La oposición insta al lehendakari a utilizar «el microclima» para arreglar la educación, la sanidad o el empleo

El PP critica que hable «de la necesidad de superar los efectos de la crisis» mientras «lleva todo el año haciendo guiños al procés»

Iraitz Vázquez
IRAITZ VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

Los partidos de la oposición pidieron al lehendakari que use «el microclima político vasco» para arreglar problemas como la sanidad, la educación o el empleo que bajo su perspectiva acucian a Euskadi. Es la lectura que realizaron tanto EH Bildu como Elkarrekin Podemos del discurso de fin de año de Urkullu en el que señaló que para conseguir ese «microclima positivo» son necesarias personas «dispuestas a ceder parte de sus pretensiones individuales al servicio de acuerdos beneficiosos para la comunidad».

En ese sentido, el parlamentario de EH Bildu Iker Casanova solicitó a Urkullu que utilice el «microclima positivo» para «desarrollar políticas decididas para liderar el país. Siempre que haya políticas que mejoren la vida de la gente podrá contar con EH Bildu, pero siempre desde el diálogo entre iguales». Se mostró favorable a llegar a acuerdos entre diferentes y el dirigente de la coalición abertzale puso el foco en que «para llegar a acuerdos hay que entender que en un diálogo siempre hay cesión por ambas partes». Y es que durante el último trimestre del año la entente soberanista y el Gobierno Vasco han estado inmersos en las negociaciones para sacar adelante los Presupuestos de este año, pero la falta de entendimiento entre ambas partes hizo imposible que hubiera fumata blanca. Es más, Casanova consideró ayer que el Ejecutivo de Vitoria «está atrincherado en una atalaya, en una torre de marfil, donde piensa que los acuerdos son simplemente que los demás le den su respaldo».

«No entiende que en todo acuerdo tiene que haber un diálogo y una cesión y no se puede saldar con insultos hacia la parte contraria en caso de que no se llegue a un acuerdo», recordó Casanova en alusión al lehendakari. De esta manera, también tendió la mano recalcando que desde EH Bildu «hacemos una apelación a que aproveche ese clima, que aproveche las posibilidades de diálogo que existen para hacer frente a los problemas que tiene este país que, como él mismo ha reconocido, son grandes y muy importantes».

Casanova también enumeró los problemas a que debe hacer frente el Gobierno Vasco. Citó de manera clara «el atraso crónico» en investigación y desarrollo, así como los graves problemas, que desde su perspectiva, hay en estos momentos en educación y vivienda, el estancamiento de los servicios públicos o el desempleo porque se está creando «poco y mal empleo».

Desde Elkarrekin Podemos elaboraron una lectura parecida. La parlamentaria Tinixara Guanche remarcó que «el microclima de Urkullu cita la educación y la salud pero se olvida de nubarrones como que sus políticas nos hablan de educación concertada que segrega, de sanidad que privatiza servicios, de promover EPSV y no pensiones públicas y dignas. Tampoco habla de precariedad laboral». Para que «las inclemencias climatológicas no afecten a la gente, es indispensable invertir en empleo, poner en el centro la lucha contra la precariedad y no seguir acomodando parches que les hagan quedar bien».

La formación morada, no obstante, aplaudió que Urkullu «asuma su responsabilidad y no tire balones fuera como acostumbra. Esperamos observar en el 2019 esa actitud abierta e inclusiva que dice tener, y que esté a la altura de los retos a afrontar poniendo en el centro el bien del conjunto de la comunidad».

Podemos concluyó ofertando «nuestras manos», que «están aquí para contribuir a esa construcción pero sin dejar de ser implacables en la defensa de lo común, de lo público, de los derechos humanos y de la justicia social con mayúsculas».

Desde el partido popular fueron los más críticos con el discurso del lehendakari. La secretaria general de los populares vascos, Amaya Fernández, reclamó «coherencia», porque Urkullu dice defender la política para resolver los problemas mientras pacta «un proyecto rupturista» con EH Bildu. Fernández criticó que hable «de la necesidad de superar los efectos adversos de la crisis económica» mientras «lleva todo el año haciendo guiños al procés catalán» que ha puesto «palos en la rueda de la prosperidad económica de los catalanes». Consideró que «el PNV y el nacionalismo tienen una magnífica oportunidad este año 2019 para rectificar» y «abrir un proceso de reflexión».