Podemos abre un expediente interno sobre la imputación a los tres junteros

Juantxo Iturria y Patricia Gete, en primer plano, y detrás Ione Cisneros, en Juntas de Gipuzkoa./LOBO ALTUNA
Juantxo Iturria y Patricia Gete, en primer plano, y detrás Ione Cisneros, en Juntas de Gipuzkoa. / LOBO ALTUNA

La dirección vasca estudia, tras aceptar un Juzgado de Donostia la demanda, si los comportamientos se ajustan al código ético

Elisa López
ELISA LÓPEZSAN SEBASTIÁN.

Las aguas bajan revueltas en el seno de Podemos en Gipuzkoa. La imputación del Juzgado de San Sebastián a tres junteros de la formación morada por presuntos delitos de coacción a su compañera Ione Cisneros ha abierto una nueva crisis. El partido hará frente a este nuevo revés con la apertura de una investigación interna, al margen del proceso judicial. Así lo adelantó ayer el secretario de Comunicación de Podemos Euskadi, Andeka Larrea, que tuvo que salir a dar explicaciones sobre el requerimiento judicial, que este periódico adelantó en exclusiva, y que afecta a Juantxo Iturria, Patricia Gete y Mónica Mora, los tres miembros de la dirección de Podemos Ahal Dugu de las Juntas de Gipuzkoa. Una polémica que altera de nuevo la paz interna de la organización a ocho meses de las elecciones municipales y forales.

Larrea aseguró que «este asunto» será abordado por la Ejecutiva del partido en Euskadi prevista para hoy por la tarde y el Consejo de Coordinación será el que, con toda probabilidad, adopte las decisiones oportunas. Tal y como explicó, la formación que lidera Lander Martínez está recabando toda la información posible sobre este caso y, posteriormente, se darán a conocer las decisiones que pueda adoptar el Consejo, que es el competente para hacerlo. «Es el que tiene que tomar una decisión, una vez que tenga toda la información al respecto», afirmó.

No obstante, todo apunta a que una vez analizados todos los datos se pueda abrir un expediente y que, a partir de ese momento, sea la Comisión de Garantías de Euskadi la encargada de resolver si los comportamientos de los implicados en este proceso se ajustan o no al código ético por el que se rige el partido. En cualquier caso, tal y como ha podido saber este periódico, los ecos de este caso llegaron hace semanas a la dirección de Madrid, que decidió devolver la pelota al tejado de la jefatura vasca.

Presunta coacción

Iturria, Gete y Mora, los tres miembros de la dirección de Podemos Ahal Dugu en las Juntas Generales de Gipuzkoa, que prefieren permanecer en silencio, se han visto sin querer en el ojo del huracán una vez que el Juzgado de San Sebastián les imputara por presuntos «delitos de coacción» contra su compañera de grupo Cisneros. El juzgado donostiarra también acusa a los tres junteros -que ya han recurrido dicha imputación- de presunta responsabilidad «de delito contra la intimidad y de revelación de secretos».

La demanda, que fue interpuesta en julio de 2017, llegó el pasado mes de marzo a manos de los tres demandados, que entonces negaron los hechos. Fuentes de la formación morada afirmaron que sí existía una denuncia de Cisneros, pero que estaba «llena de contradicciones, que carecía de base y de sustento alguno». Ahora, sin embargo, el tribunal donostiarra ha dado veracidad a dicha acusación y mantiene en todo caso su intención de abrir un juicio oral. Solamente si prosperara el recurso de los tres investigados, se podría evitar la apertura del juicio.

El auto

El juzgado número 3 de Donostia
imputa a los miembros de la dirección de Podemos Ahal Dugu de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Juantxo Iturria, Patricia Gete y Mónica Mora, por dos presuntos delitos contra la también juntera Ione Cisneros.
Delito contra la intimidad
del artículo 197 del Código Penal.
Delito de coacciones
del artículo 172 del Código Penal.

Según dicta el auto del juez, «aunque la relación entre Cisneros y los miembros del grupo directivo nunca ha sido buena, empeoró en marzo-abril de 2016». Desde entonces, según el escrito, «los imputados han llevado a cabo una serie de actuaciones tendentes a limitar las posibilidades de actuación de Cisneros, que se han concretado en el hecho de que, con el ánimo de desvelar su intimidad y limitar la información que la procuradora recibía, han abierto su correspondencia privada, han ocultado o retrasado el suministro de información que necesitaba para el desempeño de su labor y le han insultado durante las reuniones y delante de los asesores del grupo juntero».

En definitiva, y siempre tal y como reza el auto judicial, «todo ello ha provocado que la procuradora presente un trastorno adaptativo con ansiedad además de estado deprimido compatible con los hechos que han dado lugar a las presentes actuaciones».

Desencadenante

La diferencia de criterio a la hora de abordar diferentes iniciativas en Gipuzkoa del partido de Pablo Iglesias podría ser uno de los desencadenantes de un enfrentamiento interno que ha terminado en los juzgados. Una situación que, como ya lamentó la coordinadora de los podemitas de Gipuzkoa, María Valiente, «no es buena para nadie; ni para la militancia, ni para la imagen que ofrecemos como partido». Son muchas las voces de la formación que reconocen que estos conflictos dañan a su organización y que abogan por que «los enfrentamientos internos deben resolverse en casa y no llegar a los juzgados», y que temen también que la denuncia altere la estabilidad a ocho meses de la cita con las urnas en ayuntamientos y Diputación.

 

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