La Policía desarticula en cuatro cárceles españolas una red dedicada a la financiación de la yihad

La Policía desarticula en cuatro cárceles españolas una red dedicada a la financiación de la yihad. / Policía Nacional

Han sido imputados cuatro narcotraficantes sirios ya en prisión por sus lazos con el terrorismo libio y sirio

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Los servicios de antiterroristas de la Policía han desmantelado en cuatro cárceles españolas una red dedicada a la financiación yihadista. Los agentes de la Comisaría General de Información han imputado a cuatro ciudadanos sirios, ya encarcelados por tráfico de drogas, en esta trama de allegamiento de fondos a terroristas en el norte de África y transporte de armas a grupos de Siria. La red aportó importantes sumas de dinero a grupos integristas gracias al tráfico de personas y hachís.

La operación se ha desarrollado en los centros penitenciarios de Madrid III (Valdemoro), Madrid VI (Aranjuez), Ocaña I (Toledo) y Teixeiro (La Coruña) en el marco de varias investigaciones sobre el apoyo que organizaciones terroristas yihadistas dieron entre 2014 y 2016 a redes de narcotráfico que operaban en el Mediterráneo.

Según informa el Ministerio del Interior, «las investigaciones acreditan la existencia de un entramado de empresas dedicadas al transporte de mercancías por vía marítima que contaba con embarcaciones registradas en navieras de Siria y Turquía y que servían como tapadera de las actividades ilegales de la organización criminal».

Los cuatro investigados, que capitaneaban las embarcaciones, se dedicadaban a transportar droga por aguas del Mediterráneo, principalmente con destino a Libia, «con la finalidad de financiar a los grupos insurgentes de la zona». La Policía sostiene que en territorio libio intercambiaban cargamentos de hachís por armas que luego eran destinadas a grupos terroristas que operan en el Cuerno de África y zonas de conflicto en Siria.

Los investigadores afirman que estas embarcaciones también se dedicaron al tráfico de inmigrantes desde Siria y Libia hasta las costas de Europa, principalmente Grecia, Italia, Chipre y Malta, «sirviendo también este tráfico de personas para financiar actividades terroristas», sobre todo a raíz de las crisis migratorias desatadas a partir de 2012 tras la 'primavera árabe'.

Los investigadores han relacionado a individuos de este entramado criminal con el incidente ocurrido en 2015, cuando se interceptó en alta mar a la embarcación de nombre Ezzaden, que había sido abandonada a la deriva con 470 inmigrantes a bordo.

Uno de los cuatro investigados en esta operación también está imputado por su presunta participación en un delito de captación y adoctrinamiento yihadista de un grupo de jóvenes internos en prisión, en su mayoría de nacionalidad marroquí.

El operativo, que incluye cuatro registros en las celdas de los investigados en los centros de Madrid y Coruña, se ha llevado a cabo bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número 6 y ha sido coordinado por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

 

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