Podemos plantea una alternativa a la consulta habilitante de PNV y EH Bildu para primar la pluralidad

El voto particular de la coalición morada en la ponencia de autogobierno habla de un «proceso de validación ciudadana» con mayorías reforzadas

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIELSAN SEBASTIÁN.

Elkarrekin Podemos considera que la consulta habilitante para aprobar el nuevo estatus político de Euskadi que han pactado PNV y EH Bildu en la ponencia de autogobierno busca «justificar un choque de legitimidades con otras instituciones», por lo que ha presentado un voto particular a esa propuesta que recoge una alternativa destinada a potenciar la «pluralidad» en la reforma estatutaria. La coalición morada plantea llevar a cabo «un proceso de validación ciudadana» del nuevo estatus después de que sea aprobado por el Parlamento Vasco y antes de enviarlo a las Cortes Generales. Este proceso no tendría carácter vinculante, en la línea de la consulta habilitante de PNV y EH Bildu, pero Elkarrekin Podemos defiende que se busque una fórmula «legal y pactada» con el Estado con el objetivo de «unir en vez de dividir». En concreto, propone que la validación se solicite al Gobierno central por una mayoría de dos tercios del Parlamento Vasco, que la participación ronde el 60% del censo y que se produzca «una mayoría cualificada favorable».

Elkarrekin Podemos ha elaborado un voto particular a la propuesta de consulta habilitante pactada por PNV y EH Bildu para las bases del nuevo estatus, que se cerraron el pasado viernes en la ponencia de autogobierno, y que en septiembre serán trasladadas a un grupo de cinco expertos para que, a partir de ellas, elaboren un texto articulado en el plazo de ocho meses. La mayor parte de esas bases fueron aprobadas en solitario por los dos grupos abertzales, aunque en el capítulo de derechos se sumó también Elkarrekin Podemos.

Propuesta de Podemos

Validación ciudadana
Proceso no vinculante
Elkarrekin Podemos plantea que, una vez que el Parlamento Vasco llegue a un acuerdo sobre el nuevo estatus, dos tercios de la Cámara planteen al Gobierno central la celebración de un «proceso de validación ciudadana» que no sería vinculante, al igual que tampoco lo sería la «consulta habilitante» que proponen PNV y EH Bildu.
Condiciones
Para asegurar que ese proceso de participación valida una propuesta «plural» de reforma estatutaria, Elkarrekin Podemos defiende que deba contar con una participación mínima cercana al 60% del censo (la participación electoral media en Euskadi en los últimos años) y que haya «una mayoría cualificada favorable», superior al 50% pero sin concretar.

El capítulo referente a la reforma estatutaria se aprobó el mismo viernes en la ponencia y Elkarrekin Podemos dio a conocer ayer el voto particular que ha presentado para plantear alternativas a la consulta habilitante acordada por PNV y EH Bildu. Según explica la coalición morada en su voto particular, «PNV y Bildu plantean una consulta no para conocer la opinión de la ciudadanía o para la necesaria ratificación de los acuerdos políticos, sino para justificar un choque de legitimidades con otras instituciones». En contraposición a ello, Podemos llama a «no dejar pasar la oportunidad de asentar esa convivencia alcanzando un pacto histórico por el amplio y transversal grado de acuerdo que concite».

Evitar la división en «bloques»

Elkarrekin Podemos apela a «actuar con responsabilidad» a la hora de gestionar la pluralidad de la sociedad vasca, lo que «requiere no tensarla innecesariamente y no construir dinámicas de bloques que no se dan en la calle». A su entender, la respuesta al planteamiento de PNV y EH Bildu no puede ser «negar la palabra a la ciudadanía vasca», sino que «debemos dársela pero no para utilizarla en estrategias de parte, sino para asegurar que nuestra norma fundamental de convivencia es fruto de un acuerdo amplio, plural y transversal como lo es nuestra propia sociedad».

El documento de Elkarrekin Podemos considera el autogobierno como «un doble pacto: interno entre la ciudadanía vasca y de esta con el resto del Estado» y, en este sentido, señala que los ciudadanos tienen que «tener la posibilidad de validar y ratificar ambas dimensiones». Uno de esos «momentos de participación» ya está recogido en la propia reforma estatutaria -el referéndum con el que la sociedad vasca debe validar el texto que salga de las Cortes-, mientras que Podemos defiende un segunda participación que sería previa a ese paso por las Cortes, que define como una «validación del pacto interno» que se apruebe en el Parlamento, y que no tendría carácter vinculante.

La coalición morada defiende que esa validación sea solicitada al Gobierno central por una mayoría de dos tercios del Parlamento y añade que, para ser «eficaz políticamente, la participación debe ser igual o superior a la media de las últimas cinco elecciones autonómicas, lo que la situaría en torno al 60% del censo». Asimismo, considera que debe darse una mayoría cualificada favorable, que sería superior al 50% de la participación, aunque no la concreta.

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