El Gobierno Vasco ve una «aproximación» en el Presupuesto, pero EH Bildu le insta a «decidirse»

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka./EFE
El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka. / EFE

El portavoz del Ejecutivo, Josu Erkoreka, reconoce su «preocupación» por la irrupción de un partido «antiautonomista» como Vox

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

La negociación de los Presupuestos vascos de 2019 entra en sus horas decisivas y, en estos momentos, nadie está en condiciones de asegurar que el Gobierno Vasco y EH Bildu vayan a ser capaces de encauzar las diferencias que aún mantienen en el asunto clave del complemento de las pensiones. Las posiciones de ambas partes se han acercado con el intercambio de ofertas y contraofertas de las dos últimas semanas, pero el Ejecutivo y la coalición soberanista todavía no han sido capaces de superar el gran obstáculo de las pensiones. El portavoz del gabinete de coalición de PNV y PSE, Josu Erkoreka, lanzó este martes un mensaje de optimismo al asegurar que «se han aproximado posiciones» y que el Gobierno «se volcará» en los próximos días para cerrar un acuerdo, para lo que descarta «hacer puente» en estos días festivos. Sin embargo, el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, rebajó las expectativas de un acuerdo inminente al instar al Ejecutivo a «decidirse» entre «asumir nuestra propuesta» o «prorrogar las Cuentas como le pide la patronal». Una irrupción a través de Twitter que dejó entrever que los dos protagonistas de la negociación empiezan a notar la presión de ser señalados como los culpables de una hipotética falta de acuerdo.

EH Bildu se quedó como único socio presupuestario posible hace dos semanas tras el desmarque del PP y Elkarrekin Podemos, lo que le situó en una posición privilegiada para negociar con el Ejecutivo, aunque al mismo tiempo aumentó su protagonismo ante una hipotética prórroga presupuestaria. La ausencia de Presupuestos actualizados en 2019 dejaría en el alero algunas subidas que contempla el proyecto del Gobierno Vasco, como el incremento salarial del 2,25% para los funcionarios o la subida general del 3,5% en la Renta de Garantía de Ingresos (RGI). En este contexto tan delicado, ni el Ejecutivo de Iñigo Urkullu ni EH Bildu quieren aparecer como los causantes de la falta de acuerdo, por lo que ninguno de los dos está dispuesto a levantarse de la mesa negociadora y ambos aseguran que lo intentarán «hasta el último minuto».

El problema es que el tiempo empieza a apremiar, porque el próximo martes se celebra el pleno de totalidad de los Presupuestos en el Parlamento Vasco, por lo que lo lógico sería que antes de ese día se supiera con seguridad si EH Bildu facilitará o no la tramitación de las Cuentas a través de las dos abstenciones que ha ofrecido. En los últimos días ambas partes se han cruzado documentos para intentar acercar posturas, pero hasta el momento «no han sido suficientes», como reconoció este martes Erkoreka en la rueda de prensa que ofreció en Lehendakaritza. Fuentes de EH Bildu señalaron que la contraoferta que les trasladó el Gobierno Vasco el pasado lunes «no sacia» las exigencias de la coalición en materia de pensiones.

Fuentes cercanas a Urkullu aseguran que «las posiciones están más próximas que hace 15 días, pero sigue sin haber acuerdo», por lo que la opción de la prórroga presupuestaria se mantiene viva. El portavoz del Gobierno Vasco confió este martes en que la decisión sobre si hay acuerdo con EH Bildu o no se dilucide esta misma semana, y avanzó que tanto él como el resto de los consejeros implicados en la negociación trabajarán durante el puente para tratar de cerrar un pacto. «Estaremos a pie de obra, no vamos a coger puente. Nuestra disposición para alcanzar un acuerdo es total y estamos plenamente volcados en la negociación. Si finalmente no hay acuerdo, no será porque el Gobierno no haya hecho esfuerzos para ello», aseguró Erkoreka.

