Consuelo Ordóñez: «Si logramos que dos presos repudien a ETA habremos hecho un gran daño a ese mundo»

Consuelo Ordóñez, en la terraza del hotel Londres en Donostia./
Consuelo Ordóñez, en la terraza del hotel Londres en Donostia.

«He pedido que los dos reclusos trasladados en agosto a Basauri sean requeridos para colaborar con la Justicia, pero sé que no va a servir para nada»

A. GONZÁLEZ EGAÑASAN SEBASTIÁN.

Consuelo Ordóñez repasa el intenso verano y comienzo de otoño que ha tenido como presidenta de Covite. Entre sus preocupaciones más inmediatas sitúa poder influir en la toma de decisiones sobre los requisitos que va a establecer el Gobierno de Pedro Sánchez para los acercamientos de presos de ETA a cárceles vascas. Su petición es clara: los reclusos deben repudiar el proyecto de ETA en su totalidad. «Si logramos que dos presos renieguen de la banda, habremos hecho un gran daño a ese mundo», remarca Ordóñez.

-¿Espera que el Gobierno de Sánchez atienda las peticiones de las víctimas contra la inminente sentencia de Estrasburgo que permitirá la salida de prisión a 21 etarras?

-No lo espero, ya tienen redactada la sentencia desde hace meses, por no decir años. Covite también está personada en ese procedimiento, pero es puro maquillaje, no nos han trasladado ni comunicado nada. Lo que no entiendo es cómo y quién les sufraga los gastos a estos etarras cuando los honorarios para ir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos son costosísimos. Covite, por ejemplo, no puede ni en sueños permitirse un procedimiento allí.

-¿Qué valoración hace de la protesta que protagonizó Covite en Tolosa durante un acto de apoyo a huidos de ETA?

-Es algo inexplicable. La sensación es de pura satisfacción. Sabemos que estamos haciendo lo que debemos, estamos representando a todos nuestros familiares y a miles de ciudadanos. Objetivo cumplido. Allá donde veamos que se está mancillando la memoria de nuestros familiares, estaremos presentes.

«El PNV quiere Prisiones para ser carcelero de los presos de ETA y abrirles las puertas de las celdas»

-¿Esas protestas sirven para algo?

-Sí. Porque se tiene que enterar todo el país de que hay un porcentaje social muy considerable que apoya a los terroristas y que sigue justificando y aplaudiendo el proyecto de ETA, y que mantiene intacto ese odio que sembró la banda... Nosotros no buscamos reventar nada ni provocar un enfrentamiento, por mucho que canten como locos y a coro lemas de ETA, y nos traten a empujones.

-¿Qué ha cambiado para que se esté produciendo una hiperactividad en las asociaciones de víctimas con asistencia a actos promovidos por el Gobierno, reuniones con ministros, jueces, partidos...?

-Todo ha sido provocado por el nuevo cambio de Gobierno. Empezó a sonar que iba a cambiar la política penitenciaria y todos sabemos cómo está el PSOE en el poder y con los votos de quién. En Covite empezamos rápidamente a ver que teníamos que estar muy activos y que si el Gobierno estaba estudiando y diseñando la nueva política penitenciaria, era la ocasión de intentar influir. Nosotros nunca nos hemos opuesto a los acercamientos que los diferentes gobiernos han establecido. Pero lo cierto es que nunca ningún ejecutivo nos había informado sobre estos asuntos.

-¿Está surtiendo efecto, en cierto modo, esa labor de fontanería que ejerce Covite con el Gobierno?

-Sí, porque lo que queremos es influir ahora que están estudiando qué requisitos van a establecer en política penitenciaria. Les hemos dicho que para ser acercados a cárceles vasca, a los presos se les tiene que exigir que renieguen de ese proyecto desde que comenzó ETA hasta el final. No solo de sus crímenes, no.

-¿No cree como otras asociaciones que se les debe exigir también colaboración con la Justicia?

-En la práctica no puedes obligar a ningún preso a que conteste lo que quieres oír. En 2012, yo fui a ver a Valentín Lasarte a Zaballa para pedirle colaboración y salí de allí diciendo que no creía su arrepentimiento. Si hubiera sido verdad me hubiera ayudado a resolver mis interrogantes. Lo que ocurre es que los jueces dan por cumplido el requisito de la colaboración desde el momento en que un preso no se niega a ser interrogado. Pero no por eso dejamos de pedirlo. Ahora he pedido al fiscal de vigilancia penitenciaria que los dos reclusos acercados en agosto a Basauri sean requeridos para colaborar.

-¿Confía en que sirva para algo?

-Sé que no va a servir para nada porque no van a contestar o van a decir que no se acuerdan. Nunca un etarra se va a autoinculpar en un atentado que pueda llevarle de nuevo a la cárcel, ni van a implicar a un tercero. No vale para nada, es un requisito muy fácil de falsear.

-¿En el caso del repudio a ETA, sí sería creíble?

-De ese modo, todos sabremos que el preso en cuestión ha repudiado a ETA. Y las primeras consecuencias las va a tener en su propio mundo porque se convertirá en un apestado para toda la izquierda abertzale.

-¿Entonces será difícil que lo hagan?

-No. También fueron una veintena los que se acogieron a la vía Nanclares. Si conseguimos que dos presos repudien a ETA, habremos hecho un gran daño a ese mundo. Me gustaría que fueran más, pero le hemos dicho a este Gobierno que si nos demuestran que hay un preso, dos, tres o cinco que reniegan, no nos opondremos a acercamientos a cárceles vascas.

-¿Aunque haya delitos de sangre?

-¿Acaso nos opusimos en los casos de los presos de la vía Nanclares que eran los más sanguinarios? No. Nos tuvimos que resignar.

-¿El Gobierno les ha desvelado que requisitos va a establecer para los acercamientos a Euskadi?

-Yo solo sé que a Jesús Loza (delegado del Gobierno en Euskadi), que tiene un papel importante en todo esto, y al ministro de Interior les he oído hablar del requisito del repudio a ETA. Lo están valorando y también saben que mientras se hagan acercamientos a cárceles limítrofes, no vamos a decir nada.

-¿Qué varía que estén en Burgos o Araba que distan pocos kilómetros?

-La diferencia es brutal.

-Explíquese.

-En Euskadi gobierna el PNV que ha perseguido toda la vida favorecer, como sea, a los presos de ETA y la impunidad. Y ahora quiere la transferencia de Prisiones, quiere ser carcelero para abrir las puertas de las celdas. Así que cuantos menos presos de ETA haya en Euskadi, mejor, porque tememos que tarde o temprano el Gobierno Sánchez acabará transfiriendo esa competencia

-¿La interlocución entre gobierno y víctimas está ralentizando los acercamientos?

-En agosto, todo el mundo decía que iba a haber acercamientos a Euskadi y no ha habido. Nos han escuchado. Si hay alguien que ha frenado eso, hemos sido las víctimas.

-¿Han entendido PP y Ciudadanos su queja de que estaban utilizando políticamente a las víctimas?

-Utilizaron el tema con una ignorancia supina para hacer oposición y hemos pedido que no lo vuelvan a hacer. Y al Gobierno igual. No se puede utilizar a las víctimas ni para gobernar ni para hacer oposición. Es un principio básico ético y político.

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