Médicos y juristas vascos denuncian que el protocolo de presos enfermos es mero «maquillaje»

J. ARTOLA SAN SEBASTIÁN.

La asociación de médicos y juristas Osabideak denunció ayer que el nuevo protocolo del Gobierno central que flexibiliza las condiciones de excarcelación de presos enfermos muy graves, con afecciones incurables o en fase terminal, solo supone un cambio «formal», destinado a «maquillar la crueldad» del trato hacia las personas presas que se encuentran en esta situación.

Osabideak, a través de un comunicado, consideró «positivo» que el Ejecutivo central «se haya visto en la obligación» de realizar esta modificación, aunque «no suponga ningún cambio de criterio de fondo». Por ese motivo, la asociación se comprometió a seguir trabajando «hasta que los criterios para aplicar medidas alternativas al encarcelamiento de las personas gravemente enfermas graviten únicamente sobre el eje sanitario, humanitario y de igualdad».

A juicio de Osabideak, la decisión adoptada por el Ministerio de Interior es «un cambio en la forma, no en el fondo», con el que se pretende «maquillar la crueldad del concepto punitivo» aplicado a los reclusos. La asociación de médicos y juristas considera que la regulación actual -denominada instrucción penitenciaria 8/2018-, así como el texto al que sustituye -instrucción penitenciaria 3/2017-, «comparten que las personas enfermas en prisión únicamente deben salir de las cárceles para fallecer en un determinado periodo de tiempo breve».

Este colectivo recordó también que la legislación española prevé la excarcelación de personas gravemente enfermas con padecimientos incurables y de las que conllevan un peligro patente para la vida. De esa forma, subrayó que «ninguno de estos tres conceptos (gravedad, incurabilidad y peligro patente) son conceptos de temporalidad» y que «la jurisprudencia y doctrina no exigen criterios de temporalidad o terminalidad».