Lander Martínez: «Es difícil saber aqué voz del PNV escuchar para acordar sobre el nuevo estatus»

Lander Martínez lee la prensa en un bar frente al Parlamento Vasco./IGOR AIZPURU
Lander Martínez lee la prensa en un bar frente al Parlamento Vasco. / IGOR AIZPURU

«El futuro Estatuto debería tener como eje el blindaje de los derechos sociales y estar hecho para toda la ciudadanía, no solo para un 50%», asegura el Secretario general de Podemos Euskadi

A. González Egaña
A. GONZÁLEZ EGAÑASAN SEBASTIÁN.

En los primeros compases del nuevo curso político en Euskadi, Lander Martínez reclama un acuerdo sobre el autogobierno vasco «amplio» que respete todas las identidades y que entienda la pluralidad y la diversidad del país. El secretario general de Podemos Euskadi espera que los expertos del nuevo estatus elaboren un texto jurídico «plausible», pero no cree que «sean quienes tengan que resolver los problemas que no hemos sido capaces de solucionar los partidos». Al PNV le replica que no estar en la posición del otro «no es un veto, simplemente es no estar de acuerdo».

-¿A qué le sonó la voluntad expresada por el lehendakari de «ensanchar» acuerdos sobre el nuevo estatus?

-La verdad es que el PNV, a día de hoy, está metido en un buen lío. Sufre un complejo de Penélope. Lo que plantea Urkullu puede tener aspectos positivos, pero al mismo tiempo vemos que lo que un día teje el lehendakari, al día siguiente lo destejen Egibar, Markel Olano... Se da un paso adelante y varios atrás. También es difícil saber hoy a qué voz del PNV tenemos que escuchar. Y puestos a ello, me gustaría saber qué opinan Unai Rementeria o Ramiro González sobre el nuevo estatus.

«En el estatus, lo que teje un día el lehendakari lo destejen al día siguiente Egibar y Olano»

«El PNV nos emplaza a movernos, pero ellos no se han movido ni un ápice. Espero que lo hagan»

«La prórroga no es un drama, lo es que se repitan unas Cuentas que ya eran malas»

«El PSE no logra marcar agenda social y así no podemos tener unas relaciones muy abiertas»

-Dicen ustedes que el PNV ha sufrido un «ablandamiento» en este asunto. ¿A qué se refieren?

-Dijimos que en un momento dado el PNV tendría que moverse porque, de otro modo, iba a ser muy difícil alcanzar un acuerdo amplio. Y pareció, por algunos discursos de Ortuzar o del lehendakari, que podría abrirse ese espectro de alguna manera, pero, como digo, cada día escuchamos una voz diferente y no sabemos a cuál debemos atender.

-¿Ve al PNV dispuesto a rebajar la carga soberanista de su propuesta de reforma del Estatuto?

-Nosotros hemos puesto encima de la mesa un proyecto de país inclusivo, solidario, que pone los derechos sociales en el centro del Estatuto, sin obviar una base territorial y tomando Euskadi como nación. Elkarrekin Podemos siempre ha mostrado una voluntad de acuerdo, pero quienes han pactado entre dos son PNV y EH Bildu. Mover nos tenemos que mover todos para llegar a un acuerdo. Sin embargo, solo escucho emplazamientos a los demás y no veo que el PNV se haya movido un ápice. Espero y deseo que en algún momento lo haga.

-¿Podemos está imponiendo vetos en el debate del autogobierno, como le reprocha la formación jeltzale?

-Ese argumento tiene poca justificación. Además, no creo que ninguna formación tenga derecho a poner vetos en una negociación. Lo que estamos haciendo es poner nuestros planteamientos encima de la mesa. Si no estoy de acuerdo con lo que plantea otra formación, obviamente no le voy a dar un aval a su posición política, pero tampoco estoy impidiendo que la saque adelante. No estar en la posición del otro no es un veto, simplemente es no estar de acuerdo.

-¿Podrían llegar a estarlo? ¿Qué es insalvable para lograr el consenso?

-Nos hemos encontrado con un acuerdo que mayoritariamente concibe un país desde una base identitaria, incluso excluyente, y que trata de dejar de lado los derechos sociales cuando para nosotros son el eje central de un Estatuto y de nuestro proyecto de país. Entendemos que también tenemos que construir un país que favorezca la convivencia interna, que respete todas las identidades y que entienda la pluralidad y la diversidad que contiene Euskadi. Y no lo vemos reflejado en lo que se ha acordado.

-¿Qué eliminaría del texto pactado entre PNV y EH Bildu?

-Introducir una distinción entre ciudadanía y nacionalidad vasca no corresponde con el país que queremos construir. El respeto a la identidad nacional se da reconociendo que Euskadi es una nación. Pero lo que nos da derechos es ser ciudadanos vascos. Tratar de crear un grupo aparte de nacionales es una división que no debemos generar.

-¿Y qué debería estar y no aparece?

-Tienen que tener como eje central el blindaje de los derechos sociales, asegurar que independientemente de quien gobierne vamos a tener un desarrollo de los servicios públicos, educación, sanidad, con mínimos presupuestarios y una visión transversal y troncal del feminismo y de la perspectiva de género. Un Estatuto que esté hecho para toda la ciudadanía, no solo para un 50%.Se trata de encontrar un modelo común en el que evidentemente no va a estar reflejado el 100% de la propuesta de nadie, pero en el que todos nos sintamos cómodos.

-¿Es decir, todos tienen que ceder para poder encontrarse?

-Claro, no se trata de coger un poco de aquí y un poco de allá, y hacer una sopa con todo.

-En medio de un escenario electoral como el que se va a empezar a vivir será más difícil el consenso.

