El malestar por las listas del PSOE alcanza a la militante que inició la ola proSánchez

El malestar por las listas del PSOE alcanza a la militante que inició la ola proSánchez

Eva Maldonado renuncia a su puesto en la candidatura del Senado tras ser relegada del primer al tercer puesto por los órganos federales

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

La pugna entre Pedro Sánchez y Susana Díaz a cuenta de la elaboración de las listas para las elecciones del 28 de abril ha sido sin duda la más vistosa de las vividas en las últimas semanas en el PSOE, pero en Galicia hay otra batalla más representativa de lo que ha supuesto para algunos socialistas el proceso que concluyó en el Comité Federal del domingo. Y su epítome es la decisión de una mujer llamada Eva Maldonado de renunciar al puesto que se le había asignado en la candidatura al Senado por Orense.

Maldonado tiene historia propia. En 2016, tras ese Comité Federal del 1 de octubre en el que Pedro Sánchez acabó presentando su dimisión, y que quedará para siempre como un trauma en la memoria del partido, la militante gallega, entonces informática desempleada, llegó a la conclusión de que no podía permanecer de brazos cruzados ante lo que, a su juicio, había sido una afrenta de los notables del PSOE hacia las bases. Y creó la semilla de una movilización que, meses después, propició el regreso del secretario general defenestrado.

Con la ayuda de José Antonio Rodríguez Salas -en aquel momento alcalde de la localidad granadina de Jun, muy activo en las redes sociales, y ahora empleado en el gabinete del presidente del Gobierno-, la gallega articuló un ejército que, bajo el lema 'Militantes en pie', hizo llegar a la gestora que presidía Javier Fernández la exigencia de convocar unas primarias y un congreso para elegir al nuevo líder del partido.

Sánchez se presentó a las primarias como el candidato de las bases. «Siempre he pensando que los verdaderos propietarios del partido son los militantes, como acabó demostrándose en las primarias de 2017», afirma en su libro 'Manual de supervivencia', publicado hace apenas un mes. En el propio Congreso federal, que siguió a su victoria sobre Susana Díaz, ya fue obvio, sin embargo, que no convenía hacer una interpretación literal de ese planteamiento. Maldonado lo ha comprobado en sus propias carnes.

Procedimiento tradicional

El cónclave fijó el procedimiento para la elaboración de listas con la participación, sí, de las bases. Pero en él se rechazó una enmienda del alcalde de Soria, Carlos Martínez, que defendía que su opinión debía ser vinculante y que los órganos federales no podrían ni sustituir candidatos propuestos por la militancia ni alterar el orden en el que hubieran sido elegidos. En su lugar, se dio, como ha sido siempre, a la Comisión Federal de listas y al Comité Federal la última palabra. Y eso ha permitido a Sánchez tanto hacer una limpia de los 'susanistas' que habían recibido el apoyo del asambleas locales en provincias como Sevilla, como relegar a su antaño admiradora militante orensana del primer al tercer puesto en la lista de su circunscripción a la Cámara alta.

En su comunicado de renuncia, publicado en 'Diario 16', Maldonado recuerda el trabajo desempeñado a favor del regreso de Sánchez en la convicción de que propugnaría un cambio en el modelo de partido. «La democracia es para mí una necesidad en el PSOE», subraya. Ella, que tanto se implicó contra el imperio de los aparatos, ha acabado siendo su víctima. Porque su desplazamiento se debe a que Ferraz quiso atender las reclamaciones del secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, y envió al cabeza de lista por Orense al Congreso para al Senado.

La suya, en todo caso, no ha sido la única dimisión en Galicia. Hay también conflicto en candidaturas municipales. En Ferraz no descartan volver a intervenir. Formalmente hay unos días, hasta que se registren las listas, para hacer cambios. La Comisión de listas los avalaría en una reunión dentro de dos semanas junto a otras cuestiones pendientes.