El Parlamento navarro retrasa el cambio de nombre de Podemos, que podría echar a Aznárez

Los críticos acusan a la presidenta de la Cámara de «confundir su cargo con sus intereses» en las discrepancias internas que vive el partido

E. L. SAN SEBASTIÁN.

La crisis abierta en Podemos Navarra se agrava y ya no solo afecta a su propia integridad. También podría repercutir en la del Parlamento foral. Los críticos morados sopesan echar a Ainhoa Aznárez y su expulsión podría costarle la presidencia de la Cámara. Y ayer la junta de portavoces de la institución foral no admitió, por considerar incorrecto el plazo en el que se presentó, el recurso de cambiar el nombre del grupo parlamentario de Podemos Ahal Dugu a Podemos-Ahal Dugu-Orain Bai.

Si finalmente se decide expulsar a Aznárez, posibilidad que avanzó el portavoz Carlos Couso, perdería la presidencia del Parlamento foral que hoy ocupa, aunque tal y como apuntan los críticos, sería una decisión justificada por «confundir su cargo con sus intereses en las discrepancias internas» que desde hace meses conviven en el grupo. Podemos, que tiene siete escaños, está partido en dos. Por un lado los cuatro críticos, Couso, la exsecretaria general Laura Pérez, Rubén Velasco y Fanny Carrillo; y por el otro, los 'oficiales' con Aznárez, el exportavoz Mikel Buil y Tere Sáez.

El acuerdo de denegar el cambio de nombre se adoptó el pasado jueves en una sesión en la Cámara y fue adoptado con el único voto de Ainhoa Aznárez, ya que el resto del grupo se abstuvo. Justificó su postura en el «cumplimiento» de lo acordado por el consejo ciudadano, pero Couso interpretó que había hecho un «uso de parte de su cargo» al «forzar» una votación cuando los portavoces de UPN, Geroa Bai y EH Bildu habían dicho que «no había nada que votar».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos