Detenido un ladrón en Barcelona gracias a una de sus víctimas

A primera hora de la mañana un ladrón decide entrar a robar en una heladería de Barcelona. Aprovecha mientras los trabajadores montan la terraza del local para colarse en su interior y esconderse tras la barra. En menos de un minuto vacía la caja registradora y sale de la tienda con la misma calma con la que entro, cruzándose incluso con algunos empleados que no se dan cuenta de lo que está ocurriendo.Menos suerte tuvo con su siguiente objetivo. Entró en otro comercio pero el dueño lo pilló cuando sacaba el dinero de la caja. Sin pensárselo dos veces, el comerciante salió tras él y entre empujones y forcejeos consiguió inmovilizarlo hasta que llegaron los Mossos. En la pelea el dueño del local se rompió una costilla, pero gracias a su valentía la jornada del ladrón acabó en comisaría.