Vox logra in extremis concurrir a las generales en Gipuzkoa

Alejo Vidal-Quadras y Abascal en 2014 en San Sebastián./
Alejo Vidal-Quadras y Abascal en 2014 en San Sebastián.

Consiguió, no sin mucho esfuerzo, las 700 firmas de personas censadas en el territorio que necesitaba antes de la medianoche de ayer

Jorge Sainz
JORGE SAINZ

Vox logró anoche los 700 avales de personas empadronadas que necesitaba en Gipuzkoa para presentarse por este territorio a las elecciones generales. La formación, con escasa estructura en nuestro territorio, ha tenido que esforzarse al máximo para lograr esa cifra de firmas antes del fin del plazo a medianoche y evitar quedarse fuera de los comicios en esta circunscripción.

Los avales serán entregados hoy a la Junta Electoral. Vox en Gipuzkoa agradeció anoche en un mensaje el apoyo. La formación de extrema derecha debe ahora elegir candidatos guipuzcoanos y confía en que los cabezas de lista sean del territorio.

El partido lanzó anoche un mensaje de agradecimiento. Apenas hay precedentes de Vox en Gipuzkoa más allá de unas europeas en las que logró varios cientos de votos. En su mensaje de anoche, Vox Gipuzkoa agradeció «a todos y cada uno» de los avalistas. «Estaremos en los colegios electorales. Lo hemos logrado resistentes, gracias a vosotros. En Gipuzkoa huele a democracia, huele a victoria», señaló. En Bizkaia ya tienen candidata, la exmiembro del PP Nerea Alzola.

Gipuzkoa se presentaba como una de las plazas más difíciles para Vox en su reto de conseguir representación en todos los territorios. La formación de extrema derecha no tiene estructura en suelo guipuzcoano ni portavoz. Su presencia está prácticamente reducida a la actividad en redes sociales. Nunca se había presentado en unas elecciones por este territorio, donde el abertzalismo tiene mucha fuerza.

El único precedente en las urnas en Gipuzkoa se remonta a los 978 votos obtenidos por Vox en las elecciones europeas de mayo de 2015, un 0,42% del total de votantes guipuzcoanos. Se trataba de unos comicios de circunscripción única en toda España.

En sus cinco años de vida, el partido de Santiago Abascal nunca había logrado articular candidaturas por estos lares: ni en generales, ni en autonómicas ni en municipales y forales. Ahora, tras su irrupción en Andalucía, quiere construir una estructura en el territorio y de momento ha conseguido los avales nevesarios para poder presentar una candidatura a las elecciones generales del próximo 28 de abril.

Batalla con la inmigración

Por otro lado, la inmigración y la memoria histórica son dos de los caballos de batalla a los que Vox Andalucía no piensa renunciar en esta legislatura, la primera con su presencia en la cámara regional, y no hay sesión plenaria en la que no se pronuncie sobre alguno de estos temas. Ahora, la formación ultra ha vuelto a reclamar al gobierno del PP y Ciudadanos que entregue a las fuerzas de seguridad los datos sobre los inmigrantes que residen en Andalucía en situación irregular, paso previo a su expulsión. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, que rebaja la cuenta de Vox a 32.000 inmigrantes, se escuda en que éste no es asunto de su competencia.

El listado de condiciones que Vox puso al PP para apoyar la investidura de Moreno Bonilla incluía la pretensión de expulsar a los 52.000 inmigrantes en situación irregular en la región. La medida no fue recogida en el acuerdo al no tener la Junta competencias en la materia, aunque Vox saca a relucir repetidamente esta petición.