Cs Euskadi cierra filas con Rivera en su estrategia y en su 'no' a Sánchez

Cs Euskadi cierra filas con Rivera en su estrategia y en su 'no' a Sánchez

La dirección del partido reta a los críticos a marcharse si no comparten las tesis de la ejecutiva

Elisa López
ELISA LÓPEZ

Ciudadanos Euskadi respalda a Albert Rivera en su estrategia de decir 'no' a la investidura de Pedro Sánchez. La formación vasca, liderada por Luis Gordillo, se sumó ayer a la legión de fieles que cierran filas con la gestión de su líder. El veto a Sánchez y el giro a la derecha de la formación liberal, que el lunes provocaron la baja del partido del portavoz económico, Toni Roldán; del cabeza de lista en Asturias, Juan Vázquez; y la dimisión de la ejecutiva del eurodiputado Javier Nart, así como las críticas de varios barones, son argumentos que desde la dirección vasca no comparten «en absoluto». De hecho, en declaraciones a este periódico se muestran sorprendidos por la salida de la organización del que hasta ahora había sido portavoz económico cuando, según afirman, «él votó que sí a la estrategia que está llevando a cabo el partido y no ha habido ningún cambio». En cualquiera caso, respetan su decisión, como la del resto de dimitidos, y reconocen su buena gestión.

No obstante, fuentes del partido naranja en Euskadi defienden que «en ningún caso la formación ha cambiado su proyecto. Ni mucho menos. Ciudadanos ha pactado con el PP y no con Vox. Los que hablan y acuerdan con el partido de Abascal son los populares. Nosotros no. Nuestro programa sigue siendo el de un partido de centro y liberal», sostienen.

Para la dirección de un partido que no acaba de despegar en Euskadi, no se ha abierto ninguna crisis interna. Tal y como subrayan, la dimisión de cuatro personas «no va a abrir fractura alguna. Unos se dan de baja y otros se estrenan en nuestra formación».

Marcos de Quinto entra en la dirección del partido y se afilian Joan Mesquida y Edmundo Bal

Según las mismas fuentes, en este momento, «el peligro para este país tiene un nombre, y ese es Pedro Sánchez». Advierten de que la carta de presentación del presidente del Gobierno en funciones es «nefasta cuando se está entregando a una amalgama de nacionalistas y soberanistas. Los casos más flagrantes son los de Navarra y Baleares». Asimismo, apuntan a que Sánchez tiene que formar Gobierno y no puede pedir a Ciudadanos una abstención gratuita. «Prefiere pactar con EH Bildu. Parece que está decidido a hacer un 'lobby' subterráneo para presionar a nuestro partido», critican. En cualquier caso, reivindican que Ciudadanos está en el centro, pero Sánchez les obliga a pactar con el PP, porque él prefiere «hacerlo con otros que todos sabemos quiénes son».

Un lunes negro

Ayer, tras un lunes negro, José Manuel Villegas e Inés Arrimadas dieron la cara para dejar claro que en ningún caso se permitirá la investidura del candidato socialista mediante una abstención o un pacto de coalición. Es más, uno y otro trataron de dejar claro que quienes apuestan por estas opciones son una clara minoría dentro de Ciudadanos. «Ayer (por el lunes) se votó si teníamos que apoyar a Sánchez o no, y salió un 24 a 4», zanjó Villegas en Onda Cero. Tanto el secretario general como la portavoz coincidieron en destacar que los que han cambiado de criterio son aquellos que en su momento respaldaron aplicar el cordón sanitario al PSOE y que, ahora, poco menos que quieren echarse en sus brazos. A todos ellos les dijo Villegas que «son libres de dar un paso al lado». Es decir, que quien no comulgue puede enfilar la puerta por la que salió Roldán.

Entretanto, el partido ha sustituido ya a Toni Roldán y Javier Nart con dirigentes de contrastada fidelidad a Albert Rivera. Marcos de Quinto, uno de los fichajes estrella en las pasadas generales, se integra en la dirección del partido. El exvicepresidente mundial de Coca Cola se afilia además a Ciudadanos, un paso que dan también el exsecretario de Estado socialista Joan Mesquida y el abogado del Estado Edmundo Bal.