Patrullas de vecinos ahuyentan a los carteristas en el metro de Barcelona

"¡Carteristas, carteristas! ¡Pickpocket!" Así suena la alarma antirrobos del metro de Barcelona. Un grupo de vecinos liderado por Eliana Guerrero es quien se encarga de activarla: "Gente que dedica unas horas al día a bajar al metro para evitar hurtos", dice esta mujer a la que, desde que le robaron en el transporte público, decidió combatir este tipo de delitos. Poco a poco se han ido añadiendo voluntarios que actúan como cámaras de vigilancia. Patrullan por los andenes y los vagones y cuando detectan a los ladrones tocan sus silbatos para alertar a los pasajeros y ahuyentar a los cacos. El veintiocho por ciento de los hurtos que se producen en Barcelona tienen lugar en el metro. El grupo liderado por Eliana conocido como ROAR (Residents Organization Against Robbery) pide una reforma del Código Penal que endurezca el castigo a los ladrones reincidentes. Mientras tanto ellos se encargan de mostrarles la salida.