-En un escenario electoral siempre se resaltan las diferencias políticas, pero si se va a crear un grupo de expertos para elaborar un texto jurídico, ellos tendrán la tarea de obtener un documento más plausible.

-¿Cómo valora la elección que se ha hecho de los expertos?

-No creo que sea yo quien tenga que evaluarlos, cada uno sabe por qué ha nombrado a su representante. De todos modos, no creo que ellos sean quienes tengan que resolver los problemas que no hemos sido capaces de solucionar los partidos. Lo que sí me resulta curioso es que el PNV haya presentado un diputado en el Congreso directamente adscrito al partido. Eso demuestra una visión muy diferente de lo que ellos pretenden en esta comisión. Buscan que se haga un trabajo político que en realidad nos corresponde a los partidos. Al final, tenemos a cuatro personas doctas en su área y a un diputado del PNV.

-¿En el autogobierno están atados a lo que decida Podemos en Madrid?

-La autonomía es absoluta. Cuando el texto del nuevo estatus llegue al Congreso, nuestros diputados harán lo que los compañeros de Euskadi les digamos. Les venimos informando de nuestros movimientos, todo texto que considero relevante o que creo que se necesita saber se lo envío a Iglesias o a la persona que corresponda, pero nunca nadie nos ha marcado ningún funcionamiento político.

-¿Pablo Iglesias conoce los documentos?

-Conoce el texto, el contexto, las propuestas..., lo conoce todo. Porque además hay partidos en el Congreso, como Ciudadanos, que utilizan de manera oportunista el trabajo que estamos haciendo aquí y eso requiere que informemos constantemente para que se sepa cuál es la verdad y Unidos Podemos pueda defender el trabajo que hacemos.

-¿Teme que se pueda llegar a vivir en Euskadi un escenario similar al de Cataluña?

-No lo creo y no lo deseo. Por suerte creo que la mayoría de la ciudadanía vasca, cuando ha mirado a Cataluña, lo primero que ha hecho ha sido aprender que existen otras vías para poder solucionar problemas políticos.

-¿Qué le pareció la visita del lehendakari a Junqueras en la cárcel?

-No es muy oportuno que un representante institucional de todos haga ese tipo de visitas, pero tampoco la voy criticar. Yo no me he sentido incómodo, pero entiendo que otra gente sí ha podido estarlo.

-¿Qué condiciones deben darse para que Elkarrekin Podemos apoye los Presupuestos de Urkullu?

-Un giro de 180 grados en su política social y económica. No nos podemos permitir seguir teniendo políticas que ponen al mismo nivel la educación pública y la privada o que no sitúan a los servicios públicos al mismo nivel que estaban antes de la crisis. Necesitamos que las empresas en crisis reciban apoyo por parte del Gobierno Vasco, necesitamos herramientas de generación de empleo y todo aquello que apueste por solucionar los problemas reales de la gente y que en los últimos presupuestos no lo hemos visto reflejado. No se me olvida tampoco la RGI y su recorte del 15% prácticamente.

-¿Sería un drama una prórroga presupuestaria?

-No. En todo caso sería un drama porque se repetirían unos presupuestos que no me gustan y que ya eran malos. En ese caso, Urkullu debería replantearse cuál es su posición política, tanto por la debilidad de su coalición de gobierno como por el tipo de alianzas que debe construir. Si el inmovilismo le lleva a no poder aprobar unos nuevos presupuestos, quizás debería plantearse una política un poquito más flexible.

-¿Elkarrekin Podemos puede ser más llave que otras formaciones de la Cámara vasca para la aprobación de los Cuentas?

-Yo creo que EH Bildu ha hecho un ofrecimiento explícito al gobierno y se han prestado a ello. Tendremos que ver cuál es la capacidad del PNV de mover su política presupuestaria y social para atraer a otros partidos.

-¿La reunión de esta semana entre Sánchez e Iglesias ha allanado el camino para aprobar los presupuestos generales?

-Hay un camino abierto para un entendimiento. Es más, se alcanzaron once acuerdos muy relevantes y que van en línea con lo que Podemos ha planteado en los últimos años. Demuestra además que cuando partidos progresistas se ponen a trabajar y a tratar de acordar se pueden conseguir cosas como las planteadas allí.

-Esa sintonía entre PSOE y Podemos en Madrid no se percibe, sin embargo, en Euskadi.

-La relación es diferente porque el PSE está en un gobierno con el PNV y su política está supeditada a la de esa formación, con la que nosotros estamos muchas veces en desacuerdo. Siempre hemos plantado que había unas fuerzas progresistas en el Parlamento que podían haber generado otro tipo de alianzas. Ahí es el PSE quien tiene que decidir cómo prioriza, pero lo que está claro es que no está consiguiendo marcar ningún tipo de agenda social en el Gobierno de Urkullu. De ese modo, no podemos tener unas relaciones políticas muy abiertas con ellos. Son relaciones naturales como con cualquier otro partido.

-¿Se puede dar un acercamiento en un futuro a medio plazo?

-Si nos encontramos con el PSE será porque tratamos de hablar con todos los partidos y agentes sindicales y sociales de manera constante.

-¿Cómo llevan los preparativos y la elección de candidatos para los comicios municipales y forales?

-Nuestra primarias para las forales serán en octubre y las de las municipales en enero.

-¿Qué cree que hay que hacer con el Valle de los Caídos?

-Nosotros pedimos que las personas que están ahí enterradas sean traídas a Euskadi y que se desacralicen los símbolos. Además, el acuerdo para un museo de la memoria histórica me parece un avance interesante porque no se trata solo de quitar a un dictador genocida y fascista de un lugar de honor, sino también de crear lugares que nos hagan recordar lo que realmente ocurrió en este país durante cuarenta años de dictadura.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos