El PNV no dará el 'sí' a la alianza europea con el PDeCAT hasta que Puigdemont y la Crida aclaren su plan

El presidente del PDeCAT, David Bonvehí, en el centro, con Atutxa, Urkullu, Egibar y Ortuzar, entre otros, en el Alderdi Eguna. / MANU CECILIO
El presidente del PDeCAT, David Bonvehí, en el centro, con Atutxa, Urkullu, Egibar y Ortuzar, entre otros, en el Alderdi Eguna. / MANU CECILIO

La estrategia rupturista del expresident y las dudas de Coalición Canaria dejan en el aire la entente para las elecciones del 26 de mayo

Ainhoa Muñoz
AINHOA MUÑOZ SAN SEBASTIÁN.

La alianza entre el PNV y el PDeCAT para ir de la mano a las elecciones europeas sigue en el aire. Aunque la semana pasada el presidente de la formación soberanista catalana, David Bonvehí, afirmó que irán a Europa en coalición con la formación jeltzale, el partido de Andoni Ortuzar no dará el 'sí' definitivo al PDeCAT hasta que reciba oficialmente la oferta y se aclaren los planes del expresident Carles Puigdemont, especialmente si decide ir a los comicios europeos con la Crida per la República, el movimiento rupturista con el que pretende aglutinar a todo el secesionismo catalán, según fuentes jeltzales.

Al PNV le gustaría volver a reeditar el acuerdo a cuatro que ya se materializó en las últimas elecciones europeas de 2014, cuando concurrió junto con la extinta CiU, Coalición Canaria y Compromiso por Galicia bajo la marca de Coalición por Europa. Sin embargo, todo dependerá de la estrategia que lleve a cabo el PDeCAT, sumido en la división entre posibilistas y rupturistas, con Puigdemont y el president Quim Torra (de la coalición Junts pel Catalunya) a la cabeza de esta segunda corriente. Si el discurso es de órdago y confrontación abierta con el Estado, el PNV podría tener dificultades para estar cómodo en esa coalición electoral. La formación jeltzale y el lehendakari, de hecho, marcaron hace tiempo distancias con el rupturismo unilateral de Puigdemont. Por eso, el PNV aún está a expensas de que se aclare la estrategia que lleve a cabo la Crida y, sobre todo, la decisión de si es el PDeCAT o el nuevo movimiento quienes llevan las riendas de la candidatura europea. Ayer, el propio Puigdemont mantuvo que no se descarta para ir en la lista independentista a las europeas. Así que todo se mantiene aún bajo la sombra de la duda.

Otro factor que complica la alianza europea del PNV y el PDeCAT es la postura de Coalición Canaria que, en principio, ha transmitido en privado sus recelos a pactar con el partido que preside David Bonvehí por su apuesta independentista. El PNV, en este sentido, no quiere romper su compromiso ni con Coalición Canaria ni con Compromiso por Galicia, con los que mantiene excelentes relaciones.

Una cita los próximos 7 y 8 de febrero será clave para dirimir planes de futuro. La dirección de Coalición Canaria acudirá a Bilbao para celebran otro congreso del Partido Demócrata Europeo (PDE) y mantendrá una reunión con la formación jeltzale en la que podría resolverse finalmente el futuro electoral europeo de ambos.

Mientras tanto, siguen atentos a los planes de Puigdemont y su nuevo movimiento político -respaldado también por el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, y Jordi Sànchez, también en prisión preventiva-, y que el próximo sábado celebrará su congreso constituyente.

Los candidatos

Bonvehí, del ala moderada del PDeCAT más próxima al PNV, dio la semana pasada por hecha una alianza entre ambas formaciones de cara al próximo 26 de mayo y con Jordi Turull -en prisión preventiva a la espera del inicio del juicio por su participación en el referéndum del 1-0- como previsible cabeza de cartel. Al PNV, por lo tanto, le tocaría situarse segundo en la plancha electoral, ya que se da por seguro que el independentismo catalán logrará un mayor número de votos. Y aunque todavía está abierto el proceso para la designación de candidatos, todo apunta a que la vizcaína Izaskun Bilbao volverá a convertirse en la aspirante jeltzale para hacerse con un escaño en el Parlamento de Bruselas.

Sea cual sea el escenario con el que se encuentre finalmente el PNV -el 22 de abril culmina el plazo para poder presentar candidaturas a Europa-, el partido de Ortuzar confía en lograr el asiento en la Eurocámara aunque la formación peneuvista se presentara en solitario. Una esperanza que basan en los resultados cosechados en las últimas citas con las urnas y en que España contará en mayo con cinco escaños más debido al 'Bréxit', la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

Menos dudas de cara a los comicios europeos tiene EH Bildu. La coalición abertzale ha apostado esta vez por ir de la mano de Esquerra Republicana, que en anteriores ocasiones se presentó junto con EA y Aralar. La entente capitaneada por Arnaldo Otegi también irá en coalición con el BNG gallego.