Pradales lamenta la falta de un gesto de perdón del Estado español por el bombardeo de Gernika
El lehendakari considera que la falta de reparación por el sufrimiento deja una herida abierta en Euskadi tras el homenaje a las víctimas celebrado ayer con presencia del Rey y del presidente alemán
Alberto Surio
Sábado, 29 de noviembre 2025, 08:06
El lehendakari Imanol Pradales ha lamentado la falta de un gesto de perdón por parte del Estado español por el bombardeo de Gernika, que este ... año han cumplido 88 años. Lo ha hecho en un mensaje institucional difundido esta mañana a primera hora después del homenaje institucional a los supervivientas de aquel ataque de la Legión Cóndor celebrado ayer. El la ceremonia participaron el presidente alemán, Frank-Walter Steimeier, junto l rey Felipe VI, y el lehendakari Pradales, entre otras autoridades.
En su mensaje, Pradales ha reiterado la necesidad de que el Estado español reconozca su responsabilidad histórica en el bombardeo de Gernika. Pradales reuerda a las víctimas y destaca la falta de un gesto formal de perdón por parte del Gobierno español, un acto que considera «fundamental para la reconciliación y la reparación de los sufrimientos» causados por el ataque aéreo indiscriminado de la aviación nazi en apoyo del bando franquista.
El 26 de abril de 1937, Gernika fue reducida a cenizas. En ese ataque, dos niñas, Crucita Etxabe y Mari Carmen Aguirre, sobrevivieron al horror del bombardeo.. «Para estas supervivientes y muchos otros ciudadanos de Gernika, el sufrimiento aún no ha sido reconocido por el Estado españo», manifiesta..
El lehendakari hace un paralelismo con otros gestos de reconciliación que se han registrado en Europa y ha mencionado el reciente reconocimiento de responsabilidad por parte de Alemania. En 1996, el Parlamento alemán aprobó una donación para la reconstrucción del polideportivo de Gernika, como primer gesto de reparación. Un año después, el presidente alemán Roman Herzog envió una carta oficial en la que reconocía la implicación del Estado alemán en el ataque, un gesto que fue ratificado por el Bundestag.
Pradales cree que «se ha perdido una oportunidad para avanzar en la reconciliación»
Pradales pone de relieve el viaje del presidente alemán a Gernika como un acto de responsabilidad histórica, «un ejercicio de compromiso ético y político con la paz, la democracia y la reconciliación», que contrasta con la actitud del Estado español.
El lehendakari censura la actitud del Estado español, cuyo Gobierno se ha excusado en el argumento de que el bombardeo fue perpetrado por un ejército sublevado contra un Ejecutivo democráticamente constituido en la Segunda República. Sin embargo, subraya que esa no es una excusa válida para el reconocimiento de la responsabilidad, recordando cómo otros países, como Alemania, han asumido su parte de responsabilidad histórica, a pesar de no ser directamente responsables de los crímenes cometidos en la Segunda Guerra Mundial.
Pradales hace referencia a figuras como el canciller alemán Willy Brandt, quien en 1970, durante una visita a Polonia, se arrodilló ante el monumento a los héroes del gueto de Varsovia en señal de perdón por los crímenes del régimen nazi, a pesar de no tener relación alguna con esos hechos. El mensaje era diáfano: la memoria histórica no debe ser negada y debe servir como base para la reconciliación.
El lehendakari hace hincapié en que la memoria histórica no se trata de revivir viejos rencores, sino de asumir la verdad y la justicia para poder construir un futuro más justo. Recordó las palabras del lehendakari José Antonio Agirre, quien en 1945, desde el exilio, instaba al pueblo vasco a guiarse no por el odio ni la venganza, sino por el «espíritu de fraternidad». Pradales reafirma esta idea y pide que se continúe trabajando por la memoria de las víctimas de Gernika, para que su sufrimiento no sea olvidado ni ignorado.
«No olvidar legado»
La falta de un gesto por parte del Estado español en este contexto, según Pradales, es una oportunidad perdida para avanzar en la reconciliación y fortalecer los principios democráticos que deben guiar a la sociedad. «Gernika no puede ser un recuerdo solo de dolor, sino también de la dignidad que todos los pueblos deben exigir para que no se repitan las atrocidades del pasado«, concluye.
Finalmente, el lehendakari hace un llamamiento a no olvidar el legado de la barbarie de Gernika, al tiempo que señala que el mural de Picasso sigue siendo un símbolo de la lucha por la memoria y la justicia. «A pesar de los esfuerzos para proteger ese legado, recientemente el mural fue vandalizado por quienes continúan sin respetar los principios democráticos y éticos en Euskadi», sostiene. Para Pradales, este tipo de ataques solo refuerza la necesidad de continuar reclamando justicia para las víctimas.
«A pesar de los avances en la memoria histórica en otros países, la falta de un gesto de perdón por parte del Estado español sigue siendo una herida abierta para los habitantes de Gernika y para todo el País Vasco. El reconocimiento de los sufrimientos pasados, según el lehendakari Pradales, no es solo una cuestión de justicia, sino de principios éticos y democráticos que deben guiar la convivencia y la reconciliación», ha asegurado.
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