Cuarenta víctimas de diferentes violencias, en el acto de Donostia

A. G. E. SAN SABASTIÁN.

El acto central del Día de la Memoria arrancó con la interpretación de una pieza musical a cargo de cinco miembros de la Orquesta Sinfónica de Euskadi. La música fue el elemento introductorio de la conversación que posteriormente mantuvo el moderador, el actor Iban Garate, con las protagonistas del acto, sentadas en unos sillones blancos y con micrófonos inalámbricos para hacer más fácil la charla y poder ser escuchadas por todos los asistentes.

Por primera vez desde la instauración del Día de la Memoria, el 10 de noviembre de 2010, durante el Gobierno Vasco del socialista Patxi López, fueron las víctimas, en este caso cinco hijas de asesinados por el terrorismo y la violencia, las que pusieron la voz al acto central del Gobierno Vasco. Hasta la edición de este año siempre habían asistido a estas citas de reconocimiento y homenaje del Día de la Memoria, pero ocupaban el papel de invitadas.

Ayer, en el salón central del Palacio Miramar de San Sebastián, lleno hasta la bandera, también se dieron cita cuarenta víctimas más, en representación de daminificados por el terrorismo de ETA, de los GAL así como de abusos policiales. Entre ellas se encontraban Barbara Dührkop, viuda del senador socialista Enrique Casas; Katy Romero, viuda del policía municipal de San Sebastián Alfonso Morcillo; Marian Romero, viuda de Isaías Carrasco; Maribel González, viuda de Alberto Soliño; o Laura Martín, viuda de Juan Carlos García Goena.

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