El futuro de los mediadores internacionales, en el aire

Jorge Sainz
JORGE SAINZ

El papel de los mediadores internacionales tras el fin de ETA está también en el debate. Los retos que quedan por culminar, víctimas, presos y memoria, aparecen como cuestiones internas a resolver entre partidos e instituciones. Mediadores como el británico Jonathan Powell o el centro suizo Henri Dunant no parece que vayan a seguir jugando un papel relevante ya. Los verificadores de Ram Manikkalingam, por su parte, terminaron con la entrega de armas y no han tomado parte en la disolución.

Luego están otros grupos dinamizadores, como el del sudafricano Brian Currin, que analizarán si pueden seguir jugando un papel en el nuevo tiempo. Por ejemplo, el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha señalado estos días en distintos medios su convencimiento de que en el futuro «tendrán que seguir trabajando porque este es un pueblo que necesita también el acompañamiento a nivel internacional». Sea como fuere, algunos grupos vascos que han trabajado por un proceso de paz en todos estos años creen que al menos habría que estudiar si se hace algún tipo de reconocimiento público a estas personas.

Los mediadores más desconocidos pero con implicación quizás más directa son los del centro suizo de diálogo humanitario Henri Dunant, que fueron los que anunciaron la veracidad del comunicado de disolución de ETA y dieron oficialidad al final. Luego está el grupo Inter-Mediate de Powell, exjefe de gabinete del exprimer ministro británico Tony Blair, e impulsor de Aiete y Kanbo. Quien más ha pateado el terreno ha sido, sin embargo, Currin, que impulsó ya en 2010 la declaración de Bruselas que reclamó a ETA una tregua. Tras el primer alto el fuego en 2011, creó el Grupo Internacional de Contacto (GIC) que ha actuado de dinamizador y reclutador de dirigentes internacionales como los de Kanbo. El abogado de Pretoria ha tenido como estrechos colaboradores a Alberto Spektorowski, asesor del exministro laborista israelí Shlomo Ben Amí, o Ray Kendall, veterano exjefe de la Interpol. Este británico participó también en la Comisión Internacional de Verificación (CIV) de Manikkalingam.

También organizaciones como Amnistía Internacional, que han estado esta pasada semana en el Parlamento Vasco, piden a los distintos gobiernos una agenda común sobre el final de ETA que incluya los atentados sin esclarecer o la flexibilización de la política penitenciaria.

 

Fotos

Vídeos