorgará a esas cuatro formaciones el respaldo como para revalidar la mayoría absoluta o si otro tipo de mayorías obligarán a buscar otros acuerdos. Pero tengo algo muy claro: desde el inicio de la legislatura dije que mi convicción era que el Gobierno sostenido por los 26 parlamentarios del cuatripartito estaría más reforzado si en vez de 26 fueran 33, con los 7 del PSN. Así se respondía mejor a la pluralidad de la sociedad navarra. Nos hemos encontrado en muchas leyes y debemos seguir encontrándonos en la siguiente legislatura. Pero siempre para sumar, nunca para restar.

-¿Entonces ve con buenos ojos una alianza postelectoral con el PSN?

-Insisto en que siempre para sumar. El PSN ha puesto algunas líneas rojas a algunos socios del cuatripartito (EH Bildu) y eso no lo comparto. Entiendo la dificultad, pero en democracia hay que avanzar con valentía cuando aquellos a los que en su día les pedimos que dieran un paso hacia la política lo han dado.

-¿Cree que el PSN entraría en un gobierno con EH Bildu?

-No sé cuál puede ser la fórmula en la que todas las fuerzas se sientan cómodas, pero los socialistas no pueden tener la poca talla política de poner líneas rojas a un partido que apoyó la moción de censura que llevó a su secretario general a la Presidencia o que acaba de respaldar los decretos del Gobierno de Sánchez en el Congreso. Además, creo que se lo debemos al conjunto de la sociedad, que ha reclamado de forma abrumadora unas vías exclusivamente políticas y los partidos debemos ser capaces de trabajar políticamente. Yo he tenido grandes diferencias con EH Bildu, pero eso no quiere decir que no hayamos sido capaces de trabajar.

-¿La decisión de Sánchez de adelantar las generales al 28 de abril supone un contratiempo para usted, a la vista de que Geroa Bai podría no obtener escaño en el Congreso?

-Las generales nunca han sido unas elecciones propicias para Geroa Bai y, desde una visión tradicional de la política, puede interpretarse que un resultado discreto minaría nuestra posición ante las forales. Pero los ciudadanos, sobre todo los jóvenes, miran cada vez más las elecciones en función de qué sigla puede ser más útil para cada función. No me preocupa.

-¿Era partidaria de que el cuatripartito fuera en coalición al Congreso, como hará para el Senado?

-Lo defendí antes incluso de que se anunciara la coalición de la oposición, pero hubo diferentes posturas y al resto de las fuerzas entendieron que era preferible ir en solitario al Congreso. Yo no lo tengo tan claro.

-¿Qué tipo de Gobierno le gustaría que hubiera en Madrid?

-Me gustaría que hubiera un Gobierno progresista y, entre Sánchez y Casado, prefiero sin duda a Sánchez. Espero que sea un Ejecutivo dialogante y con una visión periférica.