Los jeltzales defienden que Euskadi participe directamente en la UE

La propuesta del PNV sobre relaciones con Europa incide en la visión soberanista y obligaría al Estado a modificar su normativa interna

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

La ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco afronta una semana decisiva para cerrar las bases del nuevo estatus y todo apunta a que PNV y EH Bildu seguirán adelante hasta el final con su idea de aprobar unos textos de marcado carácter soberanista. El grupo jeltzale presentó ayer su propuesta para las relaciones con la Unión Europea, organismos internacionales y política exterior -que aún debe recibir las aportaciones del resto de los grupos-, en la que esboza viejas aspiraciones como que el nuevo «sujeto político» que nazca de esta reforma estatutaria cuente «con una participación directa en los organismos europeos e internacionales» en lo que afecte «al ámbito de su capacidad de decisión».

Es decir, el «nuevo marco político de relación con el Estado español bilateral y de naturaleza confederal» que se reconoce en los capítulos aprobados anteriormente tendría un reflejo directo en la proyección exterior de Euskadi. El Estado español debería negociar de forma bilateral con las instituciones vascas su representación en la UE y los organismos internacionales, de tal forma que en algunas competencias Euskadi tendría voz y voto como si se tratara de un Estado miembro. La propuesta del PNV incluso apunta que «el Estado español incorporará los compromisos derivados del presente Estatuto Político a su normativa interna, para lo que deberá impulsar las modificaciones legales que sean necesarias». Un emplazamiento al Estado desde una reforma estatutaria que puede complicar aún más la futura tramitación del nuevo estatus en las Cortes, en el supuesto de que el texto articulado que acabe redactando un grupo de expertos mantenga algunas de estas aspiraciones.

Todo queda para el viernes

La ponencia de autogobierno afrontará este viernes una reunión maratoniana para tratar de cerrar las bases del nuevo estatus, después de que ayer los grupos no fueran capaces de acordar el capítulo previsto de derechos y deberes por el retraso en las aportaciones de algunos partidos. La intención de la ponencia sigue siendo concluir la elaboración de las bases esta misma semana, para poder encargar a un grupo de expertos un texto articulado a la vuelta del verano, pero en estos momentos no está claro que la última reunión del viernes vaya a ser suficiente para aprobar los capítulos pendientes. En caso de que no dé tiempo, el cierre se podría posponer a la semana que viene.

La reunión de ayer de la ponencia duró apenas media hora porque Elkarrekin Podemos, que era el encargado de redactar la síntesis sobre derechos y deberes, anunció desde el inicio que no había tenido tiempo de recoger las aportaciones de todos los grupos porque algunas de ellas le llegaron el lunes a última hora. De esta forma, los representantes de los partidos decidieron retrasar la aprobación de este punto a la reunión del viernes. Durante la cita de ayer, el PNV presentó su documento de relaciones internacionales, pero tampoco fue una síntesis completa por la misma razón, porque algunos grupos aún no le habían entregado sus aportaciones.

 

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