Euskadi acogerá una experiencia piloto de Naciones Unidas sobre radicalización religiosa

Miguel Ángel Moratinos, durante una rueda de prensa. /EFE
Miguel Ángel Moratinos, durante una rueda de prensa. / EFE

El exministro Moratinos, ahora alto representante para la Alianza de las Civilizaciones, resalta la experiencia vasca en la lucha antiterrorista

ADOLFO LORENTE

El Alto representante para la Alianza de las Civilizaciones de Naciones Unidas, Miguel Ángel Moratinos, trasladó este martes al lehendakari, Iñigo Urkullu, la propuesta para que Euskadi acoja una experiencia piloto de la ONU para la lucha contra el extremismo religioso, que pueda conducir a conductas violentas. Este proyecto se extendería posteriormente «a otros lugares del mundo». No hay muchos más detalles. Ni fechas, ni contenidos. Todo se irá perfilando con el paso del tiempo. Lo poco que se sabe es que se quiere impulsar en el País Vasco.

Durante su visita a en Nueva York para participar en el 'High Level Political Forum' de la ONU, Urkullu se reunió este martes con el alto representante para la Alianza de las Civilizaciones de Naciones Unidas, al que ha explicado las políticas del Gobierno vasco para acoger refugiados, integrar migrantes, promover la convivencia con la comunidad islámica vasca y prevenir la radicalización.

Tras el encuentro, Moratinos ha manifestado que ha trasladado esta propuesta de experiencia piloto al lehendakari con el fin de formar un equipo de trabajo con el que colaborar «intensamente para crear un mundo mejor». Además, recordó que la Alianza de las Civilizaciones tuvo su origen en la lucha antiterrorista y subrayó el hecho de que el Ejecutivo autonómico haya elaborado un programa que pretende evitar la radicalización, el extremismo y el terrorismo por razones religiosas, lo que «entra perfectamente» en el campo de actuación de la Alianza.

Miguel Ángel Moratinos, explicó en este sentido, que hay que evitar la radicalización de los jóvenes que se sienten «perdidos o no integrados plenamente en la sociedad en la que han sido acogidos». Según indicó, se trata de una estrategia nueva de la ONU y Euskadi, apostilló, puede ser el primer lugar que sirva de experiencia piloto. En este sentido, recordó que la comunidad autónoma vasca «por desgracia» ha tenido una «larga trayectoria trágica de la plaga terrorista» con ETA, pero «al mismo tiempo, la voluntad de trabajar de manera omnipresente y omnicomprensiva para evitar en el futuro este tipo de conductas».

Por su parte, Urkullu mostró su disposición a apoyar y participar «en cuantos proyectos se estime oportuno», y agredeció que el alto comisionado tenga esa visión de poder aplicar en Euskadi un proyecto piloto «imbricado también en el trabajo que estamos haciendo de prevención de la radicalización en los jóvenes con un pretexto religioso que pueda existir». Al mismo tiempo, ofreció la aportación del Pacto Social por la Inmigración, como uno de los temas que también afecta al organismo que lidera Moratinos.