El lehendakari, atento

El grueso de las negociaciones las lleva el consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, aunque desde Lehendakaritza apuntan que Urkullu «está muy encima» de los avances que se producen y «da el visto bueno» a cualquier modificación en el proyecto original. En las dos últimas semanas, las posiciones entre el Ejecutivo y la coalición se han acercado bastante, después de partir de los 48 millones de gasto adicional que ofrecía el Gobierno Vasco y los 420 que reclamaba EH Bildu. La diferencia actual -después de que la coalición suavizara sus exigencias hasta los 233 millones y el Ejecutivo elevara sensiblemente su oferta inicial, aunque sin hacer pública la cifra- puede rondar los 100 millones de euros, lo que sigue siendo un escollo importante cuando queda menos de una semana para cerrar un acuerdo.

El complemento de las pensiones más bajas sigue siendo el gran caballo de batalla de la negociación. La última oferta pública de EH Bildu exigía que la pensión mínima se fijase en 858 euros a través de un complemento vía RGI. La contraoferta que Azpiazu trasladó este lunes a la coalición, que no llega a esas cifras, «no sacia» sus exigencias, por lo que ayer Otegi instó al Ejecutivo vasco a «asumir» su propuesta si quiere que le ceda dos abstenciones. «El Gobierno tiene dos alternativas: asumir nuestra propuesta de construir una comunidad más justa e igualitaria o prorrogar las cuentas como le pide la patronal. Que decidan», escribió en Twitter el coordinador general de la coalición soberanista.

Horas antes, Erkoreka había valorado como un avance en la negociación el hecho de que, «en estos momentos, encima de la mesa no hay un abanico disperso de cuestiones a debatir, sino que los focos se concentran en aspectos relacionados con la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) en lo que atañe a los pensionistas, y en las políticas de empleo». Aunque no dijo que esas dos materias son precisamente las que han separado a ambos actores en la negociación durante las dos últimas semanas, sobre todo el tema de las pensiones. En empleo hace tiempo que acercaron posturas.

El portavoz del Gobierno Vasco no quiso profundizar sobre la cuestión concreta de las pensiones para «no interferir» en el proceso negociador que se está llevando a cabo, pero apuntó que «una misma propuesta se puede materializar de diferentes formas, algunas legales y otras no», con lo que envió a EH Bildu el mensaje de que el Ejecutivo no puede superar el marco competencial que tiene asignado para el complemento de las pensiones.

Irrupción de Vox en Andalucía

Por otra parte, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha reconocido este martes que el Ejecutivo de coalición de PNV y PSE ve con «preocupación e inquietud» la posibilidad de que una «fuerza política abiertamente antiautonomista» como Vox pueda «extenderse a otros ámbitos del Estado en el futuro próximo», después de la irrupción que tuvo el pasado domingo en las elecciones andaluzas, con 12 parlamentarios. En una rueda de prensa en Lehendakaritza, Erkoreka ha destacado la «paradoja» de que Vox haya aparecido en el panorama político español «en unas elecciones autonómicas, cuando es una fuerza que se declara antiautonómica», y ha insistido en que «la repercusión que puede tener esa dinámica es preocupante». Hasta el punto de que ha señalado el «miedo» que podría llegar a dar si ese fenómeno se trasladase a unas elecciones generales.

El portavoz del Ejecutivo vasco ha señalado también que, una vez conocidos los resultados de Andalucía, será «interesante y aleccionador» ver cómo reaccionan formaciones como el PP o Ciudadanos al «dilema» de si se debe incorporar a un partido como Vox al juego democrático o si conviene abordar una especie de «cordón sanitario» al estilo de lo que «se ha hecho en algunos países de Europa». Erkoreka no ha querido posicionarse sobre lo que el Gobierno Vasco considera que deberían hacer esos dos partidos. «No nos vamos a pronunciar sobre ello, al menos mientras no afecte a un ámbito de relación directa con el Gobierno Vasco, pero la pelota está en el tejado de PP y Ciudadanos», ha señalado.

Respecto a la posibilidad de que Pedro Sánchez se decante por un adelanto electoral en el Estado, Erkoreka ha reiterado que el Gobierno Vasco apuesta por la «estabilidad institucional» y ha reconocido que, en un momento en el que se está negociando con el Ejecutivo central un calendario de transferencias para el cumplimiento íntegro del Estatuto, existe «un interés específico y concreto» para confiar en que la legislatura tenga continuidad.

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