El Gobierno desdeña los 21 puntos que plantea Torra para negociar con Sánchez

El Gobierno desdeña los 21 puntos que plantea Torra para negociar con Sánchez

Evita comentar la creación de una comisión mediadora internacional, la desfranquización y el aislamiento del fascismo en España

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

La Moncloa no da valor político a los 21 puntos que Quim Torra entregó a Pedro Sánchez en su reunión del pasado jueves en el palacio de Pedralbes en Barcelona. El Gobierno considera que no son la base para negociar nada y señala que el único documento de referencia es el comunicado conjunto que suscribieron ambos presidentes tras su encuentro.

No ha terminado de escampar cuando nuevos nubarrones oscurecen las relaciones entre el Gobierno y la Generalitat. Torra anunció el día de Navidad que había entregado a Sánchez una plataforma de 21 puntos para negociar una solución a la crisis catalana. La respuesta de la Moncloa mezcló sarcasmo y rechazo. Es un papel «sin validez política» porque la única base de negociación está fijada en el comunicado conjunto suscrito por Sánchez y Torra, señalaron portavoces oficiales.

En ese texto se reconoce la existencia de «un conflicto» que debe resolverse a través del «diálogo» que conduzca a una «propuesta política» que satisfaga a las partes y cuente con «un amplio apoyo en la sociedad catalana». Torra no ha dado a conocer los 21 puntos que entregó al presidente del Gobierno, pero en el homenaje ante la tumba del expresidente de la Generalitat Francesc Macià destacó tres: «La desfranquización de España y el aislamiento del fascismo y la ultraderecha»; «la regeneración democrática y la ética política como cimientos en los que basar la discusión política»; y «el ejercicio del derecho de autodeterminación con una comisión internacional que medie entre los gobiernos de España y Cataluña». Torra subrayó que esa era «la propuesta catalana» para que la negociación no se quede «en palabras vacías». Ahora, añadió, «esperamos la propuesta española».

La Moncloa sostiene que el documento de referencia es el comunicado conjunto de ambos gobiernos

En la Moncloa se recibió con estupor el mensaje de Torra porque el acuerdo alcanzado en Pedralbes quedó reflejado en el comunicado conjunto. Todo lo demás, según fuentes gubernamentales, es superfluo; «anecdótico», dijo la portavoz socialista en el Parlamento Europeo, Iratxe García. Sánchez, que se incorporó este miércoles a su despacho tras pasar unos días en el Parque de Doñana, no informó de que había recibido los 21 puntos de Torra, la Moncloa tampoco lo hizo, ni la ministra de Política Territorial ni la consejera catalana de Presidencia, Meritxell Batet y Elsa Artadi, que ejercieron de portavoces tras la reunión.

El PP quiere saber

No se mencionó en aquel momento el texto con las demandas del presidente de la Generalitat porque no se abordó en la conversación de ambos gobernantes ni en el encuentro posterior de los vicepresidentes Carmen Calvo y Pere Aragonès, y la ministra Batet y la conejera Artadi. «No se pretendía tapar nada», subrayaron los portavoces oficiales. El líder del PP no lo vio de esa manera y reprochó al presidente del Gobierno que esconda los asuntos que abordó con Torra el pasado jueves. Pablo Casado escribió este miércoles en Twitter «ni ocultación ni mediación ni negociaciones a espaldas de los ciudadanos». Los españoles, añadió en su mensaje, «tienen derecho a saber qué hace Sánchez con su socio Torra».

En el Gobierno lamentaron que el líder de la oposición dé más credibilidad a lo que dice el presidente catalán que al presidente del Gobierno de España. Se resistieron, no obstante, a valorar las demandas de Torra porque, dijeron, se comentan por sí solas. Plantear la creación de una comisión mediadora internacional entre ambos gobiernos ha sido una reclamación histórica del soberanismo que nunca ha sido siquiera considerada. La desfranquización y el aislamiento del fascismo de España es uno de los tópicos del secesionismo radical más propio de un panfleto que de una propuesta seria de negociación de un presidente de la Generalitat de Cataluña.

Los socialistas, de todas maneras, se quejaron de que la respuesta de Torra a los gestos de Sánchez, que le han acarreado duras críticas de la oposición de PP y Ciudadanos, sea una vez más un planteamiento hostil destinado a cercenar las posibilidades de diálogo. «El camino», señalaron portavoces gubernamentales, es el trazado en Pedralbes, no el de los 21 puntos de Torra.

No es la primera vez que un presidente de la Generalitat presenta un pliego de demandas. Lo hizo Artur Mas, que en julio de 2015 entregó a Mariano Rajoy un documento con 23 puntos sobre cuestiones estatutarias para negociar pero que nunca tuvo desarrollo. También Carles Puigdemont entregó a Rajoy en febrero de 2017 un escrito con 46 puntos, que incluía la celebración de un referéndum de autodeterminación. El Gobierno del PP dijo estar dispuesto a hablar de todos, salvo de la consulta independentista.